El legado familiar que une a Charly García con Mar del Plata

En el día que el ícono del rock nacional celebra su cumpleaños 75, recordamos la pintoresca anécdota genealógica que lo vincula a la ciudad.

El legado familiar que une a Charly García con Mar del Plata

23 de Octubre de 2026 15:04

Por Redacción 0223

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El 13 de febrero de 2008, Charly García revelaba una curiosa anécdota familiar: un verano en el que sus padres, el bioquímico Carlos Jaime García Lange y Carmen Moreno, decidieron veranear en Mar del Plata y su madre quiso hospedarse en el Torreón del Monje argumentando que su padre había participado en su construcción “o algo así”, revelaba el autor de “Yendo de la cama al living”. 

Charly estaba orientado sobre la historia de la familia, aunque no era del todo preciso. Efectivamente su abuelo fue el arquitecto encargado del proyecto de uno de los edificios emblemáticos de Mar del Plata, pero no fue el Torreón del Monje -proyectado por el alemán Karl Nordmann a pedido de Ernesto Tornquist en 1927-, sino que el arquitecto Cornelio Lange fue el profesional que diseñó la Torre Tanque, el mirador más antiguo de Mar del Plata.

Lange estuvo al frente de la construcción del mirador que se diseñó para solucionar el problema estético que tenía para mediados de 1920 la ciudad: el tanque de agua que abastecía a la zona más alta de Mar del Plata y que se ubicaba en un punto privilegiado, no coincidía con los lujosos chalets y villas de veraneo de la villa balnearia.

En 1924, se colocó la piedra fundamental de la Torre Tanque, de estilo Tudor con una altura total de 40,75 metros de altura. La obra es un prisma de planta cuadrada con vértices chanfleados a la que se adosan volúmenes ornamentales, rematada en una cubierta del “tipo manzarda”, cuenta además con una escalera caracol de 194 escalones que permiten el acceso al mirador. La construcción tiene un contrapunto horizontal constituido por el área de accesos, oficinas y vivienda del encargado, realizado con cubiertas inclinadas con agudos mojinetes que completan el sesgo nórdico. 

La obra diseñada por el abuelo del emblema del rock se inauguró tal como se la conoce actualmente el 30 de enero de 1943 y hasta la fecha mantiene el mobiliario original.

Un tributo al no éxito

La historia de Charly García -al igual que la de su ex compañero de banda Nito Mestre- con Mar del Plata no se limita a las hazañas de los integrantes de su árbole genealógico. El músico debutó junto a Mestre con Sui Generis en 1973 en el desaparecido Teatro de la Comedia ubicado en Rivadavia y Santa Fe que había fundado el actor y director teatral Gregorio Nachman, detenido y desaparecido durante la última dictadura.

“Era una época que volanteábamos en la esquina a la tarde y a la noche venía la gente a la que le habíamos dado un folleto a vernos”, recordó Charly García sobre sus inicios.

Cuarenta años después de la primera presentación del emblemático dúo en la ciudad, el por entonces concejal por Acción Marplatense Héctor Rosso, ya fallecido, presentó un proyecto de ordenanza para emplazar en la mencionada esquina una escultura tamaño natural de los artistas.

La obra “Hubo un tiempo que fue hermoso” -que de inmediato se convirtió en un atractivo turístico- estuvo a cargo del reconocido escultor figurativo Carlos Benavídez y se inauguró durante la tarde del 4 de febrero de 2013. “Charly y Nito presentes en la inauguración de la estatua de Sui Generis”, titulaba 0223. El acto de inauguración se programó para las 19, pero desde temprano el centro se colmó de público que esperaba expectante por ver al mítico dúo que tras el descubrimiento de la obra de arte subió al escenario y dio un breve y emotivo show.

"Les quería agradecer a toda la gente de Mar del Plata por este regalito que es un mimo para siempre", dijo un medido Nito Mestre. Charly, en tanto, fiel a su estilo aseguró que imaginó muchas cosas en su vida “pero nunca que me hicieran una estatua por repartir volantes, tocar rock & roll y fumar porro".

"Este es un tributo a la no fama, al no éxito, a ese momento increíble que es repartir volantes por la lleca y ver a las personas que le diste el volante aplaudiéndote a la noche. Nadie nos dijo "van a triunfar".  Ahora soy una estatua, puedo hacer cualquier cosa. ¡Hablen con mi estatua!, cualquier cosa Nito es mi abogado", cerró Charly.

Además, Charly aseguró que durante los inicios de Sui Generis “teníamos el orgullo de no ser nadie y a la vez saber que eran estrellas. Quiero agradecer a Pedro y Pablo, que nosotros éramos sus teloneros, a nuestros primeros fans y a la ciudad, si podemos llamar ciudad a este quilombo que fue escenario y protagonista de una película donde otra vez ganamos los buenos”, cerró.

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