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Rossi: "Si Vidal adelanta las elecciones, es el certificado de la derrota de Macri"

Rossi: "Si Vidal adelanta las elecciones, es el certificado de la derrota de Macri"

Por Redacción 0223

El diputado nacional y precandidato presidencial habló sobre la idea de la gobernadora. También habló sobre la necesidad de que la oposición arme una gran coalición opositora. 

Agustín Rossi sigue recorriendo el país como precandidato presidencial. Tiene claro que si Cristina Kirchner decide ser candidata él se correrá de la disputa, pero cree que lo peor que le puede pasar al espacio es que si la expresidenta decide no competir, su sector no tenga un candidato. Sabe, además, que la oposición necesita armar una gran coalición para vencer a Cambiemos este año.

"La división de la oposición al único que beneficia es a Macri", advierte en una entrevista con 0223 y destaca el acercamiento de todos los representantes del movimiento obrero al PJ, junto a Felipe Solá y Alberto Rodríguez Saá. "Al resto hay que invitarlos", señala en relación a Sergio Massa, Juan Manuel Urtibey y Miguel Ángel Pichetto. Sin nombrar a ninguno, asegura que con algunos de ellos hay más posibilidades de construir que con otros.

El diputado nacional kirchnerista también se refiere a la posibilidad de que el gobierno de María Eugenia Vidal desdoble las elecciones bonaerenses de las nacionales. Y es categórico: "No quiere compartir la boleta con Macri porque está desprestigiado. Si lo hace, es el certificado de la derrota de Macri". 

De cara al año que comienza, Rossi cree imposible que el gobierno genere una mejora económica como consiguió el 2017 y le permitió ganar las elecciones de medio término. "La situación económica en agosto va a ser peor que ahora", vaticina.

-¿De qué se trata Hay otro camino?

-Trata de demostrarle a los argentinos que hay otra posibilidad. Es mentira que lo único que se puede hacer es lo que hace el gobierno en materia económica y social, sino que se puede construir desde otro lugar y se puede gobernar desde otro lugar. Eso es lo que propone Hay otro camino.

-¿Cuál es ese otro camino?

-Mejorar el ingreso de los argentinos, devolverle poder adquisitivo, fomentar y fortalecer el mercado interno, ir a una etapa de crecimiento para después encarar la etapa de desarrollo.

-¿Y cómo se logra?

-Lo primero que hay que hacer es quebrar la inercia de la recesión. Entendemos que hay que aplicar un shock de crecimiento el 10 de diciembre 2019, que es devolverle poder adquisitivo a la Asignación Universal por Hijo, las asignaciones familiares, pensiones no contributivas, pensiones por discapacidad y a las jubilaciones. El mismo poder adquisitivo que tenían el 10 de diciembre de 2015. Con eso rompés la inercia y generás un escenario de crecimiento económico. Obviamente hay que acompañarlo con otras medidas.Hay que bajar la tasa de interés y que sea compatible con la inflación, lograr que el sistema financiero tenga créditos accesibles para el sector productivo. Hacer lo que hacen todos los países: proteger a tu propia industria. Hoy tenés un 45% de la capacidad instalada de tu industria ociosa. E iniciar el camino de crecimiento económico. 

-¿Cuánto puede afectar a este plan el acuerdo con el FMI?

-Estas medidas tendrán que complementarse con la renegociación de los compromisos que tiene el gobierno con el sistema financiero internacional.

 

-¿El acuerdo no sería condicionante para la futura gestión?

-El programa financiero que acordó el gobierno es incumplible para este gobierno, para los que vienen... El único objetivo que tiene el gobierno es llegar a las elecciones sin que se le descalabre la cuestión macroeconómica. Que el tipo de cambio no se vaya por encima de sus posibilidades.

Pero también hay que quitarle dramatismo. Este gobierno, a los dos meses de haber hecho el primer acuerdo con el fondo, renegoció un segundo acuerdo. Así que es absolutamente lógico y razonable que un gobierno que surja de un signo político distinto al gobierno que firmó el acuerdo se siente a renegociar los términos del acuerdo. 

-¿De qué manera?

