Parador Ariston: la joya perdida de la arquitectura mundial

El enorme doble trébol flotante de hormigón con paños de vidrio a la vera de la ruta 11 sorprendió a los marplatenses a fines de la década del '40. La historia del mítico espacio que busca recuperar su esplendor. 

El Parador Ariston es una de las joyas perdidas de la arquitectura

26 de Febrero de 2026 19:48

En 1946 el gobierno de Juan Domingo Perón tuvo la iniciativa de transformar y darle prestigio a Mar del Plata que, hasta el momento, era una ciudad de veraneo aristocrática que aún contaba con sectores sin urbanizar. Para ello, la Facultad de Diseño y Arquitectura de Buenos Aires le encargó al arquitecto Eduardo Catalana que convenciera a su profesor, el húngaro Marcel Lajos Breuer (Pecs 21 de mayo de 1902 - New York 1 de julio de 1981), de diseñar un edificio ícono de la arquitectura junto a los acantilados de la zona costera sur.

En 1947, Breuer, que había estudiado arquitectura y diseño en la Staatliche Bauhaus -fue alumno de, entre otros reconocidos artistas, Walter Gropius, padre de la arquitectura moderna que se convirtió en su mentor- llegó a la Argentina, escapando del régimen nazi luego de vivir en París y Estados Unidos. Presentó su edificio de trébol de hormigón anticipándose a la modernidad en el mundo y, de inmediato, el proyecto fue catalogado como una joya de la arquitectura por la crítica especializada.

Ese mismo año comenzaron las obras del Parador Ariston y finalizaron un año más tarde cuando, pese a la albañilería algo rudimentaria de la época, Breuer vio completo su proyecto: un enorme doble trébol flotante de hormigón con paños de vidrio que, además de una joya arquitectónica sirvió como una discoteca para la elite del momento.

De acuerdo al informe del arquitecto español Pedro Torrijos en el libro "Territorios improbables", el 11 de febrero de 1948 el edificio quedó inaugurado. En la planta baja había un hall, guardarropas, baños y dependencias de servicio y, en el primer piso el salón, bar-cocina fría, pista de baile revestida con chapas de metal inoxidable sobre entablonado de madera machihembrada.

El edificio fue en principio una discoteca para la elite de la época y funcionó sin sobresaltos hasta la década del 70, cuando convertido en un espacio semi aristocrático entró en un periodo de debacle: comenzó a cambiar de propietarios y cada uno le agregaba o quitaba ambientes sin respetar el diseño original.

Entonces, de discoteca Maryana pasó a ser un café bar surfer llamado Bruma y Arena, que no funcionó debido a que el Ariston no contaba con acceso directo a la playa.

Para fines de los 80, la joya de la arquitectura mundial se transformó en la Parrilla Perico que funcionó hasta 1992. Desde entonces, está tapiado y abandonado a merced de la erosión del mar.

El 20 de diciembre de 2019, el edificio fue declarado Monumento Nacional y, en marzo de 2023, un grupo de profesionales de La Plata viajó a Mar del Plata exclusivamente para tomar muestras de la estructura y relevar el estado en el que se encuentra. Ahora, el Parador Ariston, fue adquirido por la firma Parador Ariston S.A., que anunció el inicio de un proceso integral de restauración.