El arzobispo García Cuerva lanzó un fuerte mensaje en Luján: “Se está infectando el alma del pueblo”

Ante una multitud de más de 2,5 millones de peregrinos, el arzobispo de Buenos Aires llamó a recuperar la fraternidad, terminar con la intolerancia y abrazar a quienes más sufren. “Cuando caminamos juntos, no le damos lugar a los discursos de odio”, afirmó.

El arzobispo García Cuerva lanzó un fuerte mensaje en Luján: “Se está infectando el alma del pueblo”

4 de Octubre de 2026 13:25

Por Redacción 0223

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Ante la multitud de peregrinos que llegó hasta la Basílica de Luján, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, hizo un fuerte llamado a la unidad y cuestionó el clima de intolerancia, indiferencia y confrontación que atraviesa a la sociedad argentina.

Durante la homilía de la misa central, el religioso sostuvo que la peregrinación representa también una oportunidad para reconstruir los vínculos sociales y poner en el centro a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. En ese sentido, afirmó: “Las heridas de la intolerancia supuran y se está infectando el alma del pueblo”.

García Cuerva destacó además el carácter colectivo de la peregrinación y remarcó que quienes llegaron a Luján no lo hicieron únicamente por motivos personales. “Nadie vino solo, en cada paso trajimos a nuestras familias, a los amigos, al vecino que la está pasando mal, al conocido que perdió el trabajo, a los enfermos, a los que nos pidieron que rezáramos por ellos”, expresó.

El arzobispo planteó que ese espíritu de acompañamiento debería trasladarse a la vida cotidiana y convertirse en una forma de relacionarse con quienes atraviesan dificultades. En ese marco, reclamó: “Nuestra Patria tiene abrazos pendientes, abrazos solidarios ante tanta indiferencia”.

También llamó a transformar el mensaje religioso de la peregrinación en acciones concretas de fraternidad. “Si la Virgen de Luján nos abraza, es imposible mirar al otro con desprecio”, sostuvo, y convocó a los fieles a convertirse en “artesanos de la fraternidad”.

Su pedido incluyó especialmente a los sectores más vulnerables: los adultos mayores, las personas con discapacidad, quienes están desempleados, quienes viven en la calle y los adolescentes afectados por las drogas. Para García Cuerva, el desafío consiste en llevar a esos sectores el mismo gesto de cercanía y acompañamiento que simboliza el abrazo de la Virgen.

Un llamado a abrazar también a quienes piensan distinto

El arzobispo también se refirió a las diferencias políticas y sociales y pidió evitar que esas divisiones se conviertan en enfrentamientos personales. En su mensaje, sostuvo que es necesario aprender a convivir con quienes tienen opiniones diferentes y recordó que, más allá de las posiciones de cada uno, existe un vínculo común.

En esa línea, llamó a dejar atrás las descalificaciones y reclamó recuperar el diálogo y el respeto. También pidió terminar con la indiferencia frente al sufrimiento de los demás y con el odio como forma de relacionamiento.

García Cuerva vinculó esa necesidad de reconstruir los lazos sociales con la experiencia misma de la peregrinación. “Cuando caminamos juntos, no le damos lugar a los discursos de odio”, afirmó.

La misa reunió a una multitud luego de la tradicional peregrinación hacia la Basílica de Luján. Según estimaciones de autoridades locales, la convocatoria superó los 2,5 millones de personas.

“Una Argentina herida” y dividida

El mensaje del arzobispo se produjo después del diagnóstico que había realizado el sábado, durante una misa en la Catedral Metropolitana, donde había planteado su preocupación por la situación social, económica y política del país.

En aquella oportunidad, García Cuerva había advertido sobre el escenario que, según su perspectiva, encontrará el papa León XIV durante su próxima visita a la Argentina. “Se va a encontrar con una Argentina herida, una Argentina dividida, con esa famosa grieta”, sostuvo.

El arzobispo también había señalado el peso de la descalificación y la intolerancia en el debate público y se había referido a las dificultades que atraviesan amplios sectores de la población, especialmente quienes permanecen durante años en situación de pobreza.

Para ilustrar esa persistencia de los problemas sociales, recordó una frase de su abuelo: “Cuando vos crezcas, seguramente la Argentina va a salir adelante”. Y agregó: “Yo ya crecí y la Argentina sigue en esa situación”.

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