Impactante confesión de Palermo sobre Riquelme: “Después de 2008 cambió todo”

El máximo goleador de la historia del Xeneize habló como nunca sobre su relación con Juan Román Riquelme, una dupla legendaria dentro de la cancha y distante fuera de ella.

El máximo goleador de la historia del Xeneize habló como nunca sobre su relación con Juan Román Riquelme, una dupla legendaria dentro de la cancha y distante fuera de ella.

10 de Febrero de 2026 11:59

Por Redacción 0223

PARA 0223

Martín Palermo volvió a poner en el centro de la escena una de las historias más comentadas del fútbol argentino: su distanciamiento con Juan Román Riquelme. Dos ídolos eternos de Boca Juniors, socios decisivos dentro del campo de juego, pero con un vínculo personal que se fue enfriando con el paso del tiempo y sin un motivo claro.

El “Titán”, máximo artillero en la historia del club con 236 goles, reconoció en una entrevista con Juan Pablo Varsky que aún hoy no logra identificar qué ocurrió para que la relación cambiara. “No sé lo que pasó”, confesó con sinceridad, dejando en claro que nunca hubo un conflicto puntual que explicara la distancia.

Palermo recordó que hasta el 2008 la relación era muy cercana. Compartían tiempo, charlas y hasta vivienda durante una etapa en Villarreal. “En la Copa Libertadores 2007 estábamos siempre juntos: el Negro Ibarra, Román y yo. Éramos de la misma camada y había un vínculo muy fuerte”, explicó el exdelantero, remarcando la química que trascendía lo futbolístico.

Sin embargo, algo cambió a partir de ese año. “Después de 2008 no sé qué pasó. No hubo discusiones ni peleas”, sostuvo Palermo, descartando versiones instaladas durante años. Incluso aclaró que el recordado episodio del gol a Arsenal sin festejo conjunto, en 2010, no fue el detonante del quiebre, ya que el distanciamiento venía de antes.

El ex goleador también explicó que su grave lesión en 2008 lo alejó del día a día del plantel, lo que pudo haber profundizado esa distancia. “Nos respetábamos, pero ninguno buscaba sentarse a hablar. Eso afectaba al grupo y a la convivencia”, reconoció, mostrando una mirada autocrítica y madura sobre aquel proceso.

A pesar de todo, Palermo fue contundente en un punto clave: dentro de la cancha no había grietas. “Íbamos a muerte los dos y priorizábamos a Boca. Nos necesitábamos mutuamente”, afirmó. El compromiso con la camiseta, el hincha y los compañeros siempre estuvo por encima de cualquier diferencia personal.

Con el paso del tiempo, el vínculo se transformó en un respeto distante. “Hoy nos vemos, nos saludamos, pero no es como antes. Ya no íbamos a comer un asado o un sándwich después de entrenar”, cerró Palermo, dejando una sensación de nostalgia por lo que fue y no pudo sostenerse.

La dupla Palermo-Riquelme quedó grabada a fuego en la historia de Boca. Juntos conquistaron los Torneos Apertura 1998, 2000 y 2008, el Clausura 1999, la Copa Libertadores 2000 y 2007, la Copa Intercontinental 2000 y la Recopa Sudamericana 2008. Más allá del silencio y la distancia, su sociedad futbolística sigue siendo una de las más exitosas y recordadas del fútbol argentino.