Columna de miércoles

9 de Junio de 2021 21:32

Halcones y palomas: la foto que agita la campaña electoral

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Guillermo Montenegro y Horacio Rodríguez Larreta compartieron un acto en Caba.

El intendente Montenegro se mostró con Horacio Rodríguez Larreta, una foto con un fuerte contenido político en medio de la convulsión que atraviesa el Pro. 

El Pro atraviesa una convulsión política con final abierto. La reaparición de Mauricio Macri y su deseo de no ceder el liderazgo del partido que creó en manos de Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal. En ese marco, Guillermo Montenegro jugó este miércoles una carta fuerte: viajó a la Ciudad de Buenos Aires, firmó un convenio con el jefe de gobierno porteño y difundieron una foto en conjunto.

“Es una foto importante desde la política. La verdad es que el encuentro estaba pactado desde hace 10 días. Pero se podría haber hecho virtual o sin foto. Elegimos esto”, confiaron desde el entorno del jefe comunal. ¿Cuál es la implicancia de la foto? Para Larreta, la foto con Montenegro supone el apoyo de uno de los intendentes con mayor peso electoral en la provincia que es, además, integrante del Grupo Dorrego, el conjunto de intendentes del Pro encabezados por Jorge Macri que intentan inclinar la balanza hacia el ala dura del espacio.

 

Montenegro forma parte del Grupo Dorrego, pero se mueve políticamente en otra frecuencia: no confronta de manera directa con el Frente de Todos y tampoco defiende las posturas más radicalizadas de dirigentes como Patricia Bullrich. Más allá del estilo dialoguista y de buscar siempre tender puente con todos, el intenedente marplatense jamás ocultó su predilección especial por María Eugenia Vidal, hoy aliada principal de Larreta en la carrera al 2023.

Cerca del intendente también marcan una diferencia clara con los debates que surgen por estas horas, especialmente aquellos que hablan de facilitar la apertura de Juntos por el Cambio para poder derrotar al Frente de Todos.

“La apertura ya la tenemos. El bloque de concejales tiene radicales, algunos que estuvieron con (Gustavo) Posse en la interna, Coalición Cívica, al Partido Fe y ahora sumamos al peronismo con (Mercedes) Morro”, enumeró una fuente del gobierno, que también repasó el armado del gabinete: “Hay de todos los partidos; hay bullrichistas, está (Marcelo) Cardozo que es de (Miguel) Pichetto. (Sebastián) D’Andrea, del Emsur, es de (Emilio) Monzó Hasta al candidato de (Roberto) Lavagna lo tenemos como secretario de Gobierno”, dijo en relación a Santiago Bonifatti.

“Es lo resolvimos en 2019. En la provincia se habla del modelo Mar del Plata: conducir con la cabeza del Pro y sumar a otros sectores. Acá algunos nos putearon porque no armamos el montenegrismo. Pero no se puede conducir solo con los amigos del Pro. Nosotros no lo hacemos. Tenemos todo”, analizó la fuente consultada, parafraseando el slogan que impulsó la gestión de Motenegro para Mar del Plata.

Esa amplitud le permitió ganar la elección hace dos años, en un final muy reñido con la candidata del Frente de Todos, Fernanda Raverta. El solo antecedente no alcanza: armar una lista de concejales, con tantos partidos y espacios dentro de los mismos partidos, no será sencillo para el oficialismo. Obviamente, tener además la gestión del gobierno local permite tener alternativas para reducir el margen de heridos. Es por eso, que Montenegro todavía no reemplazó a los funcionarios que respondía a Lucas Fiorini y fueron echados hace un mes.

Cerca del intendente, por ahora, no quieren hablar de la campaña. “Falta una eternidad”, repiten. Eso no implica que no analicen encuestas y no trabajen para posicionar posibles candidatos. Por caso, el secretario de Desarrollo Productivo, Fernando Muro, y el coordinador de Gabinete, Alejandro Rabinovich, escalan posiciones para ser candidatos (uno en Mar del Plata y otro en la sección).

 

Luego del triunfo en la interna provincial partidaria, Maxi Abad reclamará lugares importantes en las listas. La Coalición Cívica siempre logró buenos cierres en Mar del Plata y la quinta sección electoral. El Pro también tiene varias vertientes. Y la lista sigue. El cierre, seguramente, no será amable.

Para todo eso, falta. Montenegro tiene otras cuestiones más urgentes. Luego de firmar los decretos por el aumento del boleto de colectivo, la emergencia y la continuidad del servicio, el jefe comunal tomó la posta para alzar la voz en reclamo de un reparto más equitativo de los subsidios. Habló el tema con los intendentes de Córdoba, Bahía Blanca y Rosario, tal como anticipó este medio. Esta semana se sumó el de Santa Fe y gobiernos como el de Olavarría también expresaron su disconformidad por la marcada diferencia entre los subsidios que recibe el Amba y los que reciben las ciudades del interior, algo que repercute directamente en el valor del boleto.

“Está creciendo el reclamo y lo bueno es que no es un tema partidario. Hay intendentes kirchneristas que también sufren las diferencias en el reparto. Oficialmente no hubo respuestas, pero creemos que alguna medida se va a tomar porque es la primera vez que surge un reclamo tan fuerte”, indicaron desde el gobierno local.

En las últimas horas, le surgió un nuevo problema al gobierno: la partida del Ceamse. La empresa, a cargo del tratamiento de los residuos que genera Mar del Plata, no renovará el contrato con el municipio, que ahora deberá resolver un tema para nada sencillo. En el gobierno no confirman el final del vínculo, pero es un hecho que Ceamse no se ocupará más de este servicio. Sí asesorará en la nueva etapa, aunque todavía no está claro si se llamará a una licitación o se hará con personal propio.

¿Y la pandemia? Abordar el análisis de la semana sin tocar el tema de la pandemia es extraño. Fue el tema principal durante los últimos 14 meses. Mar del Plata atraviesa una caída en los contagios y después de casi un mes volvió a registrar menos de 300 casos diarios. Las autoridades prefieren ser cautos y aguardar que la tendencia sea más sostenida.   

 

 

 

La caída de casos se celebra porque reduce la presión sobre el sistema sanitario, que otra vez estuvo en el ojo de la tormenta esta semana. La directora del Higa, Verónica Martín, habló de una situación “alarmante” en el hospital que atiende los casos de toda la región y una ocupación del 85%. Las cifras que surgen del sistema de gestión de camas de la provincia muestran otros datos, por debajo del 70%. La falta de claridad por la cantidad de camas ya es algo recurrente y parece no tener solución.

De todos modos, la caída de casos no es suficiente para romper el piso que estableció el Ministerio de Salud de la Nación para definir qué distritos se encuentran en situación de alarma epidemiológica. Si el presidente extiende la vigencia de las restricciones luego del viernes tal como está previsto, Mar del Plata seguirá, en los papeles, fase 2. Y los marplatenses seguiremos en nuestra fase Mar del Plata.

 

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