Terceras marcas, productos que mueren en góndola y compras diarias: el triste panorama del consumo marplatense
El titular de Apyme en Mar del Plata, Gustavo Casciotti, comentó que "lejos quedaron las épocas en que se hacía la compra mensual o quincenal".
Por Redacción 0223
PARA 0223
En medio de la crisis económica que atraviesa la Argentina, el presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) en Mar del Plata, Gustavo Casciotti, advirtió que hay productos que "dejan de comercializarse" y que la "tradicional compra en supermercado" dejó de existir. Cómo cambió el hábito de consumo en la ciudad.
En relación a los constantes aumentos de los productos y servicios que superan al ajuste de sus ingresos, Casciotti le explicó a 0223 que esta situación "determinó que las familias, en su necesidad de cubrir las necesidades básicas y sostener los requerimientos en materia de alimentos, vestido y cuestiones básicas para el quehacer doméstico, traten de descubrir segundas o terceras marcas".
Es que, según expresó, más allá de que existe una resistencia a cambiar los productos habituales, "más temprano que tarde terminan explorando nuevas alternativas para optimizar esos pesos". Entonces, indicó que "tienen salida los productos esenciales, como aceite, fideos, galletitas o leche, mientras que otros directamente se dejaron de consumir y mueren exhibidos en góndola, sin siquiera la rotación que tenían hace un par de años".
En ese punto, el titular de Apyme a nivel local mencionó a "determinados limpiadores o productos específicos de uso doméstico para la limpieza que fueron sustituidos por el jabón, la lavandina y en el mejor de los casos, un desodorante de pisos", y aclaró que "otros productos como el desodorante de ambientes, limpiadores específicos o ceras para pisos plastificados son una excepción".
Por otro lado, también notó "una intención permanente de usar y aprovechar las distintas promociones que ofrecen los bancos, como realiza Cuenta DNI, para que rindan más las compras", a la vez que percibió "un cambio en el lugar donde compra el marplatense", ya que "por el fuerte endeudamiento, muchísimos consumidores tienen las tarjetas de crédito comprometidas, les redujeron los cupos, tienen sumo cuidado en el gasto y hasta hay enormes mayorías que apenas pagan el mínimo".
"Eso determina que pronto la tradicional compra en el supermercado, en donde con más de 15 o 20 productos se dispara el valor del ticket, ya no esté dentro del radar del marplatense medio porque evidentemente no tiene el cupo, el efectivo o la disponibilidad en la aplicación. Ahí empiezan a tallar los negocios de cercanía, como el pequeño almacén, el polirubro y en el mejor de los casos, el eslabón de una cadena de supermercados de la zona", detalló Casciotti.
Asimismo, consideró que "hubo un cambio bioradical en la fisonomía del consumo" y que "ya lejos quedaron las épocas en que se hacía la compra mensual o quincenal", mientras ahora en el mismo día se realiza "la compra diaria e incluso la compra para el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena".
En la misma línea, el referente del sector empresarial pyme subrayó que aunque "resulta descabellado", existe una "enorme cantidad de clientes" que resuelve "en el momento", lo que relacionó con "la escasez de dinero, la necesidad de optimizar los recursos e ir acompañando el gasto en función de la generación de ingresos diarios".
Y a pesar de que aseguró que "la compra no se realiza en el supermercado, sino en los negocios de proximidad", comentó que de todos modos "siguen experimentando caídas en los comparativos interanuales", y concluyó: "En síntesis, vemos un deterioro en la capacidad de compra, cambios en los hábitos, donde se empieza a incursionar en la segunda o tercera marca y hay artículos que directamente dejan de comercializarse, como champiñones o palmitos, los cuales se han convertido en artículos de lujo, y una mayor incursión en el negocio de barrio".
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