-De la manera en que no frene el crecimiento. Hay una experiencia que yo creo que hay que mirar muy atentamente que es la experiencia de Portugal. Es un país pequeño, con uno de los menores PBI de Europa, asume un gobierno liberal conservador, hace un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, aplica las mismas políticas que aplica el gobierno argentino. Estas políticas hacen que pierda las elecciones, asume una coalición de centroizquierda, aplica políticas distintas a las que recomienda el FMI, pero no rompe con el fondo y logra crecer. Ese es el desafío. Si seguimos por este camino no es que en algún momento nos irá bien. Vamos al precipicio. 

-El gobierno de Macri lleva más de tres años. ¿Esperaba algo distinto en materia económica?

-No esperaba nada distinto. Sabían que iban a aplicar un plan de estas características. Tampoco esperaba que se pusiesen la Argentina de sombrero en dos años y medios. Pensé que podían manejar mejor la situación. Creí que iban a ser más respetuosos por las libertades individuales, el Estado de Derecho. Sobre todo porque uno siempre sigue pensando que con la Unión Cívica Radical como uno de los partidos fundantes de Cambiemos eso se hizo a mantener. Me sorprendió más ese costado: la persecución política y judicial, la presión que ejerce el gobierno sobre el POder Judicial, meter dos jueces de la Corte por decreto, no debatir el acuerdo con el FMI en el Congreso, eludir el debate de los decretos de necesidad y urgencia. Todo eso me sorprendió mucho más que la política económica. Nunca me creí esta cosa que algunos decían del Macri neodesarrollista. Siempre pensé que era un gobierno claramente liberal, que las políticas que iba a llevar adelante eran las que hizo.

-Las mismas apreciaciones que hizo usted sobre la persecución política y judicial eran las que hacía Cambiemos cuando el kirchnerismo era gobierno. ¿Cuáles son las diferencias?

-Es harto evidente. Nosotros estábamos en el gobierno y la propia justicia declaró anticonstitucional el Memorando con Irán. Para que nos declaren constitucional la Ley de Medios tardó cuatro años la justicia. Durante nuestro gobierno no hubo presos políticos, la prisión preventiva era una excepción. No se utilizaba la mayoría para desaforar algunos diputados y esa misma mayoría para proteger a otros. Lo cierto es que la situación es absolutamente distinta. 

En nuestros 12 años en el gobierno no hubo perseguidos políticos, los medios de comunicación -incluso los más críticos- pudieron funcionar sin problemas. Acá los dueños de los medios de comunicación críticos con el gobierno están presos. 

-¿Cree que la gente tiene esa percepción?

-No sé si la gente la tiene. Sí lo que tengo absolutamente en claro es que la gente ya no cree que este sea un gobierno transparente. 

-Perdió ese crédito

-Claro. Especialmente en la primera etapa del gobierno. Pero también me parece que no está en el centro de las preocupaciones de la gente. Allí está la cuestión económica, la diaria y cotidiana. Esto es lo que se vio deteriorado notablemente durante este tiempo y ahí está la principal preocupación del gobierno. 

Y al gobierno lo van a juzgar mayoritariamente -no digo exclusivamente- por los resultados económicos. Y además está bien. No hay otra función más importante para un presidente que tratar de mejorarle la calidad de vida a su pueblo. Este hizo exactamente lo contrario. Si hay algo de lo que adolece este gobierno es de sensibilidad social. 

 

-¿Puede el gobierno mejorar la cuestión económica doméstica de acá a las elecciones?

-No creo. La situación en agosto va a ser peor que ahora. Ellos armaron un veranito económico previo a las elecciones de 2017, pero no creo que estén en condiciones de poder armarlo ahora. Y si en 2017 fue suficiente con un veranito, ahora necesitan las cuatro estaciones para generar algún tipo de mejora en el conjunto de la sociedad. Tomaron la decisión de los tarifazos, que no solo implica el impacto en la población, sino que también genera inflación. Vas a tener impacto directo en tu bolsillo y también aumento de los costos.

No veo desde qué lugar el gobierno tenga posibilidades de generar algún tipo de expectativas. Van a intentar hacer todas las otras cosas que están a su alcance para generar un escenario que les permita ganar las elecciones, pero no creo que la economía esté dentro de ellas.

