El instituto Juvenilia cumple 35 años, inicia las clases festejando y expande su sentido de pertenencia
La gestión familiar se mantiene desde su fundación pero trasciende generaciones. Reencuentros en el comienzo del año, obras para mejorar la enseñanza y el aprendizaje de los que pasaron por sus aulas.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Docentes, equipo directivo y auxiliares se entremezclan, beso y abrazo mediante, con familias: madres, padres, tutores que dejan a sus hijos e hijas felices. El reencuentro de la comunidad educativa del Instituto Juvenilia marca la confianza y comodidad en el vínculo de la institución con los alumnos y su entorno.
Es que el sentido de pertenencia nace de los mismos propietarios. En 1991 se fundó el Instituto Juvenilia ubicado en Patagones 864. "Yo tenía 5 años. Mi proceso fue totalmente desde adentro: fui alumno toda mi vida. Acompañé lo bueno y lo malo siendo parte del colegio. No voy a negar que era incómodo ser el hijo de la directora (acota entre risas). Al día de hoy, voy y me siento en el banco donde egresé en sexto año de secundario", cuenta Santiago Sisterna, actualmente director institucional.
Junto a su hermana, Mercedes, conducen los destinos de la institución educativa. Ella recuerda: "Mi papá y mi mamá fundaron Juvenilia. El colegio empezó con 15 alumnos y hoy tenemos casi 800. Hace 35 años que Juvenilia existe y ahora con una transición generacional necesaria. Todo se dio orgánicamente: por edad, mi mamá está presente pero puede delegar en nosotros la mayoría de las funciones. Hoy en día, creemos que la impronta es funcional al contexto. Una frase de nuestro director de la secundaria es ´qué tan lejos estamos de las generaciones que estamos formando´. Creemos que hay que acortar las brechas generacionales porque todo avanza demasiado rápido".
Los hermanos Sisterna desde el riñón del colegio y María Cristina Herrero de Sisterna como permanente fuente de consulta continúan con el legado de Raúl Sisterna: en familia y con la educación como propósito mantuvieron el colegio en constante aprendizaje, empujando con las familias y la comunidad marplatense. En estos momentos Juvenilia cuenta con los niveles maternal, jardín de infantes, primara y secundaria. Además, el vínculo con la educación deportiva está presente con acuerdos de trabajo articulados en clubes, como Unión del Sur donde mantienen clases y actividades en el predio de La Josefa.
"El colegio fue fundado como tal; a veces pasa que las escuelas son casas o lugares remodelados. En este caso todos los espacios, pensados para la educación, los vamos refaccionando y construyendo nuevos. El crecimiento es constante. ´Siempre creciendo junto a sus hijos´, dice nuestro slogan y en eso estamos. Es un año muy especial para nosotros porque el crecimiento también va a ser físico: vamos a adquirir la casa lindera para seguir expandiéndonos", anuncia Santiago Sisterna ante el micrófono de 0223.
Una fiesta para todo el Juvenilia
Identificado en el barrio, el colegio se convirtió en una referencia educativa para los residentes de la zona norte de Mar del Plata. Todos conocen dónde está el Juvenilia y lo recuerdan perfectamente quienes habitaron sus aulas y gimnasios. El 25 de marzo se cumplen los 35 años de la fundación. Dos días después, llegará el festejo a lo grande.
"La idea del festejo es recordar la identidad del Juvenilia. Hay proyectos tradicionales del colegio como el Día de la Familia o la Peña Folklórica, eventos que se hacían en los 90' y luego el crecimiento de la escuela, con la comunidad de la institución también en crecimiento, hizo que fueran difíciles de sostener. Vamos a recuperar estos proyectos para afianzar el sentido de pertenencia que atraviesa a nuestra comunidad educativa. El 27 de marzo vamos a cortar la calle Patagones para el festejo oficial con la Guardia del Mar, la Orquesta Municipal y cerca de dos mil personas que pasaron por las aulas del colegio", agrega María de las Mercedes Sisterna.
No es un evento más. Si bien la comunidad educativa del Instituto Juvenilia se acostumbró a ver las constantes obras (sobre todo en los primeros días de marzo donde finaliza el arduo trabajo de enero y febrero donde remodelan, construyen y edifican nuevos espacios que albergan sueños, enseñanzas y la formación de personas), este año la adquisición de la propiedad lindera completa la expansión física que permitirá nuevas actividades.
Los tiempos cambian, cada vez con más dinámica y velocidad, también los tiempos de aprendizaje. Aggiornándose de manera integral, con capacitaciones intelectuales para directivos y trabajadores, acompañando con el crecimiento y la adaptación de los espacios físicos, el Instituto Juvenilia no para de crecer, sin perder su identidad y calidad educativa.
"Pensar a quién vamos a invitar es pensar 'che, a quién vamos a ver'. Hay docentes de muchos años, algunos incluso que siguen en la institución, familias conocidas, compañeros nuestros de trabajo o como alumnos. Va a ser un festejo muy lindo", concluyó Santiago acerca de un festejo que celebra una etapa, que nunca termina y siempre se transforma.
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