El campeón de la Copa Sudamericana que brilló en Lanús, convivió con una depresión profunda y hoy tiene una nueva vida lejos del fútbol

Dejó una marca en el fútbol argentino, fue figura en Europa y atravesó momentos personales muy duros que terminaron cambiando por completo el rumbo de su vida tras el retiro.

Dejó una marca en el fútbol argentino, fue figura en Europa y atravesó momentos personales muy duros que terminaron cambiando por completo el rumbo de su vida tras el retiro.

10 de Mayo de 2026 11:05

Por Redacción 0223

PARA 0223

El fútbol argentino supo disfrutar de su talento en uno de los equipos más recordados de la última década. Con técnica, velocidad y mucha personalidad, se convirtió en una pieza clave del Club Atlético Lanús campeón de la Copa Sudamericana dirigido por Guillermo Barros Schelotto. Sin embargo, detrás de los éxitos deportivos, las tragedias personales terminaron marcando profundamente la vida de Mario Regueiro.

Formado futbolísticamente en Club Nacional de Football, el mediocampista uruguayo rápidamente llamó la atención por su calidad y desequilibrio en ataque. Su rendimiento lo llevó al fútbol europeo, donde tuvo un destacado paso por el Racing de Santander antes de desembarcar en el poderoso Valencia CF.

Aunque en España mostró momentos de gran nivel, las lesiones fueron un problema recurrente que le impidió sostener continuidad. Luego de su experiencia en Valencia, también vistió las camisetas del Real Murcia y de clubes del fútbol griego, en etapas donde buscó recuperar el protagonismo que había tenido en sus primeros años.

Su vuelta a Sudamérica terminó siendo el gran punto de inflexión de su carrera. En Lanús recuperó confianza, continuidad y volvió a mostrar toda su jerarquía. Allí fue determinante para la conquista de la Copa Sudamericana y se ganó rápidamente el cariño de los hinchas granates, que todavía recuerdan sus actuaciones decisivas.

Una de las tragedias que terminó marcando para siempre su vida ocurrió en el plano familiar. Su hermana se suicidó luego de no poder superar la muerte de su hija en un accidente, una situación devastadora que impactó profundamente en el ex futbolista uruguayo y que derivó en un cuadro de depresión durante los últimos años de su carrera profesional.

Tiempo después, Regueiro habló abiertamente sobre aquel duro momento y cómo logró salir adelante gracias al acompañamiento profesional y familiar. “No me olvido que estuve dos años y medio con depresión y fue muy profunda. Me costó mucho salir”, confesó en una entrevista con el diario deportivo Olé. Además, recordó que comenzó el tratamiento mientras jugaba en Racing Club y destacó la ayuda del psicólogo Marcelo Roffé y de los psiquiatras que lo acompañaron en ese proceso. “No tenía ganas de salir a la calle, me quería encerrar y tirarme a la cama”, relató sobre uno de los períodos más difíciles de su vida.

Su vida después del retiro

Tras el retiro, Regueiro regresó a Uruguay junto a su pareja y eligió una vida completamente distinta a la exposición del deporte profesional. Instalado lejos de las cámaras y de la presión mediática, abrió una juguetería y comenzó una nueva etapa ligada al comercio, encontrando tranquilidad y estabilidad en un perfil mucho más bajo.