Insólito: el gobierno lanzó una “Oficina de Respuesta Oficial” para “desmentir mentiras”

La nueva dependencia buscará responder a lo que el Ejecutivo considera “operaciones” en medios y la política tras la eliminación de la pauta oficial.

La nueva dependencia estatal fue lanzada este miércoles por el gobierno de Milei.

5 de Febrero de 2026 13:16

Por Redacción 0223

PARA 0223

El gobierno nacional de Javier Milei puso en marcha este miércoles la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, una herramienta comunicacional diseñada para contestar públicamente a lo que el Ejecutivo identifica como noticias falsas o “operaciones” mediáticas y políticas, informaron fuentes oficiales.

La dependencia fue presentada a través de la red social X con un perfil directo, definiendo su misión como la de desmentir activamente mentiras, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia supuestas maniobras de medios y sectores políticos.

Según el comunicado, “la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política. Porque solo ´informar´ no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta”.

Desde el Ejecutivo también remarcaron que el derecho a la libertad de expresión es “sagrado para esta administración” y que esta iniciativa pretende complementar la comunicación oficial, no sustituirla ni imponer una mirada única. “Estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura”, puntualizaron.

“Esta Oficina no busca convencer ni imponer una mirada. Tiene por objetivo que los ciudadanos puedan distinguir hechos de operaciones y datos de relatos. La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone. La Oficina de Respuesta Oficial existe para eso: para que la desinformación no quede sin respuesta y para que la verdad vuelva a ser información”, concluyó.

La creación de esta oficina se enmarca en un contexto marcado por cambios en la política de comunicación del Estado, incluida la eliminación de la pauta publicitaria oficial tradicional desde el Ejecutivo, si bien se mantiene desde organismos descentralizados como Anses o empresas con participación estatal como YPF.