-Cómo reflejo de lo que se vive, ¿qué opina de la frase del exministro Cabrera acerca de que el riesgo país sube por la posibilidad de que vuelva Cristina Kirchner, dicha desde las playas de Punta del Este?

-Si un ministro nuestro hubiese dicho eso, duraba medio segundo (risas). ¿Quién veranea en Punta del Este? Los que veranean en Punta del Este son de la clase alta argentina. Ahí veranea el gobierno. Algunos más, otros menos. Algunos más escondidos, otros menos. Unos irán un fin de semana y no la primera quincena. Lo que tenemos es un gobierno cuyos funcionarios surgieron de una elite de la sociedad, que no representa a la media del conjunto de la sociedad. 

-Pero llegaron al gobierno con el apoyo de la clase media y dos años después lo volvieron a tener.

-Eso es así. Los votaron todos los de derecha y muchos que no eran de derecha. Pero lo que quiero decir es por qué suceden estas cosas, porque tenemos  un gobierno en el que Cabrera te habla desde las playas de Punta del Este, con Macri de vacaciones, Michetti de vacaciones, en medio de una crisis económica. 

Es un gobierno integrado por dirigentes cuyos comportamientos sociales no son la media de los argentinos. ¿Por qué Macri va a estar preocupado si hay 300 o 500 telegramas de despido en una determinada empresa? Si él nunca recibió un telegrama, al contrario estaba del lado de los que lo enviaban.

Por qué va a estar preocupado por la educación y la universidad pública si nunca fue a escuela pública. Por qué va a estar preocupado por el aumento del transporte si nunca tomó un colectivo. No pueden meterse en la cabeza de la gente que le aumentaron un 50% el colectivo y se va a levantar dos horas antes para ir a laburar en bicicleta. este gobierno adolesce de absoluta sensibilidad social.

-¿Y sobre la idea de Cabrera qué opina?

-Es una versión remixada de la pesada herencia. Ahora es el futuro espantoso. La realidad es que si el riesgo país crece es porque el gobierno no genera garantías de que no va a caer en default. Y esto sucede porque estamos en recesión económica. Se genera menor recaudación impositiva, que en 2018 aumentó por debajo de la inflación. Eso genera un aumento del déficit y menores posibilidades de afrontar los compromisos externos que el gobierno generó. 

 

-¿Cree que Cristina puede volver a ser presidenta?

-Sí, ¿por qué no? Todas las encuestas dicen que existe claramente la posibilidad de que Cristina gane las elecciones. Muchas la dan ganando en primera vuelta, otras en ballotage. Yo no creo en esto del piso y el techo. Si es candidata, serán otras las valoraciones, pero no creo que esté en duda su potencialidad electoral.

-¿Cómo maneja usted esa posibilidad, mientras recorre el país con el mensaje de que quiere ser una alternativa presidencial?

-Con tranquilidad. Sabía que este escenario se podía llegar a presentar. El desafío que asumí en febrero del año pasado era que nuestro espacio político tuviese una candidatura en el caso de que Cristina no fuese candidata. Si ella es candidata, listo. El problema es que el espacio político no tenga un candidato, si quien lidera el espacio político decide no ser candidata. En ese marco, yo me he movido y lo vivo con mucha tranquilidad. Voy a seguir construyendo mi precandidatura hasta el momento en que Cristina tome una decisión. 

-En otros períodos electorales se le apuntó al kirchnerismo por ser un espacio cerrado. ¿Siente que lo están corrigiendo ahora? 

-Nosotros tenemos que armar una coalición lo más amplia posible. No me parece que haya que subestimar a este oficialismo. Tenemos que armar una coalición donde estén representados la mayor cantidad de actores políticos de la oposición. Si hay diferencias entre los distintos sectores de la oposición hay que utilizar la herramienta de las Paso para después ir con una posición única. La división de la oposición al único que favorece es a Macri. Tengo mucha expectativa con lo que venimos haciendo desde el PJ y la comisión de acción política. Se han integrado casi todos los matices del movimiento obrero: Hugo Moyano, Hugo Yaski, Pignanelli, Caló, Héctor Daer. Como hacía mucho tiempo no se daba, en un mismo espacio los distintos matices del movimiento obrero convergen ahí. Además hay dirigentes políticos como Felipe Solá, Alberto Rodríguez Saá. Ese es el camino que tenemos que seguir.

