Una argentina estafada en las playas de Brasil: pagó seis millones de pesos por un choclo
La mujer terminó transfiriendo de manera accidental un monto total de 20 mil reales.
Por Redacción 0223
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Una turista argentina fue víctima de un fraude financiero masivo mientras vacacionaba en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. El incidente se produjo durante la compra de un alimento a un vendedor ambulante, donde un descuido al utilizar una aplicación de pago resultó fatal. Por un producto que costaba apenas veinte reales, la mujer terminó transfiriendo accidentalmente una suma de 20 mil reales desde su cuenta. La estafa ocurrió en segundos debido a que el comerciante manipuló personalmente el dispositivo móvil para ingresar el monto de la operación.
Recién horas después de la transacción, la víctima advirtió que le habían debitado una cifra equivalente a unos seis millones de pesos argentinos. El impacto económico fue devastador, ya que el dinero sustraído representaba la mayor parte del presupuesto destinado para costear el resto de su estadía. A pesar de haber realizado la denuncia ante las autoridades policiales brasileñas, el responsable del cobro excesivo no pudo ser identificado ni localizado. Este tipo de maniobras digitales suelen ser difíciles de revertir una vez que los fondos ingresan a las cuentas de los delincuentes.
Los especialistas piden prestarle atención a la pantalla
Los especialistas en seguridad advierten que este modo de operar es cada vez más frecuente en los centros turísticos internacionales durante la temporada alta. Los delincuentes aprovechan el desconocimiento del idioma y la confianza de los visitantes para ejecutar cobros fraudulentos a través de billeteras virtuales. Al no existir violencia física, las víctimas suelen relajarse y entregan sus teléfonos para que el vendedor facilite la carga de los datos. Esta vulnerabilidad permite que se alteren los valores finales de las compras mínimas sin que el usuario lo note.
Para evitar situaciones similares, se recomienda no entregar nunca el celular a extraños y verificar siempre la pantalla antes de confirmar cualquier tipo de pago electrónico. Establecer límites diarios para transferencias y utilizar aplicaciones configuradas en el idioma nativo del usuario son medidas preventivas que pueden salvar los ahorros de un viaje. En contextos informales de playa o puestos callejeros, la opción más segura sigue siendo el uso de dinero en efectivo para transacciones pequeñas. La precaución extrema es la única herramienta eficaz frente a la creciente sofisticación de los fraudes digitales.
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