Erosión costera

15 de Marzo de 2020 16:18

Tiró hormigón asfáltico en el acantilado: nueva denuncia contra un hostel de Camet Norte

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Un albergue turístico ubicado sobre la costanera de esa localidad volvió a proceder de modo ilegal en su intento por detener la erosión costera. Dos años atrás había tirado sobre el acantilado barriles plásticos de hidrocarburos y residuos varios.

Dos años después la historia se repitió. Este sábado, las obras encaradas por el hostel El Faro -situado en la costanera de la localidad de Camet Norte- para intentar frenar la erosión costera, fueron tan grotescas e ilegales que los vecinos se hicieron eco entre sí y presentaron una denuncia que derivó en la intervención de la policía.

Más allá de que los encargados del lugar tiraron material indebido sobre el acantilado en otros episodios que no se hicieron virales, lo acontecido este fin de semana mereció el repudio generalizado de los residentes del lugar.

Asistidos por un servicio de maquinaria especializada, los propietarios del lugar volcaron toneladas de hormigón asfáltico proveniente de la restauración de la avenida Acapulco en Santa Clara del Mar concretada el año pasado.

La problemática no es nueva, en 2017, desde el mismo lugar habían tirado más de 15 barriles plásticos de hidrocarburos y otras sustancias sobre la base del acantilado y el sector de playa adyacente.

En horas de la mañana de este sábado, los vecinos alertados hicieron las denuncias ante el 911 y ante la autoridad ambiental provincial (Opds), quienes se acercaron al lugar para intentar detener el daño ambiental.

Con la actuación del personal policial, la identificación de los autores y el labrado de las correspondientes actas se detuvo la ejecución de los trabajos que habían comenzado. En el lugar no se presentó ninguna autoridad municipal y los vecinos esperan respuesta a uno de sus principales interrogantes: ¿de dónde salieron los residuos de pavimento que utilizó el lugar?.

"Otra vez se está ante una situación que amerita reconocer y ponderar que los derechos colectivos, los de todos los ciudadanos y habitantes como es el derecho a la identidad, el ambiente y el patrimonio natural y cultural, están por encima de los derechos individuales. Así está plasmado en nuestras constituciones tanto nacional como provincial, los tratados internacionales y demás normas que regulan las relaciones sociales. Dichas normas no son más que los acuerdos a los que hemos arribado como sociedad para regular nuestra convivencia, y en función de ellas es que debemos conducir nuestras relaciones sociales y comunitarias", manifestaron los referentes de las instituciones y organizaciones que trabajan sobre el tema en la zona.

En esa línea, agregaron: "Esa situación de inercia por parte del estado ha llevado a algunos a plantear equivocadamente la necesidad de establecer obras de defensa costera sobre la base de la urgencia en preservar el dominio particular de esas propiedades cuando en rigor de verdad, conforme lo dispone la norma, no deberían estar ahí".