-¿Y los que están afuera?

-Tenemos que invitarlos. Hay dirigentes políticos de la comisión que hablan con esos sectores. Después depende de la voluntad de cada uno de ellos. 

-¿Ve voluntad del sector de Massa, Pichetto y Urtubey?

-No me parece que eso sea un bloque homogéneo. Son distintas las reflexiones y los discursos de cada uno.

-¿Ve a alguno con más posibilidades de incorporarse?

-No me gustaría hacer nombres, pero sí está claro que hay discursos que parecen tender puentes y otros discursos que parecen refractarios a los procesos de unidad. 

-Por estos días se analiza en Mar del Plata la posibilidad de desdoblar las elecciones de la provincia de Buenos Aires de las nacionales. ¿Qué opina de esta idea?

-El único motivo para desdoblar las elecciones es que la gobernadora no quiere ir con el presidente. Ese es el mayor signo de debilitamento del presidente de la Nación. Su principal aliada política no quiere compartir una boleta con él, porque está desprestigiado. La gobernadora intenta separarse de lo que le puede trasladar de imagen negativa el presidente de la Nación. Si la gobernadora adelanta las elecciones, es el certificado de la derrota de Macri.

Macri no va a poder explicar por qué su principal aliada no está con él. Y si su principal aliada no está con él quiénes van a estar. El motivo de la comisión es ése, no hay otro. Todo lo demás es hojarasca: boleta única de papel, electrónica, financiamiento, biri biri.Lo que está en juego es que el oficialismo decide generar un escenario político donde cree que le es más fácil preservar la provincia de Buenos Aires porque considera perdida la Nación.

-¿Y a la oposición cómo le impacta esta decisión?

-Bien. A la oposición le conviene. Si los mismos oficialistas están decretando la derrota de Macri. 

-¿El PJ va a apoyar?

-No, nosotros no lo vamos a apoyar. Pero mi mirada al ser candidato a presidente es que están decretando la derrota del presidente de la Nación.  

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Rossi: "Si Vidal adelanta las elecciones, es el certificado de la derrota de Macri"

El diputado nacional y precandidato presidencial habló sobre la idea de la gobernadora. También habló sobre la necesidad de que la oposición arme una gran coalición opositora. 

Rossi estuvo en Mar del Plata y charló con 0223. 

Agustín Rossi sigue recorriendo el país como precandidato presidencial. Tiene claro que si Cristina Kirchner decide ser candidata él se correrá de la disputa, pero cree que lo peor que le puede pasar al espacio es que si la expresidenta decide no competir, su sector no tenga un candidato. Sabe, además, que la oposición necesita armar una gran coalición para vencer a Cambiemos este año.

"La división de la oposición al único que beneficia es a Macri", advierte en una entrevista con 0223 y destaca el acercamiento de todos los representantes del movimiento obrero al PJ, junto a Felipe Solá y Alberto Rodríguez Saá. "Al resto hay que invitarlos", señala en relación a Sergio Massa, Juan Manuel Urtibey y Miguel Ángel Pichetto. Sin nombrar a ninguno, asegura que con algunos de ellos hay más posibilidades de construir que con otros.

El diputado nacional kirchnerista también se refiere a la posibilidad de que el gobierno de María Eugenia Vidal desdoble las elecciones bonaerenses de las nacionales. Y es categórico: "No quiere compartir la boleta con Macri porque está desprestigiado. Si lo hace, es el certificado de la derrota de Macri". 

De cara al año que comienza, Rossi cree imposible que el gobierno genere una mejora económica como consiguió el 2017 y le permitió ganar las elecciones de medio término. "La situación económica en agosto va a ser peor que ahora", vaticina.

-¿De qué se trata Hay otro camino?

-Trata de demostrarle a los argentinos que hay otra posibilidad. Es mentira que lo único que se puede hacer es lo que hace el gobierno en materia económica y social, sino que se puede construir desde otro lugar y se puede gobernar desde otro lugar. Eso es lo que propone Hay otro camino.

-¿Cuál es ese otro camino?

