De las aulas a los tribunales: la iniciativa de la Justicia local para crear cultura "juradista" en Mar del Plata

La iniciativa es impulsada por un equipo interdisciplinario e intergeneracional de jueces, fiscales, defensores, funcionarios y empleados judiciales, y cuenta con el acompañamiento de la Jefatura Distrital de Educación.

De las aulas a los tribunales: la iniciativa de la Justicia local para crear cultura juradista en Mar del Plata

17 de Septiembre de 2026 20:03

Por Redacción 0223

PARA 0223

En un esfuerzo por democratizar el conocimiento sobre el funcionamiento del Poder Judicial y acercar las instituciones a la comunidad, la Justicia local de Mar del Plata —a través del Colegio de Magistrados y Funcionarios— puso en marcha un ambicioso proyecto educativo: llevar el debate sobre los juicios por jurados a las escuelas secundarias de la ciudad.

La iniciativa, impulsada por un equipo interdisciplinario e intergeneracional de jueces, fiscales, defensores, funcionarios y empleados judiciales, cuenta con el acompañamiento de la Jefatura Distrital de Educación. El objetivo es claro: formar una primera generación de jóvenes informados que funcionen como agentes replicadores de los derechos y deberes ciudadanos en materia penal.

La necesidad de salir a las escuelas surgió del diagnóstico que la propia práctica judicial arrojó en Mar del Plata

Desconocimiento y temor: la barrera inicial del jurado popular

La necesidad de salir a las escuelas surgió del diagnóstico que la propia práctica judicial arrojó en Mar del Plata desde la puesta en marcha de la Ley de Juicio por Jurados provincial de 2013. Uno de los mayores obstáculos identificados fue la falta de información con la que los vecinos recibían la citación para integrar un tribunal popular.

"La gente no sabe que tiene el derecho-deber de ser jurado, no sabe para qué es, y en el contexto en que vivimos eso a veces genera temor, angustia, preocupación, dudas", explica el Dr. Federico Wacker, juez del Tribunal Criminal N°3, e integrante del proyecto, en diálogo con 0223. Esta desinformación llevaba incluso a que muchos intentaran evadir la carga pública o llegaran a la sede judicial con un alto grado de resistencia.

"Llegaban a tribunales muy enojados. Ese desconocimiento sobre la posibilidad de participar en el servicio de administración de justicia generaba venir acá con enojo o con miedo, y sobre todo una constante: ganas de ver cómo zafar", señaló Wacker.

Un cambio de paradigma: de la apatía a la comprensión de las garantías

A pesar de esa reticencia inicial, la vivencia directa del proceso penal transforma de manera contundente la mirada de la ciudadanía sobre el sistema judicial. Quienes ingresan con escepticismo o posturas punitivas extremas experimentan un viraje en su percepción a los pocos minutos de iniciado el debate.

"La gente no sabe que tiene el derecho-deber de ser jurado", señaló el juez.

"A los 10 o 15 minutos de juicio empiezan a cambiar la expresión. Hay una mirada atenta, están asombrados, están viviendo una experiencia diferente", relató el magistrado. "Tres días después, cuando el juicio termina, modificaron radicalmente su concepción sobre el servicio de administración de justicia. Te preguntan cómo pueden hacer para volver a ser jurado".

En ese proceso, los ciudadanos no solo deliberan sobre la culpabilidad o no culpabilidad de un imputado, sino que asimilan e incorporan garantías constitucionales básicas como la presunción de inocencia, la carga de la prueba y la duda razonable.

"Cinco días después comprenden perfectamente bien que el que alguien diga que fulano es responsable de haber cometido un delito merece, como mínimo, la realización de un juicio, que el que lo acuse le pruebe el hecho y que esa persona tenga derecho a defenderse de esa acusación", enfatizó Wacker.

Sembrar en las escuelas: la primera experiencia y el impacto en los jóvenes

Con el fin de mitigar el ausentismo en las notificaciones y potenciar el efecto pedagógico del juicio por jurados, el equipo judicial decidió comenzar sus visitas y talleres por el nivel secundario. La primera prueba piloto tuvo lugar en la Escuela Secundaria N.º 35, ubicada en la zona oeste de Mar del Plata.

"Nos empezamos a dar cuenta de que teníamos que ir con los más jóvenes del Poder Judicial, con los que recién ingresaron. Hicimos un proyecto bien transversal: hay jueces, fiscales, defensores, gente grande y gente joven", detalló el juez.

La respuesta de los estudiantes y del cuerpo docente en esta primera visita fue sumamente favorable. La meta trazada para este semestre es alcanzar entre 15 y 20 establecimientos públicos y privados, con la proyección de recorrer la totalidad de las escuelas secundarias de Mar del Plata el año próximo y, eventualmente, extender las charlas al ámbito universitario.

El rol de los medios y la comunicación de la justicia

El proyecto busca también disputar la conversación pública en torno al delito y la pena, promoviendo una cobertura mediática que vaya más allá del hecho policial y ponga el foco en la educación ciudadana y el funcionamiento de las instituciones.

"Es notable la respuesta que hubo por parte de los medios de comunicación. Está buenísimo que atiendan a cuestiones como estas, que son políticas que tienden a la concientización del servicio de administración de justicia", concluyó Wacker.

Previsto en la Constitución Nacional de 1853, el juicio por jurados no solo consolida una garantía para el acusado, sino que revalida el derecho de la ciudadanía a tomar decisiones trascendentes en la vida democrática. En Mar del Plata, la iniciativa de llevar este saber a las aulas marca un hito en la construcción de una relación más cercana, transparente y participativa entre la sociedad y la Justicia.

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