Un dato que preocupa en Mar del Plata: el Higa registró 148 intentos de suicidio en lo que va de 2026

Los números muestran una realidad que invita a detenerse, escuchar y acompañar. Porque detrás de cada caso hay una persona que atraviesa un momento de sufrimiento y necesita saber que no está sola.

Un dato que preocupa en Mar del Plata: el Higa registró 148 intentos de suicidio en lo que va de 2026

10 de Septiembre de 2026 21:17

Por Redacción 0223

PARA 0223

En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el área de Epidemiología del Hospital Interzonal General de Agudos, Dr. Oscar Alende, difundió un informe sobre los ingresos por intentos de suicidio registrados durante 2026 en Mar del Plata, que permite conocer con mayor detalle las características de los casos atendidos en el hospital.

Según el relevamiento, hasta el 9 de septiembre se registraron 148 casos de intentos de suicidio. Del total, 99 requirieron internación y 48 fueron atendidos de manera ambulatoria, aunque el propio informe advierte una diferencia de un caso entre ambas categorías, ya que las cifras consignadas suman 147.

El dato que sobresale es la distribución por sexo: 99 casos correspondieron a mujeres y 49 a varones.  La mediana de edad fue de 33 años, aunque la distribución muestra una importante concentración entre jóvenes y adultos jóvenes.

Evolución de casos por semana.

¿Dónde se concentran los casos?

El grupo etario con mayor cantidad de registros fue el de 25 a 34 años, con 41 casos: 23 mujeres y 18 varones.

Le siguieron las personas de 20 a 24 años, con 31 casos, y el grupo de 35 a 44 años, con 30.

Otro dato que surge del relevamiento es la marcada diferencia por sexo entre los adolescentes. Entre los 15 y 19 años se registraron 19 casos: 18 correspondieron a mujeres y apenas uno a un varón.

Enero y febrero, los meses con más ingresos

En cuanto a la distribución mensual, el informe registra 28 casos en enero, 26 en febrero, 19 en marzo, 14 en abril, 16 en mayo, 20 en junio, 11 en julio y 13 en agosto.

Por día de la semana, el lunes concentró la mayor cantidad de ingresos, con 28 casos, seguido por el viernes, con 26. Luego aparecen miércoles y jueves, con 21 cada uno; sábado, con 19; domingo, con 17; y martes, con 16.

Los días en los que se registraron más casos.

Las intoxicaciones, el mecanismo predominante

Entre los mecanismos registrados existe una diferencia significativa. Los envenenamientos o intoxicaciones fueron utilizados en 98 de los 148 casos, lo que representa aproximadamente dos tercios del total. De esos casos, 71 correspondieron a mujeres y 27 a varones.

A una distancia considerable aparecen los traumatismos provocados con objetos punzocortantes, con 18 casos, y la sofocación, estrangulamiento o ahorcamiento, con 14.

El lugar del hecho no siempre pudo determinarse

El informe también releva dónde ocurrieron los episodios, aunque en este punto los datos deben ser interpretados con cautela: en 96 de los 148 casos no fue posible determinar el lugar.

Entre aquellos en los que sí se contó con esa información, 44 ocurrieron en una vivienda, seis en la vía pública, uno en un lugar de trabajo y uno en otro ámbito.

Los números muestran una realidad que invita a detenerse, escuchar y acompañar.

Casi la mitad presentaba alguna comorbilidad

El relevamiento permitió profundizar además en los antecedentes y factores de riesgo de las personas atendidas.

De acuerdo con el informe, 65 personas, el 43,9% del total, presentaban al menos una comorbilidad.

Entre los antecedentes registrados aparecen 14 personas con intentos de suicidio previos, 13 con antecedentes de consumo problemático de alcohol, ocho con antecedentes de consumo de cocaína y ocho con una enfermedad crónica. A su vez, 62 personas, el 41,9%, presentaban al menos un indicador de riesgo.

El indicador más frecuente fue el desborde emocional, con 30 registros, seguido por situaciones de violencia o abuso sexual, con 23; violencia familiar, con 22; violencia de género, con 18; desempleo, con 14; y antecedentes de autolesiones o intentos previos, con 13.

Indicadores de riesgo en pacientes ingresados.

Otro de los aspectos analizados fue la existencia de redes de contención. El informe señala que solo 59 personas, el 39,9%, tenían identificada al menos una red de referencia.

La principal red registrada fue la familia, con 55 casos, seguida por salud pública, con 17; amistades, con nueve; trabajo, con tres; y escuela, con dos.

Un nuevo circuito de vigilancia

Desde Epidemiología explicaron que los datos de 2026 tienen una particularidad respecto de los registros del año anterior. “Los datos de 2025 provienen del registro OLA y son de lesiones autoinfligidas que incluye intentos de suicidio y autolesiones, sin diferenciar”, explicaron desde el área.

Según detallaron, esas estadísticas surgían de los registros administrativos y “no se integraba la información con las entrevistas realizadas por Trabajo Social”.

A partir de este año, y por pedido de la dirección del hospital, se puso en marcha un nuevo circuito de vigilancia. “Se generó un circuito de vigilancia de los intentos de suicidio, donde trabajamos en conjunto con Trabajo Social, incluyendo entrevista y análisis más pormenorizado”, señalaron.

Detrás de cada caso hay una persona que atraviesa un momento de sufrimiento y necesita saber que no está sola.

Los datos del HIGA no solo permiten dimensionar una problemática que requiere atención: también ponen en evidencia la importancia de escuchar, detectar las señales de alarma y fortalecer las redes de contención. 

Hablar de suicidio es también hablar de prevención, de acompañamiento y de la posibilidad de pedir ayuda a tiempo. Porque detrás de cada número hay una vida.

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