Sierra de los padres

4 de Enero de 2021 22:50

La historia detrás del crimen que conmueve a Sierra de los Padres

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María Florencia Ascaneo era madre de cuatro hijos y tenía decidido denunciar a Gustavo Rafael Sensan, a quien los vecinos ya habían señalado en otras situaciones de supuesto abuso. 

El disparo que Gustavo Rafael Sensan efectuó de su arma calibre 22 que desenfundó para matar a María Florencia Ascaneo irrumpió con la tranquilidad y el movimiento habitual de un lunes al mediodía en Sierra de los Padres.

El hombre de 57 años trabajaba hasta este lunes en el centro comercial de Sierra de los Padres, donde cumplía tareas de limpieza y mantenimiento, aunque se encontraba licenciado por el avance de la pandemia. Sensan no tenía antecedentes penales, pero en el barrio ya era mirado de reojo.

Los vecinos rumorean que estaba armado y "se la daba de estar por encima de otros". Para ellos no era una persona agradable. Aunque no le conocían grandes incidentes, su nombre ya lo habían puesto sobre la mesa en supuestas situaciones de abuso.

Después de que Ascaneo lo acusara de besar a una de sus hijas adolescentes, Sensan se acercó hasta la puerta de la granja La Familia, el comercio que la víctima administraba junto a su pareja. Después de protagonizar una breve discusión y luego de que la mujer de 41 años le ratificara su intención de radicar la denuncia, el hombre desenfundó una pistola y le disparó en el cuello, ocasionando su muerte en el acto.

“Él vivía con la madre en una casa afuera que era un desastre y después se mudó a unas habitaciones. Más que un sereno, él hacía tareas de mantenimiento y limpieza en el paseo. Hoy fue a la granja, la increpó, la insultó y le disparó en la puerta. Cuando llegó la Policía ya estaba muerta”, comentaron a 0223.

Su pareja, una de sus dos hijas y ocasionales compradores fueron testigos del aberrante crimen. El esposo de la víctima y otros comerciantes lograron reducirlo, hasta que finalmente llegaron los efectivos de la comisaría decimocuarta. Pero para entonces, Ascaneo yacía sin vida en el piso.

Ascaneo era madre de dos nenas y dos varones. Hacía al menos cinco años que había mudado su negocio sobre Avenida Argentina luego de permanecer anteriormente en otro paseo comercial.