Alquiló su casa para que funcione un prostíbulo: el insólito acuerdo de un jubilado para no ir a juicio

El acusado arribó a un pacto de reparación integral con una de las víctimas.

La investigación se extendió durante más de una década.

26 de Marzo de 2026 11:33

Por Redacción 0223

PARA 0223

Un jubilado de 70 años logró evitar una condena de prisión tras verse envuelto en una causa por facilitar la explotación sexual en su propia vivienda. Durante tres años, el hombre alquiló su propiedad a los administradores de un prostíbulo, obteniendo un beneficio económico que lo puso en la mira de la Justicia. Tras una investigación que duró más de una década, el proceso judicial llegó a un final inesperado que sacudió a la opinión pública.

El acusado, que atraviesa un delicado estado de salud, logró sellar un acuerdo de reparación integral con una de las víctimas que impulsaba la querella. Esta salida alternativa permitió suspender el juicio oral a cambio de un desembolso inmediato que busca resarcir el daño causado durante el tiempo de actividad del local. La Justicia federal avaló la propuesta considerando que el imputado padece una enfermedad grave que dificultaba la continuidad del proceso penal.

El hombre de 70 años debió pagar 4 millones de pesos.

Cuánto deberá pagar el jubilado como resarcimiento

El Tribunal homologó el convenio que obliga al jubilado a pagar la suma de 4 millones de pesos en una sola cuota para obtener su sobreseimiento definitivo. El acuerdo económico alcanza únicamente a una de las mujeres explotadas en el lugar, ya que el resto de las víctimas no pudieron ser localizadas por los investigadores. Una vez que se acredite el depósito del dinero, el hombre quedará libre de toda culpa y cargo tras años de restricciones legales.

El caso reaviva el debate sobre las responsabilidades de los propietarios que alquilan sus inmuebles para actividades ilícitas sin realizar los controles correspondientes. En los últimos operativos contra la trata, las autoridades pusieron el foco en quienes facilitan la infraestructura necesaria para el funcionamiento de estos boliches encubiertos.