Otro espacio público se privatiza y Mute corre con ventaja para quedarse con el camping municipal

El ente abrió la concesión bajo el régimen de iniciativa privada, un mecanismo que otorga ventajas al autor del proyecto original. Organizaciones ambientalistas ya habían advertido sobre la “privatización encubierta” de espacios públicos costeros.

Los Scouts gestionan el espacio desde hace años: quedarán afuera.

12 de Mayo de 2026 19:39

Por Redacción 0223

PARA 0223

La nueva licitación impulsada por el gobierno municipal para transformar el histórico Camping Municipal del sur marplatense en un complejo de “glamping” vuelve a poner bajo discusión un mecanismo cada vez más utilizado por la comuna: las iniciativas privadas.

Aunque el expediente se presenta formalmente como una licitación pública, el propio pliego reconoce desde el primer artículo que el proceso surge de una propuesta privada de la firma Bien Producido SA, vinculada al balneario Mute, previamente declarada “de interés público” por decreto municipal.

Detrás de esa definición técnica aparece una de las principales críticas al sistema: el privado que impulsa originalmente el proyecto obtiene ventajas frente a cualquier competidor que quiera presentarse después. En los hechos, distintos especialistas y organizaciones vienen señalando que este esquema termina direccionando las concesiones hacia quien diseñó la propuesta inicial.

El pliego incluso dedica un capítulo completo a la “cláusula de preferencia”, que regula justamente los beneficios para el autor de la iniciativa privada. Aunque el mecanismo es legal, los cuestionamientos apuntan a que reduce la competencia real y condiciona de antemano el resultado de la licitación.

El proceso bajo la figura de iniciativa privada otorga beneficios a la empresa iniciadora.

 

Adiós camping, hola glamping

Según una reciente resolución del Emturyc, la apertura de sobres está pautada para el 2 de junio próximo, donde la concesión contempla un plazo de 20 años, con posibilidad de prórroga por otros seis. A cambio, el adjudicatario deberá reconvertir el predio de 66 mil metros cuadrados ubicado sobre el Paseo Costanero Sur en una propuesta turística centrada en el “glamping”, una modalidad de alojamiento que combina camping y servicios de alto nivel.

El proyecto incluye explotación gastronómica, actividades recreativas, coworking, spa, eventos y otras unidades comerciales complementarias. También exige funcionamiento anual y prevé múltiples usos comerciales dentro del predio.

Las críticas no son nuevas. Ya en 2022 distintas organizaciones ambientalistas y vecinales habían rechazado el avance de proyectos de iniciativa privada sobre las playas del sur, al advertir que detrás del discurso de “puesta en valor” se escondía una lógica de privatización progresiva del espacio público costero.

Render del proyecto a desarrollar, con base en la modalidad glamping.

Uno de los puntos más sensibles es que el predio actualmente funciona como camping municipal desde hace décadas y mantiene un perfil popular y relativamente accesible, con una gestión a cargo de los Scouts. Sin embargo, el nuevo esquema apunta a un desarrollo turístico orientado a segmentos de mayor poder adquisitivo, bajo un formato asociado al turismo premium y experiencias exclusivas en contacto con la naturaleza.

Si bien el pliego incorpora extensos capítulos sobre sustentabilidad y accesibilidad, con exigencias ambientales, tratamiento de residuos y adaptación para personas con movilidad reducida, las objeciones apuntan menos al contenido técnico del proyecto que al modelo de concesión elegido por el municipio.