-Mejorar el ingreso de los argentinos, devolverle poder adquisitivo, fomentar y fortalecer el mercado interno, ir a una etapa de crecimiento para después encarar la etapa de desarrollo.

-¿Y cómo se logra?

-Lo primero que hay que hacer es quebrar la inercia de la recesión. Entendemos que hay que aplicar un shock de crecimiento el 10 de diciembre 2019, que es devolverle poder adquisitivo a la Asignación Universal por Hijo, las asignaciones familiares, pensiones no contributivas, pensiones por discapacidad y a las jubilaciones. El mismo poder adquisitivo que tenían el 10 de diciembre de 2015. Con eso rompés la inercia y generás un escenario de crecimiento económico. Obviamente hay que acompañarlo con otras medidas.Hay que bajar la tasa de interés y que sea compatible con la inflación, lograr que el sistema financiero tenga créditos accesibles para el sector productivo. Hacer lo que hacen todos los países: proteger a tu propia industria. Hoy tenés un 45% de la capacidad instalada de tu industria ociosa. E iniciar el camino de crecimiento económico. 

-¿Cuánto puede afectar a este plan el acuerdo con el FMI?

-Estas medidas tendrán que complementarse con la renegociación de los compromisos que tiene el gobierno con el sistema financiero internacional.

 

-¿El acuerdo no sería condicionante para la futura gestión?

-El programa financiero que acordó el gobierno es incumplible para este gobierno, para los que vienen... El único objetivo que tiene el gobierno es llegar a las elecciones sin que se le descalabre la cuestión macroeconómica. Que el tipo de cambio no se vaya por encima de sus posibilidades.

Pero también hay que quitarle dramatismo. Este gobierno, a los dos meses de haber hecho el primer acuerdo con el fondo, renegoció un segundo acuerdo. Así que es absolutamente lógico y razonable que un gobierno que surja de un signo político distinto al gobierno que firmó el acuerdo se siente a renegociar los términos del acuerdo. 

-¿De qué manera?

-De la manera en que no frene el crecimiento. Hay una experiencia que yo creo que hay que mirar muy atentamente que es la experiencia de Portugal. Es un país pequeño, con uno de los menores PBI de Europa, asume un gobierno liberal conservador, hace un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, aplica las mismas políticas que aplica el gobierno argentino. Estas políticas hacen que pierda las elecciones, asume una coalición de centroizquierda, aplica políticas distintas a las que recomienda el FMI, pero no rompe con el fondo y logra crecer. Ese es el desafío. Si seguimos por este camino no es que en algún momento nos irá bien. Vamos al precipicio. 

-El gobierno de Macri lleva más de tres años. ¿Esperaba algo distinto en materia económica?

-No esperaba nada distinto. Sabían que iban a aplicar un plan de estas características. Tampoco esperaba que se pusiesen la Argentina de sombrero en dos años y medios. Pensé que podían manejar mejor la situación. Creí que iban a ser más respetuosos por las libertades individuales, el Estado de Derecho. Sobre todo porque uno siempre sigue pensando que con la Unión Cívica Radical como uno de los partidos fundantes de Cambiemos eso se hizo a mantener. Me sorprendió más ese costado: la persecución política y judicial, la presión que ejerce el gobierno sobre el POder Judicial, meter dos jueces de la Corte por decreto, no debatir el acuerdo con el FMI en el Congreso, eludir el debate de los decretos de necesidad y urgencia. Todo eso me sorprendió mucho más que la política económica. Nunca me creí esta cosa que algunos decían del Macri neodesarrollista. Siempre pensé que era un gobierno claramente liberal, que las políticas que iba a llevar adelante eran las que hizo.

-Las mismas apreciaciones que hizo usted sobre la persecución política y judicial eran las que hacía Cambiemos cuando el kirchnerismo era gobierno. ¿Cuáles son las diferencias?

-Es harto evidente. Nosotros estábamos en el gobierno y la propia justicia declaró anticonstitucional el Memorando con Irán. Para que nos declaren constitucional la Ley de Medios tardó cuatro años la justicia. Durante nuestro gobierno no hubo presos políticos, la prisión preventiva era una excepción. No se utilizaba la mayoría para desaforar algunos diputados y esa misma mayoría para proteger a otros. Lo cierto es que la situación es absolutamente distinta. 

