A tres horas de Mar del Plata: el pueblo casi fantasma que esconde un oasis de ciencia entre las ruinas

El paraje cuenta con apenas 48 habitantes, aunque supo tener más de 300.

La pequeña localidad parece haber quedado detenida en el tiempo.

31 de Octubre de 2026 10:38

Por Redacción 0223

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A unos 260 kilómetros de Mar del Plata, en el partido bonaerense de Tres Arroyos, existe un pequeño pueblo rural que parece detenido en el tiempo. Se trata de Barrow, también conocido como Villa Rodríguez, una localidad que conserva las huellas de su pasado ferroviario y que hoy cuenta con apenas 48 habitantes, según el Censo 2022. Entre vías sin actividad y construcciones antiguas, el paraje guarda una particularidad: alberga uno de los centros de investigación agropecuaria más importantes de la región.

Cómo es y dónde queda el paraje Barrow

El origen del lugar está ligado a la estación de tren inaugurada el 24 de abril de 1907. Su nombre homenajea a M. W. Barrow, quien fue gerente del Ferrocarril del Sud entre 1890 y 1892. Durante décadas, el establecimiento funcionó como un punto estratégico de conexión entre distintos ramales ferroviarios y favoreció el crecimiento de la población. Con el paso del tiempo, la interrupción de los servicios y el retroceso de la actividad hicieron que buena parte de aquella vida quedara atrás.

Las casas y edificios son de otra época.

La estación es hoy una de las postales más representativas del paraje. El edificio ferroviario permanece como testimonio de aquella época, mientras que las vías dejaron de tener circulación regular y el entorno conserva una atmósfera de abandono. La localidad llegó a tener alrededor de 300 habitantes en la década de 1930, cuando funcionaban hoteles, almacenes, herrerías y una escuela con decenas de alumnos. Actualmente, la escala es muy distinta y el movimiento se concentra principalmente en la actividad rural.

A poca distancia de ese paisaje aparece el gran contraste de Barrow: la Chacra Experimental Integrada, creada en 1923 por iniciativa de productores nucleados en la cooperativa de seguros La Previsión. El establecimiento nació para investigar los cultivos y ayudar a los agricultores a enfrentar problemas como las pérdidas provocadas por el granizo. Con el tiempo se incorporó al Estado provincial y, desde 1992, funciona de manera integrada con el INTA. Su área de influencia supera los dos millones de hectáreas del sur bonaerense.

El estilo de vida campestre caracteriza al lugar.

Actualmente, la institución desarrolla investigaciones sobre trigo, avena, girasol, maíz y otros cultivos, además de trabajos vinculados con la ganadería. Durante cada campaña se siembran alrededor de 15.000 parcelas experimentales destinadas a evaluar variedades y mejorar la producción. Así, en un pueblo que perdió buena parte del movimiento que alguna vez le dio el ferrocarril, continúa funcionando un espacio de desarrollo científico y tecnológico con impacto en toda la región.

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