Apodos denigrantes, patadas de karate y llamadas “a cualquier hora": así actuaba el juez destituido en Mar del Plata

“Los magistrados escuchaban las acusaciones y no lo podían creer”, dijeron testigos luego de la sentencia.

26 de Marzo de 2026 16:18

Por Redacción 0223

PARA 0223

En un fallo histórico, este miércoles 25 de marzo un jurado dictó sentencia y destituyó al juez Mariano Riva, ahora extitular del Tribunal de Trabajo N° 4 de Mar del Plata, por graves hechos de violencia laboral y de género. El juicio, impulsado por la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), es el primero de este tipo en el Departamento Judicial de Mar del Plata.

En diálogo con 0223, Julián Villarreal, secretario general de la AJB local, expresó su satisfacción por la decisión judicial y remarcó que el jury “marca un precedente”. Minutos después que se dio a conocer la destitución de Riva -que estaba suspendido desde fines de 2025- desde la entidad gremial expusieron la situación de los trabajadores –que especialmente las mujeres- fueron víctimas de maltratos, calificativos de índole física, apodos denigrantes y falta de respeto.

“Dame la camisa y la corbata”: pedía, luego de un partido de tenis

Entre las polémicas conductas del ahora exjuez, Villarreal expuso que Riva cometió innumerables "hechos repudiables" y mientras se realizaba el juicio, “los magistrados no podían creer lo que escuchaban”.

“Había cosas que se sabían, como que durante la semana iba a jugar tenis al Náutico por la mañana. Y venía en bicicleta con la raqueta cruzada en la espalda con pantalón corto y como no tenía ropa, le pedía a algún trabajador la camisa y la corbata prestada. Más de una vez pasó. O que los viernes se sabía que no estaba porque como era de Dolores, viajaba hacia allá. Y lo más grave son las insinuaciones hacia las compañeras y cosas que les decía que son irreproducibles”, confió Villarreal.

Estas acciones generaban un clima laboral asfixiante y algunos no aguantaban más. “Hay una compañera que tuvo que pedir la jubilación anticipada. Se jubiló 2 años antes y dijo que prefería tener una jubilación magra a tener que perder la vida”.

Patadas de karate y llamadas a altas horas de la noche

El titular de la AJB local sostuvo que algunas de estas cancelables acciones comenzaron en 2012 y que empeoraron dos años después. “Había un clima laboral muy hostil. Por ejemplo, Riva no quería que haya puertas cerradas en el despacho y cuando veía eso, pegaba una patada de karate a las puertas para abrirlas. O era de pegar piñas a los ficheros a los insultos", citó.

Por último, Villarreal reflexionó sobre el histórico proceso de enjuiciamiento y el rol del gremio en defensa de los trabajadores. "Hay que decir que por suerte no tenemos eso como algo habitual. Pero este caso es un precedente y el Sindicato mira atento para que cosas así no se repitan”, concluyó.