En nuestros 12 años en el gobierno no hubo perseguidos políticos, los medios de comunicación -incluso los más críticos- pudieron funcionar sin problemas. Acá los dueños de los medios de comunicación críticos con el gobierno están presos. 

-¿Cree que la gente tiene esa percepción?

-No sé si la gente la tiene. Sí lo que tengo absolutamente en claro es que la gente ya no cree que este sea un gobierno transparente. 

-Perdió ese crédito

-Claro. Especialmente en la primera etapa del gobierno. Pero también me parece que no está en el centro de las preocupaciones de la gente. Allí está la cuestión económica, la diaria y cotidiana. Esto es lo que se vio deteriorado notablemente durante este tiempo y ahí está la principal preocupación del gobierno. 

Y al gobierno lo van a juzgar mayoritariamente -no digo exclusivamente- por los resultados económicos. Y además está bien. No hay otra función más importante para un presidente que tratar de mejorarle la calidad de vida a su pueblo. Este hizo exactamente lo contrario. Si hay algo de lo que adolece este gobierno es de sensibilidad social. 

 

-¿Puede el gobierno mejorar la cuestión económica doméstica de acá a las elecciones?

-No creo. La situación en agosto va a ser peor que ahora. Ellos armaron un veranito económico previo a las elecciones de 2017, pero no creo que estén en condiciones de poder armarlo ahora. Y si en 2017 fue suficiente con un veranito, ahora necesitan las cuatro estaciones para generar algún tipo de mejora en el conjunto de la sociedad. Tomaron la decisión de los tarifazos, que no solo implica el impacto en la población, sino que también genera inflación. Vas a tener impacto directo en tu bolsillo y también aumento de los costos.

No veo desde qué lugar el gobierno tenga posibilidades de generar algún tipo de expectativas. Van a intentar hacer todas las otras cosas que están a su alcance para generar un escenario que les permita ganar las elecciones, pero no creo que la economía esté dentro de ellas.

-Cómo reflejo de lo que se vive, ¿qué opina de la frase del exministro Cabrera acerca de que el riesgo país sube por la posibilidad de que vuelva Cristina Kirchner, dicha desde las playas de Punta del Este?

-Si un ministro nuestro hubiese dicho eso, duraba medio segundo (risas). ¿Quién veranea en Punta del Este? Los que veranean en Punta del Este son de la clase alta argentina. Ahí veranea el gobierno. Algunos más, otros menos. Algunos más escondidos, otros menos. Unos irán un fin de semana y no la primera quincena. Lo que tenemos es un gobierno cuyos funcionarios surgieron de una elite de la sociedad, que no representa a la media del conjunto de la sociedad. 

-Pero llegaron al gobierno con el apoyo de la clase media y dos años después lo volvieron a tener.

-Eso es así. Los votaron todos los de derecha y muchos que no eran de derecha. Pero lo que quiero decir es por qué suceden estas cosas, porque tenemos  un gobierno en el que Cabrera te habla desde las playas de Punta del Este, con Macri de vacaciones, Michetti de vacaciones, en medio de una crisis económica. 

Es un gobierno integrado por dirigentes cuyos comportamientos sociales no son la media de los argentinos. ¿Por qué Macri va a estar preocupado si hay 300 o 500 telegramas de despido en una determinada empresa? Si él nunca recibió un telegrama, al contrario estaba del lado de los que lo enviaban.

Por qué va a estar preocupado por la educación y la universidad pública si nunca fue a escuela pública. Por qué va a estar preocupado por el aumento del transporte si nunca tomó un colectivo. No pueden meterse en la cabeza de la gente que le aumentaron un 50% el colectivo y se va a levantar dos horas antes para ir a laburar en bicicleta. este gobierno adolesce de absoluta sensibilidad social.

-¿Y sobre la idea de Cabrera qué opina?

-Es una versión remixada de la pesada herencia. Ahora es el futuro espantoso. La realidad es que si el riesgo país crece es porque el gobierno no genera garantías de que no va a caer en default. Y esto sucede porque estamos en recesión económica. Se genera menor recaudación impositiva, que en 2018 aumentó por debajo de la inflación. Eso genera un aumento del déficit y menores posibilidades de afrontar los compromisos externos que el gobierno generó. 

