"No te metas que es una carrera": el día que un marplatense sorprendió e hizo historia frente a los keniatas en el maratón de Buenos Aires
Es la carrera de calle más rápida de Latinoamérica. Hace 12 años, Mariano “el Colo” Mastromarino pese a todos los pronósticos, cruzó el arco dejando atrás a los atletas de elite extranjeros que habían sido invitados a la competencia. “La organización pensó que era un intruso”, recordó.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Este fin de semana se disputa una nueva edición del Maratón internacional de Buenos Aires, la competencia de calle más rápida de Latinoamérica que atrae a miles de corredores de todas partes del mundo. Este año participarán cerca de 17 mil personas entre atletas de elite y amateurs. Desde hace más de una década predominan los atletas etíopes y keniatas en el podio, pero hace 12 años, un marplatense fue el último en marcar un hito nacional. Mariano “el Colo” Mastromarino cruzó la meta, cortó la banda y frenó el reloj en 2 horas, 15 minutos y 28 segundos frente a un público y una organización que no salían de su asombro al punto que pensaron que se había “colado” en la prueba y debió indicar que llevaba el dorsal varias veces en el último kilómetro.
“Histórica actuación del atleta local” titulaban medios gráficos y audiovisuales. Es que “el Colo” era el primer argentino en una década que lideraba el podio y cuyo logro le valía la clasificación a los Juegos Panamericanos de Toronto 2015. Mastromarino había llegado al maraton del 12 de octubre con 32 años.
Con un ritmo promedio de 3:12km/m, Mastromarino largó junto al pelotón de elite. Salió de los bosques de Palermo, pasó por Recoleta, Retiro, San Nicolás, Montserrat, San Telmo, La Boca y Puerto Madero. Cuando llegó a la fuente de las Nereidas, divisó a los atletas que lideraban la competencia los keniatas Juius Karinga y Peter Muasya, dos de los grandes máximos aspirantes para la victoria y “fue a buscarlos”, los superó en el kilómetro 37 y quedó corriendo solo, seguido por el pacecar.
Desde adentro del auto que marcaba al puntero, Juan Scarpin, el director de la Federación Atlética Argentina se preguntaba quién era, ya que no estaba en las probabilidades de los organizadores que un argentino se quede con la competencia. Pensaron que era un “colado” y sin perder el ritmo, "el Colo" les mostró su dorsal.
Con un evidente gesto de molestia por lo ocurrido siguió corriendo, quisieron sacarlo de la competencia y volvió a mostrar su dorsal con el número 15. Corrió el kilómetro que le faltaba para completar la distancia con una emoción que no le entraba en el pecho, cruzó el arco, cortó la banda de los 42k195 más rápidos de Latinoamérica e hizo historia.
"Cuando me acerqué a la punta, la organización pensó que era un intruso. Se me aceraron y uno me gritó: «Salí de la carrera, salí. No te metas que es una carrera». Claro, pensaron que me había confundido o que me había colado. Me confundieron con un intruso", explicó entre risas, dejando atrás ese sabor amargo que se transformó en una anécdota de su enorme victoria entre más de 10 mil maratonistas.
Abordado por los medios, el atleta que entonces era entrenado por Leonardo Malgor aseguraba: "Estoy exhausto y muy emocionado. A falta de diez kilómetros me encontré con los líderes y todavía tenía resto, así que fui por el triunfo y lo encontré".
Este domingo, alejado de la competencia profesional, Mastromarino, el último argentino en quedarse con el preciado primer lugar del Maratón de Buenos Aires volverá a correr “por las calles azules”, sin las presiones de antaño.
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