Crisis y persianas bajas: cierra una histórica pizzería y 15 trabajadores se quedaron sin empleo
Los propietarios decidieron culminar las actividades a raíz de la baja rentabilidad.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Un duro golpe golpea al sector comerciante mientras la crisis obliga a bajar la persiana a un clásico del rubro. La bajada de persianas bajas afectará de lleno a la actividad nocturna de la capital provincial durante la presente jornada. Una histórica pizzería finalizará sus operaciones tras años de trayectoria ininterrumpida en el circuito céntrico. La medida genera un fuerte impacto social debido a que 15 trabajadores podrían quedar desamparados en el mercado laboral.
El tradicional establecimiento La Fiamma confirmó que atenderá a su público por última vez en su famosa sucursal del Paseo Güemes. La decisión de culminar las actividades comerciales en la ciudad de Salta venía analizándose a raíz de la baja rentabilidad. La combinación entre el incremento en los alquileres y la suba de los servicios públicos volvió insostenible la permanencia. La drástica medida se inscribe en un complejo escenario para los emprendimientos gastronómicos.
Por qué cerró la pizzería La Fiamma
La caída constante en los niveles de consumo interno deterioró la facturación de los negocios durante los últimos meses de gestión. A su vez la aceleración en los costos de los insumos primarios ajustó al extremo los márgenes operativos de la firma. Los propietarios de los locales gastronómicos sostienen que los gastos fijos aumentaron a un ritmo superior al de las ventas: esa ecuación financiera terminó por precipitar la clausura definitiva del local gastronómico.
La mayor preocupación entre la comunidad local radica en el futuro de la nómina laboral involucrada en el establecimiento. Hasta la fecha las autoridades de la firma no precisaron si reubicarán a los empleados en otros puntos comerciales de la marca. Tampoco se informaron los esquemas de indemnización para las 15 familias que dependen directamente de esos ingresos semanales. El clima entre los mojos y cocineros es de absoluta incertidumbre respecto al cobro.
El cierre de esta emblemática esquina salteña refleja la realidad que afrontan varios comercios gastronómicos en distintos puntos del país. Decenas de bares y restaurantes debieron achicar sus estructuras de costos o cerrar sus puertas para evitar quiebras mayores. La salida del mercado de firmas consolidadas evidencia el momento que atraviesan los pequeños empresarios del rubro. Los representantes del sector señalan que las perspectivas para el segundo semestre siguen siendo desfavorables.
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