Escándalo y horror: una enfermera le robó las llaves a su paciente terminal para quedarse con la casa

La maniobra fue detectada por la encargada de la vivienda.

El propietario del departamento permanece internado con pronóstico reservado.

10 de Abril de 2026 10:13

Por Redacción 0223

PARA 0223

Una enfermera de 36 años fue detenida en el barrio de Retiro tras ser acusada de un plan siniestro contra un paciente de 82 años. Aprovechando que el hombre se encontraba internado en estado terminal, la mujer le habría sustraído las llaves de su domicilio particular. Junto a su pareja, ingresó de madrugada al edificio de la calle Marcelo T. de Alvear con la presunta intención de usurpar la vivienda. La maniobra fue detectada por la encargada del lugar, quien alertó a la Policía de la Ciudad al notar movimientos extraños en el primer piso.

Al ser sorprendidos por los agentes, los sospechosos intentaron justificar su presencia alegando que cumplían un pedido del propietario para retirar pertenencias personales. Sin embargo, no pudieron presentar ninguna autorización escrita ni documentación que acreditara un vínculo legítimo con el anciano hospitalizado. La falta de pruebas y la actitud evasiva de la pareja levantaron sospechas inmediatas sobre sus verdaderas intenciones en el inmueble. Ante la inconsistencia del relato, el personal procedió a demorarlos en el pasillo del edificio mientras se realizaban las consultas pertinentes.

La Policía mantuvo a los acusados demorados en el edificio.

Por qué fueron detenidos los sospechosos

La fiscalía de turno ordenó la detención inmediata de ambos bajo la carátula de tentativa de usurpación y robo de llaves en situación de vulnerabilidad. Los investigadores analizan ahora las cámaras de seguridad para determinar si ya habían retirado objetos de valor antes de la intervención policial. El caso genera una fuerte indignación social debido a la traición de la confianza profesional que la enfermera debía guardar hacia su paciente. Se investiga además si este accionar forma parte de un modus operandi recurrente contra adultos mayores que carecen de redes de apoyo familiar.

El propietario del departamento continúa internado con pronóstico reservado, ajeno al intento de despojo que sufrió su patrimonio mientras luchaba por su vida. La rápida reacción de la portera fue fundamental para evitar que los delincuentes se atrincheraran en la propiedad, lo que habría iniciado un complejo conflicto judicial. Este hecho pone de manifiesto la necesidad de mayores controles sobre el personal que asiste a personas en estados críticos de salud. Por ahora, la pareja permanece a disposición de la Unidad de Flagrancia Este, enfrentando cargos que podrían derivar en una condena efectiva.