Adiós a la ley de alquileres: cuánto vas a pagar desde abril y el cambio que nadie te contó
Los inquilinos deberán estar atentos a los acuerdos que hayan llevado a cabo y el formato de incrementos consensuado.
Por Redacción 0223
PARA 0223
La derogación de la Ley de Alquileres transformó por completo el escenario para quienes habitan en propiedades alquiladas en abril de 2026. Con la nueva normativa vigente, los contratos se ajustan bajo parámetros distintos que impactan directamente en el presupuesto mensual de las familias. Es fundamental comprender cómo se calculan los próximos aumentos para evitar sorpresas financieras al momento de recibir la factura de pago.
Los nuevos aumentos de alquiler que rigen por IPC
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero alcanzó una variación mensual del 2,9%, consolidando un acumulado anual significativo: estos indicadores son determinantes para definir la actualización de los contratos que basan su incremento en el IPC nacional. Quienes deban aplicar ajustes trimestrales o cuatrimestrales ahora deben sumar los porcentajes de inflación acumulados durante ese período específico.
A diferencia del esquema anterior, los inquilinos deben estar atentos a los plazos pactados en sus acuerdos para anticipar el impacto en su economía personal. Esta nueva modalidad de ajuste busca reflejar de manera más directa la realidad inflacionaria en los montos finales, dejando atrás los límites que imponía la legislación antigua. La previsibilidad se vuelve, por tanto, una herramienta necesaria para gestionar los gastos domésticos mensuales sin descuidar el ahorro familiar.
Cómo se puede finalizar un contrato antes de tiempo
En paralelo, el proceso para finalizar un contrato de alquiler antes de tiempo experimentó modificaciones legales que requieren especial atención. El actual DNU establece que la indemnización por rescisión anticipada equivale al 10% del saldo de los alquileres que restan pagar hasta la finalización pactada. Este esquema reemplaza la fórmula anterior y obliga tanto a propietarios como a inquilinos a verificar cuidadosamente las cláusulas firmadas al inicio del vínculo.
Para evitar conflictos durante la entrega de la unidad, resulta indispensable formalizar la rescisión mediante un documento firmado por ambas partes. En este escrito deben detallarse el estado de conservación del inmueble, los servicios pendientes y la fecha exacta de finalización del contrato. Realizar una inspección conjunta es el paso más seguro para documentar cualquier detalle y facilitar la devolución correcta del depósito en garantía al finalizar la relación.
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