Una joya colonial: el pintoresco pueblo escondido a horas de Mar del Plata ideal para escapar el finde
El destino combina los recuerdos centenarios con hermosos entornos rurales.
Por Redacción 0223
PARA 0223
A pocas horas de la ciudad de Mar del Plata se localiza Capilla del Señor, un pintoresco pueblo bonaerense ideal para una escapada de fin de semana. Esta emblemática localidad, declarada formalmente como Bien de Interés Histórico Nacional, se destaca ante los visitantes por su ritmo sumamente tranquilo, sus calles empedradas y sus antiguas casonas de estilo colonial. El destino combina de manera perfecta los recuerdos centenarios de la región pampeana con hermosos entornos rurales donde abundan las especies de flora autóctona.
Entre los atractivos principales del paraje sobresale la pintoresca estación ferroviaria de llanura, una estructura que fue inaugurada originalmente en el año 1886. El predio ferroviario cuenta con un andén techado y conserva el viejo tanque de agua que abastecía históricamente a las locomotoras a vapor en la antigüedad. Las tierras del cuadro de estación fueron donadas por el célebre escritor José Hernández a la familia Lacroze para facilitar el transporte de la producción rural local.
Cuáles son las principales atracciones de Capilla del Señor
Otro punto de interés fundamental del circuito histórico es la imponente Iglesia Parroquial, una obra de diseño ecléctico que data del año 1866. El templo religioso posee una sola nave central con techo abovedado, una torre con campanario y un reloj que corona la fachada principal. A sus alrededores se formó el pueblo, el cual comenzó a expandirse formalmente a partir del antiguo oratorio familiar allí establecido.
La oferta arquitectónica y cultural de la comuna se complementa con la asombrosa Casa Miralejos y el Museo del Periodismo Bonaerense. La lujosa casona de campo fue inaugurada en 1927 bajo un marcado estilo italianizante y cuenta con una emblemática torre mirador decorada con azulejos importados. Por su parte, el establecimiento museístico resguarda en sus salas interiores la célebre máquina de origen francés "Marinoni", con la cual se imprimía el primer periódico de la ruralidad.
Leé también
Temas

