Insólito: le prestaron una casa para que viva con sus pequeñas hijas, la usurpó y luego la revendió

Ocurrió en la zona norte de Mar del Plata. La dueña del terreno tiene una hija con cáncer y quiere radicarse en la ciudad. Denuncia además que los ocupantes agredieron a su familia a piedrazos.

La casa y el terreno usurpado.

27 de Febrero de 2026 17:00

Por Redacción 0223

PARA 0223

Las usurpaciones de terrenos encierran enormes dramas y peleas interminables que en el mejor de los casos terminan de manera favorable en la justicia. Sin embargo la historia de Maia Márquez (32) asombra y despierta indignación porque lo que comenzó con un acto de solidaridad y amor, se pagó de la peor manera.

En el 2010 hacía poco que había muerto mi mamá. Nosotros vivimos en Buenos Aires y en ese momento mi papá decidió comprar unos lotes en el barrio Parque Peña (Camet), con la intención que todos viniéramos a radicarnos a Mar del Plata. Después él se fue solo (a nuestra ciudad) y reconstruyó una casa que servía de club social. Y ayudaba a la gente de la zona. Un día se acerca una mujer sola con tres criaturas y se sensibilizó al ver la situación: la imagen era similar a su vida, cuando quedó viudo con sus hijas, en ese momento chicas. Y le ofreció quedarse a vivir en el club mientras ella podía a comenzar a edificar un terreno que tenía, que lindaba con el nuestro. Pero a los meses, yo me quise ir a radicar ahí y me encuentro que esta señora no me lo quiere dar”, contó Maia, recordando aquel amargo episodio.

En declaraciones a 0223, la mujer contó que desde ese momento su vida atravesó momentos de mucha tristeza pero no por la propiedad usurpada: en 2015 le diagnosticaron un tumor cerebral a una de sus pequeñas hijas. "Desde ese momento todo lo demás ya no importaba demasiado. En todo este tiempo mi nena atravesó 13 cirugías neuronales”, dijo, con la emoción y la impotencia por todo este drama.

Los años pasaron y Maia -que aún vive en Buenos Aires- decidió comenzar a construir en el terreno de su padre, que está pegado a la casa de la denunciada. Pero el deseo quedó frustrado por una salvaje agresión hacia su pareja. “El 7 de enero a las 20, mi esposo llega a mi casa y recibe un piedrazo en el hombro. Así que tengo miedo porque si le pasa eso a uno de mis hijos, me lo mata. Yo no sé más que hacer. Vivo en Buenos Aires pero no puedo pagar más el alquiler pero no puedo vivir así con esta gente. Esta mujer revendió la casa a unos delincuentes y luego a otro muchacho, que ahora está viviendo ahí y que fue estafado. A cambio de una moto y un auto. Ya hicimos la denuncia y queremos tener nuestra casa y terreno. Se abusó de la confianza de mi papa, que se apiadó por su situación y le terminó pagando de la peor manera”, concluyó.