Golpe al sector gastronómico: una famosa cadena de cafeterías cerró un local clave por la crisis

El comercio estaba instalado en una zona de flujo masivo de personas.

La baja en las ventas terminó por ratificar la decisión de la clausura.

1 de Agosto de 2026 09:12

Por Redacción 0223

PARA 0223

Un fuerte sacudón atraviesa al rubro tras confirmarse el cese de operaciones de una famosa empresa del sector. La conocida cadena de cafeterías Tostado decidió apagar sus luces y bajar la persiana en un punto céntrico emblemático. El establecimiento que dejó de funcionar se encontraba instalado en una intersección con un flujo masivo de peatones y turistas. El cese definitivo de actividades en esa esquina clave de Buenos Aires sorprendió a los transeúntes habituales.

Por qué cerró uno de los locales emblemáticos de Tostado

La sucursal clausurada se ubicaba sobre la tradicional avenida Corrientes al 900, en el cruce con Carlos Pellegrini y justo frente al Obelisco porteño. El espacio ya fue desmantelado por completo y los operarios retiraron toda la cartelería institucional de la fachada frontal. Aunque la empresa no emitió un comunicado oficial sobre los motivos puntuales, la decisión se enmarca en un proceso generalizado de revisión de costos y rentabilidad.

La firma pertenece al hijo de Patricia Bullrich.

La firma gastronómica vinculada a Francisco Langieri Bullrich, el hijo de la ex ministra de Seguridad y hoy senadora nacional, construyó un crecimiento acelerado en los últimos años gracias a un modelo expansivo de franquicias. Dicho esquema le permitió desembarcar no solo en diversas provincias argentinas sino también en mercados internacionales como España, Italia y Estados Unidos. La red llegó a superar las cincuenta sucursales activas combinando servicios de cafetería urbana, panadería y almuerzos rápidos.

Sin embargo, el escenario actual obligó a la compañía a revisar de manera estricta la viabilidad económica de cada punto de venta. Los aumentos sostenidos en los alquileres de la zona céntrica, los servicios públicos y los insumos de materia prima comprimieron la rentabilidad. A este panorama de costos fijos crecientes se le suma la postura de los clientes, quienes redujeron sus consumos fuera del hogar.

El local se encontraba a apenas metros del Obelisco.

Frente a esta nueva dinámica, varias empresas del rubro optaron por reestructurar sus redes para conservar únicamente los establecimientos con mayor rendimiento. La cadena concentrará sus esfuerzos en sostener el equilibrio financiero en sus restantes locales operativos. El cierre de esta esquina histórica marca un contundente llamado de atención sobre los desafíos que afronta la gastronomía porteña para sostener sus estructuras.

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