El día que Sandro y Charly García hicieron covers de Elvis en Mar del Plata

Durante su presentación del 22 de enero de 1989 en un tradicional teatro de la ciudad, el ídolo de América invitó al ícono del rock nacional a hacer un dueto que enloqueció a los fans del “Gitano”.

El 22 de enero de 1989, los músicos compartieron escenario en un encuentro que hizo delirar a cientos de fanáticos del Gitano. Foto: Fotos de famila

15 de Mayo de 2022 08:05

El verano de 1989 marcó un hito en la escena del rock nacional. Sandro ya estaba consagrado como el ídolo de América, había dejado atrás la actuación y los años de frenético rock and roll “vestido de portafolio” -como él decía-  y celebraba en Mar del Plata sus 35 años de carrera a puro hit y baladas románticas los días viernes sábado y domingo con dos funciones en el teatro del reconocido hotel en el que se hospedaba tradicionalmente.

Sentado en el sillón rojo de su suite, el Gitano reconocía estar “cansado, agotado pero feliz de permanecer vigente” por más de tres décadas. “No se llega a tener vigencia durante 35 años así nomás”, le decía Sandro al periodista Juan Alberto “Muñeco” Mateyko en el ciclo de entrevistas “Hola Gente”.

“Tengo una franja de público muy especial, amplia y respetuosa… Me tocó marcar un hito en la música. Con "Los de fuego" fuimos transgresores, desubicados para la época.. éramos los heavy del momento”, recordaba mientras fumaba un cigarrillo.

Cada recital de esa temporada comenzaba con “Mi amigo El Puma”, el tema que le había dedicado al venezolano José “El Puma” Rodríguez.. Sandro subía al escenario del Hermitage con los primeros acordes del tema y, mientras cantaba “Ese es mi amigo El Puma/ Dueño del corazón/ de todas las mujeres/ que sueñan con su amor”, desplegaba sus pasos de baile - con una remota reminiscencia a la época de "Los de Fuego”-y el público femenino explotaba. A eso le seguía “Cómo lo hice yo” en midley romántico y tras una breve charla con el público rememoraba clásicos como “Una muchacha y una guitarra”, “Dame fuego”; “Aves de paso” y “Trigal” entre otros pero la función de 22 de enero fue un hito en la temporada marplatense.

Esa noche, en un alto del show, Sandro le comentó al público presente:  "Una vez, en los pasillos de Canal 9 encontré a dos chicos que vestían distinto al común de la gente. Supe que eran músicos de rock.. Uno de ellos está esta noche aquí. ¿Te gustaría tocar un tema de rock & roll?. ¿Te animás Charly? y el público ovacionó al ex Sui Generis  durante su caminata al escenario. Subió al escenario, se sentó al piano y tocó. Con los primeros acordes de "Jailhouse Rock" ("El rock de la Cárcel") hubo gente que se paró en las butacas mientras el Gitano se remontaba a sus inicios musicales. 

Charly García admiraba a Sandro. “Siempre me llamó la atención Sandro; era muy violento en una época: ¡Tiraba la campera al piso!”, contó años después al diario Clarín. “Tocamos juntos en el Hermitage de Mar del Plata. Quería que él me invitara, pero estaba nervioso. Sandro era una de las personas más avasallantes, una verdadera estrella. Me llama y me invita a tocar 'El rock de la cárcel'. Y fue increíble, la gente se volvió loca”, recordó... Pero, cómo se gestó ese encuentro.

En su libro "Sandro puertas adentro", Aldo Aressi, el histórico representante del Gitano recordaba que "una de las noches de recitales en Mar del Plata recibo el llamado del manager de Charly García, en la que manifiesta el interés de Charly y sus músicos de venir a un recital de Sandro. Aunque la capacidad de la sala estaba totalmente cubierta, le dije que vengan igual, que en algún lugar los iban a ubicar", relataba.

"Cuando terminó la presentación, Charly bajó del escenario y eufórico agitaba sus manos diciendo “toqué con el maestro, loco”. Los invité a la suite de Sandro, fueron contentos y celebraron con copas de champagne. Cuando Sandro terminó el show, apareció en la suite con su clásica bata roja y su mejor sonrisa. Uno de los músicos de Charly le dijo: “tenemos que agradecerle que nos abrió camino para que pudiéramos venir nosotros, gracias maestro y el Gitano contestó con humor: “Es que no soy cantante, soy el Guasón” de inmediato, con humor Charly replicó: vos sos el guachón. Se abrazaron y pasamos una noche muy especial, llena de elogios mutuos", describe Aressi en el capítulo 8 de su libro. 

Al día siguiente, Sandro y su banda regresaban a Buenos Aires y se encontraron con García en el aeropuerto. "Charly portaba una guitarra sin funda en sus manos, como para tocar algo en cualquier momento, esto pensé yo. Viajamos juntos en un asiento de tres ocupantes en el avión y nos divertimos mucho, con las preguntas insólitas que Charly divertido le hacía a la tripulación de la nave", dice.

"A los pocos días, cuando regresamos a Mar del Plata y todas las otras veces que lo hicimos en esa temporada, a lo largo del recorrido del aeropuerto al hotel, en las esquinas esperaban nuestro paso grupos de chicos muy jóvenes para saludar a Roberto por lo ocurrido con Charly, y levantando el pulgar", cierra.

La amistad entre los músicos volvió a materializarse en forma musical cuando 1991, Charly García  y Pedro Aznar invitaron a Sandro a grabar “Rompan todo”, de Los Shakers, para el disco Tango 4

 

 

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