Salud mental en alerta: advierten por la presión sobre el sistema público y cuestionan la reforma de la ley

El segundo Informe de Salud Mental registró un fuerte aumento de consultas e internaciones y advirtió por la falta de recursos. Juan Pablo Issel, decano de Psicología de la Unmdp, cuestionó la falta de articulación federal en el debate por la reforma y analizó la situación en Mar del Plata.

5 de Septiembre de 2026 18:57

Por Redacción 0223

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En el marco del debate por la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657 y la falta de prestaciones por parte de las obras sociales, se presentó el segundo Informe de Salud Mental en el Senado, que arrojó cifras preocupantes sobre el aumento de las consultas e internaciones por salud mental. Los profesionales advirtieron que estos números se dan en un panorama complejo, atravesado por la pérdida de empleo y otros factores que generan una presión cada vez mayor sobre el sistema público de salud. El licenciado Juan Pablo Issel, decano de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata (Unmdp), se refirió a esta problemática y a cómo se refleja en Mar del Plata

El Informe de Salud Mental, presentado en el Senado en el marco del debate por la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental, registró un aumento del 42% en las internaciones por salud mental y del 23% en las consultas relacionadas con la temática. El relevamiento contó con referentes de 14 provincias, que representan al 70,85% de la población argentina.

Asimismo, desde las provincias señalaron que, pese a reforzar sus sistemas de salud, no cuentan con los recursos suficientes para atender la creciente demanda. "Las provincias advierten que sus capacidades se encuentran sobreexigidas frente a un incremento de los padecimientos que no cesa. También identifican dificultades específicas para completar equipos con algunas disciplinas críticas y señalan que, en todos los casos, debieron asumir con recursos propios responsabilidades que anteriormente contaban con apoyo de Nación", indica el informe.

En ese marco, Issel contó sobre su participación en la presentación del informe y se refirió a una realidad que se ve reflejada tanto en los números publicados como en la situación que atraviesa Mar del Plata ante la falta de prestaciones por parte de las obras sociales.

"Lo que sucede con las consultas en relación a salud mental, nosotros estamos hablando de efectores públicos. El aumento de consultas probablemente, es difícil saberlo, tiene relación también con que hay una mayor presión sobre el sistema público por el deterioro fundamentalmente del sector privado. Las obras sociales dejan de cubrir determinadas cosas. La gente que accedía por ahí a tratamientos de forma privada no tiene tanta plata y no puede acceder, entonces probablemente eso sea lo que hace que la gente consulte más en los efectores públicos, que no era tan común, al menos por cuestiones no graves", explicó el especialista.

En ese contexto, la falta de presupuesto destinado a salud mental también aparece como uno de los puntos centrales. "Hay aumento de la demanda en salud mental. Pero, por otro lado, ha habido un retroceso de la capacidad de atención del sistema privado. El sistema privado está respondiendo menos o es más difícil de acceder y el sector público, como mínimo, no ha aumentado su capacidad de respuesta, que es lo que debería haber hecho, y en algunos casos ha disminuido", sostuvo. "Lo que muchas veces está faltando, más allá de lo obvio, que son recursos humanos e infraestructura, es más presupuesto. La ley actual de salud mental dice que tiene que ser el 10% del presupuesto de salud y está en el 1,4% del presupuesto de salud total", agregó el psicólogo.

El complejo panorama que atraviesa la salud pública se profundiza en Mar del Plata ante la suba de las prepagas y la falta de prestaciones por parte de las obras sociales. Ya en marzo de este año se advertía que alrededor de 30.000 monotributistas estaban en riesgo de perder su cobertura médica por los elevados costos. En ese contexto, tanto el sector público como el privado atraviesan una situación de creciente presión sanitaria.

Una reforma cuestionada y un panorama complejo para la salud mental

El aumento de la demanda de atención en salud mental no responde únicamente a los altos costos de la salud privada y la falta de prestaciones. Las causas por las que una persona puede atravesar una crisis o requerir una internación son complejas y no pueden explicarse de manera lineal, según aclaró el especialista.

Sin embargo, tanto el informe como Issel señalan algunos factores que pueden contribuir al aumento del padecimiento. "Cuestiones como el desempleo, la incertidumbre, la crisis económica, las condiciones más precarias de existencia a las que cada vez viene más sometida nuestra población y la convivencia crítica con los dispositivos tecnológicos, básicamente con el celular y con sus aplicaciones generadas con componentes adictivos y que las grandes corporaciones saben que causan problemas de salud mental", enumeró Issel.

En esa línea también aparece la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657. Desde abril de este año, el Gobierno nacional anunció el debate de una serie de reformas que fueron cuestionadas por distintos especialistas, quienes plantearon diferencias con el enfoque propuesto para modificar la normativa. En consonancia, el informe advirtió sobre la falta de articulación entre el Gobierno nacional, las provincias y los distintos sectores vinculados a la salud. "El proyecto de reforma no reunió a los ministros de Salud. Es el proyecto de una ley importante que no fue presentado, ni reunió, ni se les permitió opinar a los ministros de Salud de las 23 provincias que tiene la Argentina. Hay una falta de consenso mínimo con los efectores de política", aseguró el decano.

Además, en referencia a la normativa, el especialista agregó: "Las leyes se pueden transformar, ninguna ley es perfecta y con el tiempo lo lógico sería transformar todas las leyes. Sin embargo, el debate de modificación de una ley como la Ley de Salud Mental tiene que contar con consensos amplios". En ese sentido, consideró que la reforma debería haberse planteado desde un principio con una articulación entre los ministerios de Salud, universidades, especialistas e incluso usuarios del sistema. Además, se refirió a la falta de evidencia científica y de datos que, según cuestionó, presenta el proyecto.

Tanto el informe como las declaraciones brindadas por Juan Pablo Issel coinciden en la necesidad de una mayor articulación federal para abordar la salud mental desde el ámbito público."Falta una estrategia de articulación. En general, los efectores están desarticulados y no hay políticas coordinadas de salud mental, y esto inclusive se ha visto deteriorado, porque había intentos de coordinación, de articulación, en comisiones interministeriales, en reuniones entre las provincias, en coordinación entre los efectores. Falta una estrategia coordinada y federal", concluyó Issel.

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