A dos horas de Mar del Plata: el pueblo de cavernas y frambuesas ideal para una escapada

Se trata de una alternativa fantástica para descansar unos días lejos del ruido de la ciudad.

Al destino se arriba a través de la Ruta 226.

3 de Octubre de 2026 14:01

Por Redacción 0223

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A poco más de dos horas de Mar del Plata por la Ruta 226, las estribaciones del sistema de Tandilia resguardan un destino tranquilo para una escapada de fin de semana. En el partido de Benito Juárez, los pueblos rurales de Barker y Villa Cacique combinan senderos de montaña, cavernas naturales y una destacada gastronomía artesanal. El recorrido permite conectar con la naturaleza a través de caminatas guiadas y paisajes que se fusionan con la tranquilidad de las sierras.

Cuáles son las atracciones de Barker y Villa Cacique

La producción de frutos rojos se transformó en la principal marca identitaria de la zona a partir de un proyecto cooperativo iniciado a comienzos de los años 2000. Los turistas pueden recorrer las plantaciones familiares y degustar mermeladas, dulces y alfajores elaborados por los vecinos de la zona. La actividad impulsó un renovado perfil turístico que cada verano celebra la cosecha con propuestas gastronómicas y paseos al aire libre.

Los paisajes son inigualables.

El patrimonio histórico e industrial de la región se refleja en la antigua planta cementera Loma Negra y en la mítica chimenea que domina el caserío bajo de Villa Cacique. Entre sus principales atractivos se destacan la capilla San Francisco de Asís, el monumento al cacique Ancafilú y las catorce estaciones del Vía Crucis. El ascenso hasta el Paseo Cristo de la Sierra regala una amplia panorámica de las canteras, los bosques y las sierras circundantes.

Para los aficionados al turismo aventura, Barker ofrece circuitos de trekking guiados por la Cuchilla de las Águilas y las inmediaciones del cerro El Sombrerito. Las caminatas permiten explorar grutas naturales como el Alero de la Vaca Muerta, con formaciones de piedra ortocuarzita, grietas y pequeñas cavidades. Además, los excursionistas más experimentados pueden practicar escalada en roca y descensos en rappel por los paredones de piedra.

Barker es conocido como "el pueblo de las frutillas".

El paseo se completa con caminatas tranquilas por la plaza central, visitas a la histórica estación de tren de 1908 y paradas en los comercios locales para adquirir productos artesanales. La combinación de aventura, historia industrial y sabores autóctonos convierten a estos parajes en una alternativa ideal para desconectarse a corta distancia de la ciudad.

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