"Good Night, adiós mis amigos": la semana que Queen revolucionó Mar del Plata

Se cumplieron 45 años del show multitudinario de Queen en Mar del Plata en una jornada que quedó marcada en la historia de la ciudad. Pronóstico dudoso, un líder deprimido y una escapada de último minuto: cómo fue la estadía de la banda británica en la ciudad.

Hace 45 años, Queen paralizó Mar del Plata. Fotos: gentileza Marcela Pollera

7 de Marzo de 2026 19:20

El Servicio Meteorológico Nacional había anunciado lluvia para la noche del 4 de marzo de 1981.  Los productores que habían traído a Queen a Mar del Plata sabían que, si se cumplía el pronóstico oficial, el gran concierto iba a tener que suspenderse y podía ser un desastre. Cerca del comienzo del recital, las nubes coparon el cielo y se mantenían amenazante. Los Pollera, ahora, rezaban por un milagro.

Era la primera vez que una de las bandas más importantes del mundo visitaba Mar del Plata en pleno apogeo y la puesta en escena fue completamente novedosa para el público local: parrillas de luces móviles, sonido descomunal, un escenario gigantesco, grandes hits y Freddie Mercury. "Era una locura", recordaba Marcela Pollera, hija de uno de los productores encargados de traer a Queen a la ciudad a 0223 en la nota titulada Desengaño amoroso, escapada a Batán y un show sin precedentes: cómo fue la estadía de Freddie Mercury en Mar del Plata. 

Pocos minutos después de la hora pactada, las más de 25 mil personas que se dieron cita en el Estadio Mundialista enloquecieron con los primeros acordes de "We will rock you". El repertorio siguió con "Get down, Make love", "Another one bites the dust", "Crazy little thing called love", "Play the game" y "Save Me".

Para sorpresa de los artistas, el público coreaba a la perfección cada uno de los temas -incluso, los menos conocidos- y parecía estar ajeno a la aglomeración y la policía montada que arremetía en el ingreso al campo de juego tras el desborde que se generó cuando ingresó público sin ticket en mano. "Mar del Plata siempre fue especial, hubo algún problema con la seguridad cuando la gente quiso pasar sin entradas", reconoció Marcela 40 años después. Las primeras gotas de lluvia coincidieron con los primeros acordes de Bohemian Rapsody. Todos estaban deslumbrados con la sólida actuación de la banda y, principalmente, el magnetismo de su cantante.

"Brian May estaba súper sorprendido con la efusividad del público, decía que si llegaba a un lugar se iba a dar cuenta dónde había un argentino porque inmediatamente trataban de abrazarlos", decia Marcela.

Para el cierre del show, que duró una hora y cuarenta minutos, la banda se reservó "We are the champions". Al final, Freddie Mercury se acercó al borde del escenario. "Good Night. Muchas gracias Mar del Plata, adiós mis amigos", dijo y en ese momento comenzó a llover. Apagón. El público aplaudía y los Pollera respiraban tranquilos. "Dios me acompañó", le reconocería el productor a sus hijos tiempo después. Lo había logrado: Queen había tocado en Mar del Plata y ya nada volvería a ser igual.

La previa de un show inimaginable en la ciudad

“En octubre de 1980 mi papá nos dijo que iba a traer a Queen en marzo del año siguiente, había comprado el paquete así”. Es que Ricardo Pollera (1931-2001) le había consultado a su hijo de veinte años qué le parecía, porque ya había arreglado la fecha. "Pensamos que era una broma, no lo podíamos creer, mi papá no escuchaba Queen, escuchaba tango”, recordaba Marcela.

Pasada la sorpresa inicial, comenzaron las dudas. Es que si bien la banda estaba en su apogeo y en Argentina había cautivado un amplio espectro de fans, la fecha del show no era la más alentadora para una ciudad balnearia. “Mi viejo tenía eso: se jugó el todo, quisimos convencerlo para que los trajera en febrero, pero ellos ya tenían la agenda sudamericana armada y mi papá le compró la fecha así a Capalbo (el productor capitalino). Se la jugó a trabajar con el público de Mar del Plata", cuenta. 

Ricardo Pollera tenía el objetivo de traer el primer recital multitudinario internacional a Mar del Plata. Sabía que podía ser un éxito o terminar en un fracaso estrepitoso, pero no le importó. Así, desde fines de octubre comenzó con la campaña de publicidad. "Mi viejo siempre trajo muchos artistas, era su trabajo. Su socio le propuso Queen y lo aceptó... imaginate lo que era Queen en ese momento", recuerda Marcela.  

“Era muy loco todo. La ansiedad que vivimos desde que nos enteramos que lo iban a traer hasta el día del show fue increíble”, se acuerda Marcela Pollera, quien aclara que en 1981 se vivía de otra manera: “Hoy sería inimaginable un show con el sistema de ventas que manejaban hace 40 años, hubiera colapsado todo”.

La venta de entradas comenzó el 2 de enero en varios locales céntricos que la productora dispuso durante la temporada y se estima que en poco más de dos meses se vendieron 16 mil tickets para presenciar el show al que asistieron 25 mil personas. “Fue el mejor show”, asegura Marcela.

Queenmanía y desengaño amoroso

Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon llegaron a Mar del Plata el 2 de marzo de 1981 junto a sus familiares, representantes asistentes y equipo técnico. La atención, desde que pisaron suelo marplatense, se centró en Freddie Mercury, que estuvo acompañado por Peter Morgan, su pareja de entonces, y Brian May, que viajó junto a su familia. Apenas arribaron, el staff completo se alojó en el Hotel Provincial.

Hay quienes aseguran que Freddie caminó por la Peatonal San Martín y compró un par de medias blanco. Lo cierto es que el intérprete sabía que iba a ser imposible poder recorrer la ciudad y disfrutar de la playa con tranquilidad como sí lo hicieron sus compañeros de gira. Por eso, ni bien se registró en el hotel, le pidió a Morgan que se quede en la habitación, propuesta que desechó. En cambio, prefirió salir a dar un paseo por la Rambla. 

Mientras Mercury contemplaba el mar desde la suite presidencial del hotel, observó que Morgan caminaba entre los lobos marinos de piedra acompañado por un hombre que el vocalista no conocía. Tuvo una revelación: notó que entre ellos había una relación que excedía la amistad. Cuando Morgan regresó a la habitación ambos protagonizaron una fuerte discusión que desencadenó en la ruptura de la tormentosa relación sentimental que mantenía con el intérprete de “I want to break free”.

Freddie entró en un cuadro depresivo y quiso estar solo y desconectado del ajetreo de la gira. Fue entonces que, con un fuerte operativo de seguridad, Pollera le dio alojamiento en su casaquinta de siete hectáreas con caballeriza incluida ubicada en el kilómetro 9,5 de la ruta 88, en la ciudad de Batán.

Estuvieron tres días y Freddie pasó en casa dos noches. No dejó que nadie lo molestara, estaba súper custodiado", cuenta la hija del productor Pollera, quien advierte que el caserón era conocido hasta ese momento como “La casa del Zorro” porque Guy Williams había estado alojado allí mientras hacía temporada en la ciudad.