El "Miami de Mar del Plata" con parque acuático que tuvo un oscuro final y quedó en ruinas
El lugar se había transformado en un símbolo de la modernidad, pero rápidamente cayó en desgracia.
Por Redacción 0223
PARA 0223
A la vera de la ruta, donde el ruido del tránsito se mezcla con el viento del campo, todavía sobreviven las ruinas de un parque que prometió cambiar la historia del turismo de Mar del Plata. Toboganes oxidados emergen entre la vegetación como esqueletos, visibles desde lejos. Lo que alguna vez fue música, risas y verano hoy es silencio. Waterland quedó congelado en el tiempo, convertido en un recuerdo incómodo.
El predio abrió en los años ochenta como el primer gran parque acuático de la ciudad, con piletas, juegos y una estética tropical inédita en el país. Durante varias temporadas fue uno de los atractivos más convocantes, con miles de visitantes cada verano. El complejo incluso contaba con su propia discoteca y espacios recreativos. Todo parecía formar parte de una postal de modernidad y crecimiento.
Cuál fue el destino del parque acuático Waterland
Pero el proyecto tenía un problema invisible desde el inicio: había sido construido sobre un antiguo basural. Con el paso del tiempo, los gases y el movimiento del terreno comenzaron a afectar las estructuras. Las piletas se agrietaron, aparecieron fallas y el mantenimiento se volvió cada vez más complejo. Lo que había sido un símbolo de diversión empezó a mostrar señales de deterioro.
El cierre llegó en medio de conflictos empresariales, deudas y causas judiciales que terminaron por paralizar el lugar. Desde entonces, el parque nunca volvió a abrir y quedó abandonado durante décadas. Hoy, sus restos se ven desde la ruta como un fantasma del pasado. Waterland es, para muchos, el símbolo de un sueño ambicioso que terminó sepultado bajo su propia historia.
Leé también
Temas
Lo más
leído

