Denunciaron a una docente por burlarse de una alumna con autismo: "Hay paz en mi alma"

La profesora publicó un video en redes sociales donde anunciaba que la alumna había dejado la institución y que estaba feliz porque "era una carga". 

El hecho ocurrió en la Escuela Normal Superior N° 2 Mariano Acosta.

28 de Abril de 2026 15:43

Por Redacción 0223

PARA 0223

“Debería estar descorchándome cinco vinos”, celebró una docente de la Escuela Normal Superior N° 2 Mariano Acosta de Buenos Aires tras enterarse de que una de sus alumnas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) había abandonado su clase.

A través de un video que publicó en redes sociales, L. A. relató cómo se enteró de la situación y realizó comentarios despectivos hacia la niña, llamada Miwa.

Según sus dichos, la alumna era “escapista” y una carga para ella, y sostuvo que ahora “no tiene que estar más encerrada en el aula”. Asimismo, enunció: “hay paz en mi alma” y "de seis casos complicados ahora bajaron a cinco”.

El Estado nacional tiene la responsabilidad principal e indelegable de garantizar una educación integral. (Imagen ilustrativa).

El video se viralizó rápidamente y generó el repudio de los usuarios, que cuestionaron su rol y la falta de empatía hacia sus alumnos. En ese contexto, la familia presentó una denuncia contra la mujer por discriminación y exposición de la menor en redes sociales.

El caso puso el foco en la necesidad de construir espacios seguros e inclusivos en las aulas, así como en el rol de los docentes dentro del proceso educativo.

Al respecto, el Dr. Bernardo Iaconis (Matrícula Federal 706.665), abogado y director de IncluirHoy, explicó en diálogo con 0223: “Su madre encontró en redes sociales que había sido escrachada por su propia docente de primer año de nivel primario”, y agregó que la profesora aseguraba que “la alumna se fue porque su mamá era el problema, junto con otras vulneraciones”.

Esa misma noche, la mujer atravesó una crisis de angustia y se contactó con el estudio jurídico, que trabaja con casos de discriminación en instituciones de todo el país. “Lo que hicimos fue iniciar un sumario contra la docente y el establecimiento educativo por la falta de gestión en la neurodiversidad y la ausencia de figuras de apoyo que prevé la ley para que la educación inclusiva sea de calidad”, explicó.

Desde su análisis, la profesora identificada como L. expresó con sus palabras “no solamente un profundo rechazo hacia la neurodiversidad y las aulas heterogéneas, sino también una cultura institucional que invita a buscar otra escuela, de forma directa e indirecta, al no establecer las figuras de apoyo que exige la ley para la educación inclusiva”.

El sumario se inició en el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, donde se solicitaron apercibimientos, sanciones administrativas y capacitaciones obligatorias en neurodiversidad para los implicados. “El equipo directivo hizo caso omiso a la cantidad de veces que la madre fue a reclamar y pedir las figuras de apoyo”, remarcó.

A su vez, intervino la Defensoría del Pueblo de CABA y se labraron actuaciones sumariales con pedido de sanción administrativa. “La niña lamentablemente empezó a manifestar mucha angustia, por lo que hay consecuencias sobre su salud psíquica”, reveló.

Por último, se dispuso el cese de las tareas de la profesora, de modo que “ya no es docente de la institución educativa y se encuentra en proceso sumarial por el resto de las consecuencias que su accionar podría tener”, concluyó.

Fallas en el sistema: cómo se aborda la educación inclusiva

En el artículo 4° de la Ley de Educación Nacional N° 26.206 se establece que el Estado nacional tiene la responsabilidad principal e indelegable de garantizar una educación integral, permanente y de calidad para todos los habitantes del país, asegurando la igualdad, gratuidad y equidad en el ejercicio de este derecho, con la participación de las organizaciones sociales y las familias.

Por este motivo, “quedó atrás el tiempo en que las escuelas públicas o privadas tenían el poder de determinar quién podía ingresar o no en base a motivos discriminatorios. El aula debe ser heterogénea, como lo es la sociedad, y debemos aprender a convivir en una comunidad donde la neurodiversidad existe y no se puede ocultar”, manifestó el letrado.

Sin embargo, advirtió que “el acompañamiento a estudiantes con discapacidad está comprometido porque peligran las figuras de apoyo por una serie de ajustes -trabas burocráticas mediante por parte de las obras sociales- y conductas dilatorias que perjudican no solamente la salud del niño, sino también su trayectoria educativa, poniendo en riesgo su derecho a la educación”.

El espacio jurídico-pedagógico IncluirHoy cuenta actualmente con 137 casos de vulneración del derecho a la educación inclusiva, en los que -según indicaron- las instituciones no buscaron herramientas para capacitarse o pedir ayuda. “En muchos casos, se decidió ajustar sobre el niño y promover su salida de la institución, ya sea de forma directa o incentivando que se retire por voluntad propia”, indicó.

En este contexto, el especialista consideró necesario replantear los conceptos que hacen a una educación inclusiva: “Hay que pensar en nuevas formas de enseñanza, repensar el rol docente y cómo se planifica una secuencia didáctica. Implica un cambio de enfoque y de paradigma con respecto a la educación”, cerró.

Este caso expone no solo una conducta individual cuestionada, sino también las falencias estructurales de un sistema que aún enfrenta dificultades para garantizar, en la práctica, una educación verdaderamente inclusiva y respetuosa de la diversidad.