No se formó jurado y se suspendió el juicio al mecánico que atropelló y mató a un ladrón

Se resolvió el lunes a las diez de la noche tras no poder seleccionar doce jurados titulares y seis suplentes. Debe resolverse una nueva convocatoria y fecha de debate.

No se pudo conformar el jurado.

23 de Febrero de 2026 23:11

Por Redacción 0223

PARA 0223

El juicio al mecánico que atropelló y mató en el barrio Las Lilas al ladrón que había entrado a robar a su taller fue suspendido antes de su primera jornada tras la imposibilidad de seleccionar la cantidad mínima para conformar jurado, por lo que deberá hacerse una nueva convocatoria.

Luego del ausentismo inicial de los ciudadanos convocados para la selección de jurados que obligó a postergar la actividad porque varios fueron llevados a Tribunales por la policía, durante la tarde el propio proceso de selección, con desestimaciones con y sin causa de las partes, impidió la selección de doce jurados titulares y seis suplentes.

Minutos antes de las diez de la noche y a partir de esa situación, el Juez Pablo Viñas informó la suspensión del debate que deberá tener una nueva convocatoria de posibles jurados y una nueva fecha.

El juicio tenía reservadas cinco jornadas hasta el viernes donde la fiscal Romina Díaz, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°6 insistiría con su hipótesis de estar frente a un homicidio agravado por alevosía mientras que la defensa de Claudio Miraball es ejercida por el abogado penalista César Sivo.

El hecho

A lo largo de la instrucción penal preparatoria y en la elevación a juicio, el Ministerio Público Fiscal sostuvo que esa madrugada Miraball condujo su auto por la zona y cuando llegó al lugar donde estaba la víctima y lo atropelló de manera intencional: a su entender actuó con alevosía, una conducta que en caso de ser confirmada por el jurado popular, prevé una pena de prisión perpetua.

Lugar del hecho.

Por su parte la defensa sostuvo que el imputado, cumpliendo arresto domiciliario, no tuvo intención alguna de matar e hizo foco en la escasa velocidad a la que circulaba y que se confirma con la inexistencia de fracturas en el cuerpo de Pablo Rubén Villaba y que éste estaba ebrio y no pudo poner sus brazos para amortiguar la caída, lo que generó el golpe de su cabeza contra el asfalto.

En su declaración, poco después de entregarse, Miraball sostuvo que no tuvo “intención de matar a nadie” y recordó que no tiene antecedentes ni “problemas con nadie”: “Tengo miedo por mis hijas, por todo esto, tengo miedo por mí. Tengo miedo por mi viejo y mi hermano, se quedaron sin trabajo. Hace cuarenta años que mi viejo está en el taller y con todo esto decidió cerrarlo”, sostuvo.

Para la funcionaria Miraball observó con su celular las cámaras de seguridad de su taller al activarse la alarma, verificó la presencia de una persona en su interior y se dirigió de manera inmediata en su auto Renault Logan. Durante el trayecto, advirtió el egreso del sujeto y lo observó cruzar la avenida Champagnat a través de la calle Rawson.

Tal como quedó al descubierto gracias al registro que tomó una cámara de la concesionaria ubicada en la zona, el mecánico aceleró, atropelló a Villalba que cayó y murió en el lugar, se dio a la fuga y se mantuvo prófugo hasta que se entregó nueve días más tarde.