Confirmaron la preventiva para un hombre acusado de ejercer violencia física, psicológica y sexual contra su pareja
Hace un mes el Juzgado de Garantías N°2 dictó la prisión preventiva de S.A.M. Los hechos habrían ocurrido entre enero y junio de este año en Miramar.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Un hombre acusado de ejercer durante varios meses violencia física, psicológica y sexual contra su pareja en una vivienda de Miramar seguirá detenido tras la decisión de la Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías de rechazar el recurso presentado por su defensa al considerar que existen elementos suficientes para sostener, en esta etapa inicial de la investigación, la acusación por lesiones, coacciones y abusos sexuales reiterados.
Los jueces Juan Pablo Lódola y Gastón de Marco confirmaron la decisión adoptada el 17 de julio pasado por la jueza interina del Juzgado de Garantías N° 2, Lucrecia Bustos cuando dictó la prisión preventiva de S.A.M.
Según la acusación fiscal, entre enero y el 24 de junio de 2026, el imputado habría agredido físicamente en reiteradas oportunidades a su pareja, además de restringir su libertad mediante amenazas y distintas formas de control. Entre otras conductas, se le atribuye haberle impedido visitar a sus padres, utilizar su teléfono celular y salir de la vivienda sin compañía. La investigación también sostiene que, durante ese mismo período, el acusado habría abusado sexualmente de la víctima de manera reiterada, mediante accesos carnales vaginales y anales contra su voluntad.
La defensa apeló esa decisión al sostener que no estaba acreditada la materialidad de los delitos y planteó que se trataba de una relación de pareja conflictiva y violenta, pero consentida por ambos integrantes. También cuestionó el valor de determinados mensajes incorporados a la investigación y sostuvo que no existían elementos suficientes para demostrar que la víctima hubiera permanecido privada de su libertad, y remarcó que el examen médico no había detectado lesiones genitales compatibles con violencia sexual y que tampoco se habían encontrado marcas correspondientes a supuestas ataduras.
Sin embargo, los magistrados consideraron que, en esta etapa preliminar, existían elementos suficientes para sostener la acusación. Entre ellos destacaron el relato de la víctima, al que calificaron como preciso y claro respecto de las situaciones de violencia que habría sufrido.
El relato de la víctima fue considerado además compatible con las lesiones constatadas durante el reconocimiento médico realizado el 24 de junio de 2026 ya que detectó un edema y una excoriación en el pómulo izquierdo, además de dos lesiones equimóticas en el cuello. Si bien el examen ginecológico no registró lesiones agudas, la Cámara remarcó que la ausencia de lesiones físicas no permite descartar por sí sola la existencia de un abuso sexual.
Tras analizar el informe elaborado por el equipo técnico de la Dirección de Políticas de Género del Municipio de General Alvarado, los miembros de la Sala identificaron indicadores compatibles con una situación de violencia de género de gravedad, con presencia de violencia física, psicológica, sexual, ambiental y simbólica.
La Cámara consideró que los testimonios aportados por familiares de la denunciante también resultaban compatibles con la existencia de una relación conflictiva y con el contexto de violencia denunciado y que se encuentra acreditado el peligro procesal que justifica mantener la medida cautelar, especialmente por la gravedad de los delitos imputados y la posibilidad de que el acusado pueda ejercer presión sobre la víctima.
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