 

-¿Cree que Cristina puede volver a ser presidenta?

-Sí, ¿por qué no? Todas las encuestas dicen que existe claramente la posibilidad de que Cristina gane las elecciones. Muchas la dan ganando en primera vuelta, otras en ballotage. Yo no creo en esto del piso y el techo. Si es candidata, serán otras las valoraciones, pero no creo que esté en duda su potencialidad electoral.

-¿Cómo maneja usted esa posibilidad, mientras recorre el país con el mensaje de que quiere ser una alternativa presidencial?

-Con tranquilidad. Sabía que este escenario se podía llegar a presentar. El desafío que asumí en febrero del año pasado era que nuestro espacio político tuviese una candidatura en el caso de que Cristina no fuese candidata. Si ella es candidata, listo. El problema es que el espacio político no tenga un candidato, si quien lidera el espacio político decide no ser candidata. En ese marco, yo me he movido y lo vivo con mucha tranquilidad. Voy a seguir construyendo mi precandidatura hasta el momento en que Cristina tome una decisión. 

-En otros períodos electorales se le apuntó al kirchnerismo por ser un espacio cerrado. ¿Siente que lo están corrigiendo ahora? 

-Nosotros tenemos que armar una coalición lo más amplia posible. No me parece que haya que subestimar a este oficialismo. Tenemos que armar una coalición donde estén representados la mayor cantidad de actores políticos de la oposición. Si hay diferencias entre los distintos sectores de la oposición hay que utilizar la herramienta de las Paso para después ir con una posición única. La división de la oposición al único que favorece es a Macri. Tengo mucha expectativa con lo que venimos haciendo desde el PJ y la comisión de acción política. Se han integrado casi todos los matices del movimiento obrero: Hugo Moyano, Hugo Yaski, Pignanelli, Caló, Héctor Daer. Como hacía mucho tiempo no se daba, en un mismo espacio los distintos matices del movimiento obrero convergen ahí. Además hay dirigentes políticos como Felipe Solá, Alberto Rodríguez Saá. Ese es el camino que tenemos que seguir.

-¿Y los que están afuera?

-Tenemos que invitarlos. Hay dirigentes políticos de la comisión que hablan con esos sectores. Después depende de la voluntad de cada uno de ellos. 

-¿Ve voluntad del sector de Massa, Pichetto y Urtubey?

-No me parece que eso sea un bloque homogéneo. Son distintas las reflexiones y los discursos de cada uno.

-¿Ve a alguno con más posibilidades de incorporarse?

-No me gustaría hacer nombres, pero sí está claro que hay discursos que parecen tender puentes y otros discursos que parecen refractarios a los procesos de unidad. 

-Por estos días se analiza en Mar del Plata la posibilidad de desdoblar las elecciones de la provincia de Buenos Aires de las nacionales. ¿Qué opina de esta idea?

-El único motivo para desdoblar las elecciones es que la gobernadora no quiere ir con el presidente. Ese es el mayor signo de debilitamento del presidente de la Nación. Su principal aliada política no quiere compartir una boleta con él, porque está desprestigiado. La gobernadora intenta separarse de lo que le puede trasladar de imagen negativa el presidente de la Nación. Si la gobernadora adelanta las elecciones, es el certificado de la derrota de Macri.

Macri no va a poder explicar por qué su principal aliada no está con él. Y si su principal aliada no está con él quiénes van a estar. El motivo de la comisión es ése, no hay otro. Todo lo demás es hojarasca: boleta única de papel, electrónica, financiamiento, biri biri.Lo que está en juego es que el oficialismo decide generar un escenario político donde cree que le es más fácil preservar la provincia de Buenos Aires porque considera perdida la Nación.

-¿Y a la oposición cómo le impacta esta decisión?

-Bien. A la oposición le conviene. Si los mismos oficialistas están decretando la derrota de Macri. 

-¿El PJ va a apoyar?

-No, nosotros no lo vamos a apoyar. Pero mi mirada al ser candidato a presidente es que están decretando la derrota del presidente de la Nación.  

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