El Banco Central no cerrará su agencia en Mar del Plata tras la reestructuración

Lo confirmó la Jefatura de Gabinete en su reciente informe presentado al Congreso. Nación dará de baja 12 de las 21 agencias, incluida la de Bahía Blanca.

El Banco Central recorta 12 de sus 21 agencias: Mar del Plata sigue.

1 de Mayo de 2026 11:44

Por Redacción 0223

PARA 0223

En medio de la reorganización territorial del Banco Central de la República Argentina, el organismo confirmó que la agencia de Mar del Plata continuará en funcionamiento y no forma parte del esquema de cierres dispuesto en distintas regiones del país.

La aclaración surge de una respuesta oficial contenida en el Informe 145 que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó esta semana al Congreso. Allí se especificó que, si bien se avanzó con el cierre de doce agencias regionales de Tesoro, la sede marplatense seguirá operativa como uno de los nodos clave en la distribución de efectivo.

Según precisaron, las dependencias que dejaron de funcionar están ubicadas en Paraná, San Juan, Bahía Blanca, Salta, Río Gallegos, Río Cuarto, La Rioja, Comodoro Rivadavia, Río Grande, La Pampa, Misiones y Formosa. En contraste, se ratificó la continuidad de nueve tesoros regionales, entre ellos el de Mar del Plata, junto a los de Neuquén, Tucumán, Trelew, Mendoza, Rosario, Corrientes, Jujuy y Córdoba.

El titular del BCRA, Santiago Bausili, encabeza una restructuración de las agencias teritoriales.

Este nuevo mapa ubica a Mar del Plata como la única agencia en la Provincia de Buenos Aires, desde donde se proveerá de recursos a todo el sur bonaerense, ante el cierre de Bahía Blanca.

Desde el organismo explicaron que la medida responde a “criterios técnicos, geográficos y operativos”, vinculados al volumen de movimiento de efectivo, la infraestructura disponible y la logística de distribución. En ese sentido, señalaron que algunas de las agencias cerradas tenían una actividad muy reducida, con casos en los que recibían menos de un vuelo mensual.

La reestructuración se enmarca en un cambio más amplio en el sistema financiero, marcado por la caída del uso del dinero en efectivo. De acuerdo a los datos oficiales, el circulante pasó de representar históricamente alrededor del 6% del PBI a cerca del 2% en la actualidad, impulsado por el crecimiento de los medios de pago electrónicos.