El devastador incendio que consumió una tradicional tienda en 1966 y amenazó con hacer explotar el centro marplatense
Un incendio de proporciones devastó una tradicional tienda en pleno centro marplatense. Tras un combate de 24 horas y el despliegue de dotaciones locales y vecinas, el fuego fue sofocado sin dejar víctimas, aunque provocó pérdidas por 100 millones de pesos antes de su veloz reconstrucción.
Un cortocircuito desató el infierno. El 20 de octubre de 1966, la tradicional tienda Casa Tía, ubicada en la avenida Luro entre Salta e Independencia, quedó envuelta en un voraz incendio que paralizó a Mar del Plata durante horas y movilizó un operativo sin precedentes en la ciudad.
Despliegue y caos en pleno centro
El fuego comenzó durante la jornada y rápidamente tomó fuerza. La ubicación del comercio, sobre la vereda par al 3252, flanqueada por la Galería Las Nieves hacia el mar y la casa Muebles Saidman y la galería con el mismo nombre en la otra esquina, justo frente a Fava Hnos., convirtió el sector en una trampa de humo. A metros de allí, en la esquina con Independencia, funcionaba décadas atrás el Instituto Musical Argentino de Armando Schiuma, esa tarde de primavera, la música dio paso al sonar incesante de las sirenas.
Cientos de vecinos y curiosos se agolparon en los alrededores para presenciar el siniestro. La magnitud de las llamas obligó a convocar dotaciones de refuerzo desde Necochea y Miramar para asistir a los cuarteles de bomberos locales.
Ciento veinte mil litros de agua y peligro de explosión
El trabajo de contención enfrentó serios contratiempos por la falta de insumos adecuados y la compleja estructura del edificio, que contaba con ascensores al fondo y plantas superiores sin ventanas a la calle.
Los bomberos desplegaron más de 20 líneas de manguera y arrojaron sobre el inmueble más de 120 mil litros de agua. La tensión aumentó por dos amenazas críticas: el riesgo inminente de derrumbe de la estructura y la presencia de una caldera cargada de combustible en el sector posterior de la tienda, cuya explosión hubiera resultado demoledora.
Un impacto millonario y la vuelta al trabajo
Luego de casi 24 horas de combate ininterrumpido contra el fuego, que continuó humeando de tres a cuatro días entre los escombros, el siniestro fue controlado. El saldo material resultó drástico: las pérdidas se calcularon en 100 millones de pesos.
A pesar de la magnitud de la tragedia, los trabajos de remoción y reconstrucción comenzaron de inmediato. Apenas tres o cuatro meses después, entre enero y febrero de 1967, Casa Tía reabrió sus puertas al público y los empleados reasumieron sus puestos de trabajo. El emblemático comercio mantendría su actividad en el centro marplatense hasta su cierre definitivo en el año 2002.
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