Historias de acá

1 de Marzo de 2020 09:10

Los secretos de las mujeres en la masonería: qué piensan del feminismo y del aborto

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Mirta Troglio, Mariela Rodríguez Ruíz y Noris Cremonte son tres de las 21 mujeres marplatenses que integran la Respetable Logia Mar de Luz n 6

Por segundo año consecutivo la Masonería marplatense abre las puertas a la comunidad en general. Antes de la Tenida Blanca, las marplatenses Mirta Troglio, Mariela Rodríguez Ruíz y Noris Cremonte recibieron a 0223 en su templo y explicaron algunas las costumbres de esta sociedad secreta, su simbología y cómo ha evolucionado en el último tiempo

Escaleras de mármol llevan a una gran puerta de lo que, a simple vista, es una vieja casona, con un hall particular. A los laterales, un tapiz de un hombre saliendo de una caverna y otro que cuenta la historia occidental, desde la antigua civilización egipcia hasta el cruce de Los Andes y la Primera Junta de Gobierno, introducen en un mundo lleno de tradiciones, misterio y simbología centenaria. Detrás de un banner hay un timbre “escondido”.

La gran puerta se abre y una mujer de poca estatura saluda amablemente. Mirta Troglio, presidenta de la Respetable Logia Mar de Luz Nº 6 de Mar del Plata, hace una visita guiada por el templo que parece un lugar perdido en el tiempo. "Van a conocer un templo masón", anticipa. 

“Pueden sacar fotos si quieren. Todo tiene su significado”, dice. El templo parece salido de una serie ambientada en el Siglo XVII. Un tablero de ajedrez en el centro evoca los opuestos que conviven. En los laterales, dos hileras de sillas, cada una con su espada que simbolizan protección y ayuda hacia el otro y en el altar , los estandartes de las cuatro logias marplatenses. “Todo el mobiliario es original”, cuenta orgullosa Mirta.

En el templo, los masones realizan sus reuniones (llamadas "Tenidas") en las que utilizan un mandil como símbolo del trabajo y un collar que representa el cargo que ocupa cada uno dentro de la logia.

“Compartimos edificio con los varones. La masonería femenina funciona en Argentina hace 18 años. Pedimos autorización a Francia y, como era costoso que viajemos allá, nos derivaron a la Gran Logia Femenina de Chile donde nos iniciamos y después volvimos y fundamos la sede en Argentina y, hace ocho años estamos en Mar del Plata”, relata Mirta.

Al igual que ocurre en la masonería masculina, los valores y los símbolos atraviesan sus trabajos. Pero también se tratan temas de actualidad e interés, siempre con la mirada masónica de respeto por el otro, libertad, igualdad y fraternidad.

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Mariela Rodríguez Ruíz es marplatense, trabaja como Medica y, desde hace tres años, es la Venerable Gran Maestre de la Gran Logia Femenina Argentina. Se inició en la masonería hace 17 años como aprendiz y cuenta que su primer acercamiento al mundo masónico fue a través de la lectura de la historia de José de San Martín. “Un día, en el hospital vi la firma de un paciente que me llamó la atención y le pregunté si era masón, me dijo que sí y me preguntó si me interesaba formar parte. Me presentó y tuve una entrevista, la pasé; después pasé las otras dos y acá estoy”, cuenta.

Mirta en tanto relata que ella llegó a la masonería “por herencia”. “Mi padre era Masón, mi marido también está en la hermandad y cuando se abrió la posibilidad de la participación femenina me inicié como una forma de realización personal”, explica.

“Encontré mi lugar en el mundo”, suma Noris Cremonte, masona y ex venerable Gran Maestre ”En mi caso también la masonería forma parte de mi familia, mi hijo también integra la Logia. En Mar del Plata ocurre algo particular: la masonería es entendida como algo familiar”, dice Noris mientras agrega que “cada uno tiene diferentes motivos por los que se acerca, pero todos coincidimos en que es un lugar de crecimiento personal, donde desarrollamos trabajos filantrópicos”.

"Las personas somos una piedra en bruto que tenemos adentro y tenemos que trabajar. La idea es que cada uno se transforme en una piedra lisa para poder estar al lado del otro sin lastimarnos", explica Noris.

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Si bien no se sabe con exactitud el lugar ni la fecha exacta de su creación porque desde sus inicios funcionaron de manera secreta, la decisión de abrirse a la sociedad y dejar de lado parte del hermetismo que los caracterizó genera un fuerte interés de muchas personas por conocer sus secretos, del modo de funcionamiento y los rituales que realizan.

"A veces escucho a la gente y me da risa. Piensan que vivimos uniformados… hay muchos mitos, somos personas como cualquiera. Tenemos nuestro trabajo, nuestras familias, actividades como todos”, coinciden Mirta y Mariela.

Aunque reconocen que tienen sus "secretos y rituales" que no se muestran a la sociedad, de un tiempo a esta parte entendieron que debían darse a conocer. Hicieron una votación y ellas se convirtieron en la cara visible de la logia.

La masonería es una escuela de conducta y conocimiento, de deconstrucción que durante años estuvo vedada a las mujeres. Es una sociedad filosófica, filantrópica y progresista.

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“Vas a ver que tengo un pañuelo naranja. Eso no quiere decir que somos anticlericales, pero apoyamos el Estado laico porque trata un concepto de igualdad, no hay ningún tipo de discriminación de orden religioso ni social”, explica Mariela.

Al referirse a las actividades de la Logia. las tres explican que realizan funciones puntuales y anónimas con instituciones educativas, con organizaciones como Las damas rosadas “y cualquier organización que nos necesite”.

“En Corrientes, por ejemplo, a través del arte se promueven acciones de visibilización para la mujer”, agrega Mariela.

Por último, al ser consultadas sobre si la logia tiene una postura determinada sobre el movimiento feminista y la despenalización del aborto, Mariela prefiere desglosar el tema en dos.

“Desde el nombre ya somos una organizacion feminista. En un principio pasaba que las mismas hermanas decían soy femenina, no feminista. Pero desde el momento que bregamos por el respeto y la igualdad somos feministas. Hubo un trabajo de deconstrucción en las aulas y todos logran ver que en algún lugar hay algo de feminismo que por construcción patriracal estuvo invisibilizado”, aclara.

Respecto al tema puntual de la despenalización del aborto refiere que “el año pasado los varones hicieron un sondeo y sacaron un 70% de pañuelos verdes". "Nosotras no lo hicimos. Cada hermano mantiene su postura, pero dentro de la logia se escuchan todas las posturas. No dictamos una línea de pensamiento, pero , y esto te lo digo como Gran Maestre, que así como creemos en la educación pública y gratuita, consideramos que la salud debe tener las mismas condiciones y que la igualdad debe llegar a todos los estamentos. No decimos qué pensar, sino que invitamos a la reflexión", concluye.

En Mar del Plata son 21 las mujeres que integran la Logia Mar de Luz, que trabajan como sociedad civil, y con cierto hermetismo continúan trabajando en pos de la exaltación y el perfeccionamiento de las virtudes del ser humano, apoyadas en los principios representados por los ya difundidos ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad.