Murió Ernesto Cherquis Bialo, periodista deportivo emblemático y narrador inolvidable
A los 85 años y tras padecer leucemia, falleció Ernesto Cherquis Bialo, figura clave del periodismo deportivo gráfico y voz de grandes historias y eventos históricos.
Por Redacción 0223
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Ernesto Cherquis Bialo, reconocido periodista deportivo y contador de historias excepcional, falleció a los 85 años tras luchar contra una leucemia. Su muerte simboliza el cierre de una etapa dorada del periodismo deportivo gráfico, donde la emoción y la humanidad prevalecían sobre el mero dato.
Durante su carrera, Cherquis Bialo cubrió grandes eventos deportivos y fue testigo de momentos históricos, como el legendario enfrentamiento de ajedrez entre Bobby Fischer y Boris Spassky en Islandia en 1972, conocido como “el match del siglo”. Además, fue vocero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y dejó una huella imborrable en la cobertura de peleas de boxeo y múltiples disciplinas deportivas.
Conocido también por su seudónimo "Robinson", que adoptó en homenaje a Sugar Ray Robinson, Cherquis Bialo brilló durante décadas en la emblemática revista El Gráfico, la publicación deportiva más importante del país. Su estilo se caracterizaba por la narrativa apasionada y fiel, enfocándose en las historias humanas detrás del deporte. "Soy un contador de historias y las veces que me designaron para hablar con motivo de algún reconocimiento, el sujeto era el otro porque nuestra vida es el otro", expresó en 2025 al recibir un reconocimiento en la Legislatura porteña.
Nacido el 30 de septiembre de 1940 en Montevideo, en el seno de una familia de inmigrantes polacos que huyeron del horror nazi, Cherquis Bialo creció en Buenos Aires, donde se formó como un auténtico porteño. Su infancia estuvo marcada por la humildad y las privaciones, pero también por el boxeo, disciplina que practicó en clubes barriales y donde llegó a entrenar bajo la tutela de Luis Ángel Firpo.
Su carrera periodística comenzó en Clarín con una pasantía y poco después se incorporó a El Gráfico, donde, junto a Héctor Vega Onesime, formó parte de la primera generación de periodistas deportivos que marcaron la era dorada de la revista. En la década del 70, Cherquis fue coeditor general, y más tarde asumió la dirección en 1982.
Recordó con nostalgia cómo en sus inicios la redacción funcionaba como una escuela: desde clasificar fotos hasta acompañar a profesionales para aprender la tarea. "Si te pedían el sobre de Roberto De Vicenzo y vos no sabías quién era, estabas listo", contó en una entrevista, reflejando la pasión y cultura deportiva que exigía su trabajo.
Entre sus coberturas más destacadas se encuentran las épicas peleas de Muhammad Ali, como el histórico combate contra George Foreman en Zaire (1974) o el enfrentamiento con Bonavena en el Madison Square Garden en 1970. Su relato sobre la aventura del boxeador argentino Ringo Bonavena sigue siendo un testimonio emotivo y vívido de aquella jornada inolvidable.
Más allá del boxeo y el fútbol, Cherquis cubrió eventos como los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 y Los Ángeles 1984, y destacó por su trabajo en deportes menos masivos. Su pasión por las historias humanas lo llevó a privilegiar la narrativa por encima del análisis técnico, una visión que lo hizo único en su oficio.
Tras su retiro de El Gráfico en 1990, ejerció como docente en la Universidad Católica Argentina y desempeñó roles gerenciales en Telefé, Torneos y Competencias y Radio Rivadavia. Entre 2008 y 2016 fue director de Comunicaciones y vocero de Julio Grondona en la AFA, hasta que la llegada de Mauricio Macri a la presidencia de la entidad lo llevó a un conflicto laboral que terminó con su salida.
En los últimos años colaboró como columnista en Infobae, convocado por Daniel Hadad, uno de sus exalumnos. Además, participó en programas de televisión deportivos y recibió varios premios, entre ellos cuatro Martín Fierro y el Premio Konex por su labor periodística.
Su salud se deterioró en 2025 debido a una leucemia que lo llevó a ser internado en el Hospital Alemán de Buenos Aires. Pese a la gravedad, logró sobreponerse temporalmente. Relató cómo un enfriamiento derivó en una neumonía bilateral que afectó su médula ósea y desencadenó la enfermedad fatal. Finalmente, su estado empeoró y falleció la noche del viernes 20 de marzo de 2026.
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