Anuario 2019

1 de Enero de 2020 16:23

Círculo Deportivo y un 2019 imposible de olvidar

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La vuelta a casa, el sueño cumplido. Círculo volvió de Río Gallegos con la copa y el ascenso al Federal A.

El "papero" afrontó el Regional Amateur sin el objetivo del ascenso, pero los rendimientos y los resultados los fueron metiendo en instancias decisivas hasta lograrlo. Después se animó a jugar el Federal A, hizo pie en el juego y a lo último coronó con tres triunfos. 

Difícilmente, Círculo Deportivo haya imaginado allá por principio de enero de 2019 que cuando levantara la copa por su 98 aniversario, fuera a tener tantas cosas para brindar. El año que se va, es de los mejores en la historia del club de Nicanor Otamendi, que representa a General Alvarado, pero forma parte de la Liga Marplatense de Fútbol. Campeón del Torneo Regional Amateur, primera experiencia en el Federal A, animador como siempre en el fútbol local y, la yapa, la clasificación a la Copa Argentina por primera vez en su historia.

Si hay algo que no dejó en el "experimento" lllamado Regional Amateur, fue dudas. El conjunto de "Piki" Matteo mostró estar un escalón del resto de la zona desde el primer día y lo demostró con creces. En la primera fase, jugó 10 partidos, empató 1 y perdió uno. Metió 33 goles y le hicieron 5. ¡Un maquinita! Cuando llegó la instancia de cruces eliminatorios, perdió un duro encuentro con Huracán en Ingeniero White por la mínima, pero revirtió la serie con un contundente 3 a 0 en el "Guillermo Trama". El siguiente escollo fue un viejo conocido, El Porvenir de San Clemente, y la victoria 1 a 0 en la Costa Atlántica le dio un aire para sellar la clasificación con un 0 a 0 en casa. 

Casi sin darse cuenta, el "papero" estaba en la final regional, a sólo 360 minutos de un ascenso no planificado. El difícil Ferro de Olavarría iba a ser el próximo paso y, en una serie sumanente complicada, las manos de Sergio Del Curto (contuvo el último remate de Candia) y la precisión en los ejecutantes le dio el pasaje a un equipo que al habitual buen juego, le había agregado un carácter que invitaba a soñar con más. El último escalón por sortear era Boxing de Río Gallegos, con el frío, la distancia y las complicaciones que genera un viaje hasta uno de los extremos de nuestros país. El buen trabajo dirigencial, la posibilidad de ir en avión luego de la victoria 2 a 0 en Otamendi, mostraba que el "rojiverde" no iba de paseo y ahora quería una coronación histórica. Las inclemencias climáticas, la cancha de césped sintético, hicieron que fuera un partido atípico, que Círculo sostuvo bien hasta un gol cerca del final que llevaba la definición a los penales. Pero ahí apareció Leo Alvarado para sentenciar el 1-2 definitivo y desatar la locura de más de medio centenar de hinchas que fueron a acompañar al equipo.

El recibimiento en el pueblo, fue inolvidable. Una caravana multitudinaria que comenzó en Mar del Plata y tuvo el punto cúlmine en el arribo al ingreso a Otamendi, sobre ruta 88, que continuó con una recorrida y la celebración en la cancha.

Un sueño cumplido que se concretaba y la cabeza que ya tenía que apuntar a lo que venía, una decisión difícil sea cual fuera. Bajarse del Federal A, era un golpe durísimo para un premio conseguido por mérito deportivo. Jugarlo, genera un costo operativo altísimo, en un fútbol profesionalizado, con viajes largos y presupuestos altos. El apoyo de la gente del pueblo, sponsors que se acercaron y una ingeniería financiera llevada a cabo por una dirigencia joven y prolija, los llevaron a animarse y empezar a caminar una historia diferente en el fútbol nacional.

Y ahí va Círculo, haciendo pie de a poco. Mostrando que con jugadores del fútbol local se puede, que es cuestión de darles oportunidades, de trabajar, de no rendirse ante resultados esquivos y saber que no siempre la solución está en los cambios. El fortalecimiento de las ideas, el saber que en lo futbolístico el equipo estaba a la altura, hizo que en el tramo final llegaran esos resultados que se merecieron antes y, por diferentes causas no aparecían. Empates o derrotas injustas sobre el final, goles errados que valieron puntos. Peñarol de Chimbas, Estudiantes de San Luis y Deportivo Madryn fueron la demostración de que se podía. Y el cierre del año fue perfecto. Con aire con el fondo de la tabla, mirando de reojo la clasificación al reducido y con el premio extra de jugar la Copa Argentina por primera vez en la historia. 

Y va por más, siempre va por más. Porque hay un pueblo que lo sigue, que lo acompaña, que lo alienta. Y porque Círculo Deportivo de Nicanor Otamendi, se dio cuenta que los sueños están para cumplirse.
 

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