Fuerte impacto de la inflación y caída de ventas: "Las tarjetas rebotan porque tienen fondos insuficientes"
Los comercios enfrentan una gran crisis por la caída de las ventas, el incremento de los precios de los insumos y las importaciones. Cómo está la situación en Mar del Plata.
Por Redacción 0223
PARA 0223
El panorama económico resulta desalentador para los distintos sectores productivos y comerciales de la región. Aunque el Gobierno Nacional sostiene que la situación de los argentinos ha mejorado desde el inicio del mandato del presidente Javier Milei, la inflación del 3,4% registrada en marzo vuelve a poner en duda la efectividad del modelo que impulsa como principal bandera.
"Es una inflación que viene escalando desde hace varios meses. Notamos un claro desacople entre el relato oficial y lo que vemos en la práctica con un crecimiento desde mayo del 2025 que no para", declaró Gustavo Casciotti, Presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de General Pueyrredon, en diálogo con Extra 102.1, la radio de 0223.
Esta situación evidencia una pérdida del poder adquisitivo de los clientes. "Lo que resta para gastar es cada vez menos ante el aumento de los precios de productos y servicios que va creciendo más rápido que sus ingresos", señaló.
Al cubrir los servicios básicos como la luz, el gas, transporte y en algunos casos alquileres, lo que queda en las cuentas apenas permite -en un gran porcentaje de la población- adquirir productos esenciales de la canasta básica.
En este marco, también hay un gran endeudamiento de las familias que compromete la capacidad de gastos. "La incidencia de los intereses, sobre todo punitorios por el pago fuera de término, hace que obviamente queden menos pesos". indicó.
Una de las principales causas de esta situación es "un modelo económico reñido con el desarrollo del mercado interno, la generación de puestos de trabajo y el impulso a la industria, lo que determina justamente el cambio de hábitos en los consumos".
"Hay un avance de segundas y terceras marcas que permiten comprar el producto que necesitan, pero a un menor precio. En paralelo tratan de recurrir a todo tipo de promociones o instrumentos de pago para poder concretar esa venta, que igual sigue siendo mes a mes menor en término de unidades físicas", agregó.
Las tarjetas de crédito empezaron a funcionar como armas de doble filo, ya que "permite patear para adelante la compra de comida", pero a su vez es una de las principales causas de la morosidad en los pagos.
Esta ecuación, lleva a que muchas cuentas queden inhabilitadas o a que se reduzcan los cupos de compras. "Empezamos a ver cómo las tarjetas empiezan a rebotar porque tienen fondos insuficientes. Los clientes tienen dificultades para pagar los montos mínimos", destacó.
La situación de las PyMES en la ciudad
El escenario actual pone en jaque el funcionamiento de las pequeñas y medianas empresas (PyMES) en Mar del Plata. La caída de ventas, el aumento de los costos y la fuerte incidencia del valor de los servicios, obliga a los empresarios o comerciantes a crear estrategias para sobrevivir.
"La PyME lo que procura es aguantar y no trasladar esos valores para tener una mayor competitividad. Lo que sucede es que los comercios y emprendimientos están en una situación de clara emergencia. El retener los aumentos no garantiza que haya ventas, porque no hay plata en la calle, pero al mismo tiempo compromete su formula porque después no pueden cubrir los costos", analizó Casciotti.
A su vez, la apertura de las importaciones impactó de manera negativa en el entramado productivo de casi todos los rubros al tener mayor competitivad en los productos. Por el momento, "parecería que la industria alimenticia local viene resistiendo o teniendo una mayor capacidad de aguante porque no hemos visto en Mar del Plata una invasión masiva de productos en góndola de nacionalidad extranjera".
Las principales industrias afectadas por la llegada de estas aplicaciones de compra en el extranjero son las textiles, electrónicas o de productos vinculados al hogar. "Las cámaras empresarias reconocieron esta situación límite, y pidieron medidas para evitar una sangría mayor de unidades productivas y comerciales".
En promedio, cerca de 30 empresas desaparecieron por día en los últimos dos años. "Es una verdadera tragedia porque no son competitivas para exportar con un tipo de cambio artificialmente bajo, vienen soportando la competencia importadora, la baja de ventas, aumentos de costo. Vemos que una empresa baja sus persianas y hay despidos masivos, suspensiones".
"Si no hay un giro en el modelo económico que priorice el desarrollo y cuidado de nuestra industria y trabajadores en el mercado interno, el destino de la industria nacional está echado", concluyó.
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