Una nueva oportunidad para terminar la secundaria en Mar del Plata: dónde anotarse y cómo son las cursadas

El centro educativo se encuentra en México 3299, funciona los lunes, miércoles y viernes de 13 a 17 y ofrece la oportunidad de cursar los estudios a mayores de 18 años.

2 de Marzo de 2026 08:26

Por Redacción 0223

PARA 0223

"No hay edad para el estudio" es una frase que resuena constantemente en los Centros Educativos de Nivel Secundario (Cens) para adultos para aquellas personas que por diversos motivos tuvieron que abandonar la escuela y hoy quieren lograr conseguir un título.

En Mar del Plata se encuentra el Cens 468 ubicado en México 3299, barrio Centenario. Funciona los lunes, miércoles y viernes de 13 a 17 y ofrece la oportunidad de cursar los estudios a mayores de 18 años.

"La educación de adultos propone valorar los saberes previos que tienen todos los estudiantes y trabajar con ejes transversales que la modalidad considera relevantes como Ciudadanía, Memoria, Trabajo, Ambiente y la ESI", aseguró Andrea Grasso, directora del Cens N° 468, economista, doctora en Trabajo Social y docente universitaria, en diálogo con 0223. 

De modo que "nuestra modalidad es de fácil adaptación porque tenemos una población muy heterogénea, con diversas condiciones de vida, situaciones familiares que los condicionan y con diferentes experiencias educativas que inciden en sus cursadas", indicó.

La institución trabaja con módulos que integran materias como matemática, lengua, inglés y ciudadanía. "También se realizan salidas educativas, ya sea a empresas o diversas instituciones. El año pasado fuimos al Congreso de Salud, tratamos de que los estudiantes tengan experiencias, no solamente la formación tradicional de materias aisladas. Por el contrario, se trabaja con proyectos integrados que funcionan a la par de las asignaturas regules", explicó. 

Hasta el momento "las experiencias siempre fueron gratas". Los estudiantes tras finalizar el curso continúan con carreras universitarias o terciarias, incluso salen con herramientas para acceder a nuevos trabajos o emprender. 

"Tenemos alumnos de 18 en adelante, el año pasado egresó una estudiante de 80 años. Cualquier persona que haya cumplido la mayoría de edad puede incorporarse en nuestras escuelas y se va a encontrar con un clima diferente al que tenían anteriormente. Van a encontrar los saberes de un estudiante adulto mayor con otras experiencias de edades más jóvenes. Se trata de que se aproveche esta heterogeneidad", puntualizó.

Las puertas están abiertas para todos

Uno de los puntos principales para acercar la educación a toda la ciudad es la difusión. Los docentes utilizan los medios de comunicación, las redes sociales e incluso establecen lugares de inscripción. También hablan con iglesias de todos los credos e institutos de formación profesional para articular clases especiales. 

Como ejemplo contó que "tenemos el curso de manipulación de alimentos y lo abrimos a la comunidad para que sea un servicio que entregamos. Eso se realiza los días que no hay cursada". 

"Tratamos de que sea una formación complementaria para que no salgan sólo con el título. Nos dimos cuenta de que el mercado necesita cada vez más certificar los saberes, con las dificultades propias que tenemos aún los que contamos con una formación de mayor cantidad de años. Hacemos articulaciones y algunas actividades concretas para que se puedan insertar en el mercado laboral o hacer su emprendimiento, porque hoy el trabajo en blanco es una dificultad y hay muchas barreras. Pero que por lo menos tengan un proyecto de vida sustentable", continuó. 

Las actividades extras, como los cursos, se hacen martes y jueves para no distraer en los días principales de clases. 

Cómo inscribirse

Los estudiantes pueden iniciar las clases en cualquier momento del año, aunque se recomienda anotarse antes del 9 de marzo para estar al día con los contenidos de las materias. 

Para poder realizar el trámite, deben acercarse a la institución con su DNI, partida de nacimiento y un certificado de estudios previos. En el Cens "los asesoramos sobre cuántos años deben realizar". 

En todos los casos, "se adaptan las formas de abordaje de los contenidos a las situaciones de cada estudiante. Por supuesto se da una dinámica general, pero los profesores están muy formados, hay equipos bastante estables, muy institucionalizados que ya venimos trabajando hace muchos años, conocemos el territorio y eso le da mucha ventaja para poder trabajar con estas realidades". 

En este contexto, remarcó que "muchos estudiantes tienen 18 años y atraviesan situaciones como la maternidad, discontinuidades por salir a trabajar, problemas familiares. A su vez, el hecho de tener adultos mayores en el aula muchas veces favorece la dinámica". 

No obstante, "eso no quiere decir que no haya tensiones, como en todos lados, pero eso se resuelve cotidianamente. Creemos que es una fortaleza porque favorece el diálogo y da algunos aprendizajes que sino se encarga la vida misma. Me parece que la heterogeneidad no es un limitante, sino una fortaleza", afirmó. 

Durante estos años de funcionamiento del centro de estudios, Grasso notó que "muchas veces la gente comienza con miedo pensando que no van a poder. Eso con el tiempo se va allanando y en general estas personas terminan muy agradecidas de haber transitado el Cens porque sienten que tienen mayores posibilidades en un trabajo o emprendimiento. También agradecen por haber adquirido esas herramientas desde el diálogo, el poder compartir algunas discusiones en las que antes se sentía excluidos". 

Como anécdota, contó que "muchos estudiantes que ingresan después traen a sus padres o viceversa, eligen acompañar a sus hijos que colgaron uno o dos años y terminan juntos. Es algo muy habitual en la modalidad de adultos y acerca generaciones".

De modo que "es mucho más la educación para el trabajo, sino que es la educación para la ciudadanía, para ser parte de la sociedad y también para educar . Sabemos que es difícil el mercado laboral, pero siempre hace la diferencia haber terminado los estudios", finalizó.