Fue víctima de un violento robo en Las Dalias: "Me tiró la moto encima y me quedó el tobillo colgando"
En diálogo con 0223, la víctima contó cómo vivió el dramático robo, mientras espera la respuesta de su obra social para afrontar una cirugía reparatoria.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Tal como anticipó este medio, el jueves 1° de octubre una mujer fue víctima de un violento robo cuando caminaba por las calles Los Talas y San Francisco del barrio Las Dalias de Mar del Plata, en el que vive hace 48 años.
El motochorro la amenazó, la insultó y terminó chocándola con el rodado. Como consecuencia del ataque, la mujer sufrió fracturas complejas en un tobillo y ahora necesita una operación para recuperarse. Según relató a 0223, todo comenzó cuando volvía de hacer trámites relacionados con las dos personas con discapacidad que tiene a su cargo.
Al bajar del colectivo y empezar a caminar, se cruzó con un chico en moto que la observó "de arriba a abajo" y le generó desconfianza. La mujer intentó seguir camino, pero la situación empeoró al llegar a la esquina. El motochorro apareció nuevamente: "Se rió y me dijo 'dame todo lo que tenés', en la cintura llevaba un algo que parecía ser un arma, pero no llegó a sacarlo", relató la víctima.
"Fue todo en segundos", recordó la mujer sobre el momento en que intentó escapar. "Salgo corriendo y ahí me grita. Me insultó y me tiró la moto encima, chocándome. Me defendí como pude, porque ya tenía el tobillo colgando y no sé por qué, se va. Le doy gracias a Dios porque estaba regalada", sintetizó.
Qué pasó después
Sus gritos alertaron a los vecinos, quienes salieron a ayudarla. Llamaron a sus hijos y a la Policía, y uno de ellos la llevó en su auto hasta la guardia del hospital. Allí le dijeron que estaba fracturada y que necesitaba una cirugía.
Según reveló, la intervención requiere la colocación de dos tornillos en la tibia, cerca del tobillo, y una placa en el peroné. La mujer tiene fecha de operación para el 9 de octubre, pero todavía espera que su obra social la autorice. Mientras tanto, se tiene que bancar los dolores y la incertidumbre por los tiempos de la recuperación.
"Acá somos laburantes que, trabajando y todo, no llegamos a fin de mes, como muchas personas. Hasta nos endeudamos con la tarjeta para comprar comida", lamentó la mujer, quien además de trabajar como remisera dedica gran parte del tiempo a acompañar a las dos personas con discapacidad que tiene a su cargo y actualmente están en hogares del PAMI.
Después de que sus hijos difundieran lo que le pasó en los medios, la víctima reveló que pudieron conocer la identidad del presunto agresor. La Policía se presentó en su domicilio para tomarle la denuncia, y según contó, supieron allí que el mismo delincuente que la abordó habría estado involucrado en otros ataques violentos contra mujeres en la zona.
Para cerrar, la mujer contó que el suceso que vivió no fue el único que mantuvo en vilo a la familia. A uno de sus hijos le robaron la moto en Colinas, del patio de su casa. Al otro le sustrajeron el auto un mes después en Constitución y 180. "La gente tiene miedo e impotencia... Todo el mundo tiene cámaras, pero las cámaras no te garantizan seguridad. La calle está complicada".
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