Crisis y conmoción: una famosa cadena de restaurantes cerró otro local y podría desaparecer

La fachada amaneció pintada de blanco y con carteles de alquiler.

La fuerte caída en las ventas detonó la decisión final.

11 de Septiembre de 2026 10:22

Por Redacción 0223

PARA 0223

Un histórico restaurante de la zona sur del conurbano bonaerense bajó definitivamente sus persianas tras 15 años de actividad ininterrumpida. Se trata de la sucursal de La Farola ubicada frente a la estación ferroviaria de Temperley, en el partido de Lomas de Zamora. Las puertas del emblemático comercio amanecieron pintadas de blanco en su interior y con carteles de alquiler sobre la fachada, confirmando el fin de su ciclo gastronómico en el barrio.

Por qué se produjo el cierre de La Farola

La persiana baja de la tradicional pizzería refleja la dura caída de ventas que afecta de lleno al sector comercial de la Provincia de Buenos Aires. La esquina estratégica de Avenida Meeks y 25 de Mayo funcionó durante más de una década como punto de reunión clave para miles de pasajeros del Tren Roca y vecinos de la comuna. El sorpresivo cese de operaciones dejó vacante una de las ubicaciones céntricas con mayor tránsito peatonal del distrito.

Todavía quedan sucursales de La Farola en CABA.

A la desaceleración del consumo generalizado se le sumó un paulatino deterioro en la experiencia de los clientes habituales de la cadena. En el último período, diversos usuarios manifestaron su descontento por el incremento en los precios del menú y fallas repetidas en la calidad de la atención al público. Esta combinación de factores económicos y de servicio terminó por acelerar el declive operativo del establecimiento en la zona sur.

El cierre definitivo de la sucursal encendió la alarma entre los comerciantes de los alrededores por la pérdida de puestos de trabajo directos en el sector. La incertidumbre sobre la situación de la plantilla de empleados se mantiene mientras no se emita un reporte corporativo formal sobre las reubicaciones. En la misma cuadra, otros locales históricos del rubro intentan sostener la actividad comercial frente al desplome de la facturación diaria.

El cierre se produjo de manera intempestiva.

El inmueble desocupado ingresó al mercado inmobiliario de Lomas de Zamora en busca de nuevas marcas comerciales o emprendimientos gastronómicos. Operadores de la zona proyectan la llegada de franquicias de rápida atención para aprovechar la cercanía con los accesos al tren y las paradas de colectivo. Mientras tanto, el sector mercantil de la región sigue con preocupación el impacto de la crisis en los comercios tradicionales del centro urbano.

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