La increíble caída del campeón de la Libertadores que eliminó a Boca y terminó preso

Fue figura de una hazaña histórica en Sudamérica, tocó la cima del fútbol continental y terminó tras las rejas.

Fue figura de una hazaña histórica en Sudamérica, tocó la cima del fútbol continental y terminó tras las rejas.

6 de Febrero de 2026 11:49

Por Redacción 0223

PARA 0223

El protagonista de esta historia es Jhon Eduis Viáfara Mina, un nombre que quedó grabado en la memoria del fútbol sudamericano por un logro inolvidable y que, con el paso del tiempo, volvió a aparecer en los titulares por motivos muy lejos del deporte.

Viáfara Mina fue una de las piezas claves del Once Caldas campeón de la Copa Libertadores 2004, una gesta que aún hoy es recordada como una de las mayores sorpresas en la historia del certamen. En aquella final, el conjunto colombiano superó a Boca, defensor del título y potencia continental, convirtiéndose en el verdugo inesperado del Xeneize y alcanzando la gloria máxima.

Ese rendimiento excepcional lo catapultó dentro del fútbol colombiano, donde defendió camisetas de peso como América de Cali, Deportivo Cali, La Equidad y Junior. Su despliegue, temperamento y lectura del juego lo posicionaron como uno de los mediocampistas más destacados de su generación en Sudamérica.

El salto internacional no tardó en llegar. Viáfara Mina tuvo su experiencia en Europa con la Real Sociedad y también fue convocado a la selección de Colombia, consolidando una carrera que parecía encaminada a mantenerse en lo más alto. Sin embargo, fuera del campo de juego comenzó a gestarse el capítulo más oscuro de su vida.

En 2020, la justicia de Estados Unidos lo condenó por su participación en una red de narcotráfico que enviaba cocaína desde Colombia hacia Norteamérica mediante lanchas rápidas y aeronaves. La sentencia fue definitiva: cárcel, retiro forzado del fútbol y una imagen pública completamente destruida.

Así, el campeón de la Libertadores y verdugo de Boca pasó de ser símbolo de una hazaña eterna a convertirse en un ejemplo trágico de cómo una carrera brillante puede derrumbarse por decisiones fuera de la cancha. Una historia tan impactante como aleccionadora, que contrasta la gloria deportiva con el final más amargo.