"Así no se puede vivir": el calvario que sufren comerciantes y vecinos del Puerto por las harineras

"Arruinan el comercio y la vida en la zona": vecinos, turistas y comerciantes del puerto y Punta Mogotes siguen padeciendo los desagradables olores que generan las harineras. Cómo viven y atraviesan este padecimiento ambiental y social.

El producto de las harineras genera un verdadero dolor de cabeza para vecinos y comerciantes de Mar del Plata. Foto de archivo 0223.

8 de Marzo de 2026 08:14

Por Redacción 0223

PARA 0223

En el puerto de Mar del Plata, el problema de los olores desagradables provenientes de las harineras continúa siendo una preocupación para quienes viven y trabajan en la zona, sin que hasta ahora se haya encontrado una solución definitiva.

Desde hace años, vecinos, turistas y comerciantes de áreas como el puerto y Punta Mogotes sufren las consecuencias de estos olores que, en ocasiones, se vuelven tan intensos que resultan casi insoportables, sin contar los desechos volcados a las aguas y lo que ocasionan.

"Faltan controles y sanciones", reclamaron vecinos a 0223. A pesar de que algunos mencionan que el problema se ha reducido en comparación con años anteriores, la molestia persiste y es grave.

Empleados de una empresa del Puerto aseguraron a este medio que “el olor se impregna en la ropa y en la piel” y que "cada día es peor".

Una trabajadora de esa misma oficina agregó que “el olor puede ser en cualquier momento del día”, y destacó que uno de los momentos más críticos ocurre cuando los camiones transportan la materia prima para la harina, que consiste en pescado en avanzado estado de descomposición, lo que intensifica el problema.

Harineras vs comercio

En Punta Mogotes, un encargado de un comercio gastronómico comentó que “por momentos se torna insoportable” y que los clientes “se quejan de que no se puede comer en las terrazas” debido al olor. “Acá tenemos que cerrar todo porque el salón se llena de olor y es irrespirable”, añadió.

El viento es crucial: los días con mayores ráfagas hacen que vivir o trabajar en la zona se vuelva imposible. "Vivimos con la contaminación y nadie hace nada. Sabemos que las harineras son un pelogro para todos, no pueden seguir así", reconoció Carla, lectora de cercanías a una empresa harinera.

Las zonas afectadas por esta problemática no se limitan al puerto, sino que se extienden a Punta Mogotes, Faro Norte, Villa Lourdes, Las Avenidas, Colinas de Peralta Ramos, así como a áreas cercanas a calle Alem y barrio San Carlos.