Murió el pastor condenado por explotación y abuso sexual en Mar del Plata
Se trata de Isaías Hurtado, que cumplía 24 años y seis meses de prisión en Ezeiza. El pastor que aseguraba tener el “semen ungido” y que "era un elegido de Dios".
Por Redacción 0223
PARA 0223
Isaías Hurtado, el pastor chileno condenado por trata de personas y abusos sexuales en el marco de la secta “Monte Sión”, murió a causa de una endocarditis infecciosa mientras cumplía una pena de 24 años y seis meses de prisión.
Con su muerte -en el Hospital Interzonal de Ezeiza donde había sido trasladado desde la cárcel por complicaciones de salud- terminó la historia de uno de los casos más graves vinculados a manipulación religiosa y explotación de personas en Mar del Plata.
Hurtado había sido detenido en julio de 2016, luego de que salieran a la luz las denuncias contra el “Ministerio Apostólico y Profético Monte Sión”, organización que dirigía junto a su esposa, Patricia Padilla, en el barrio San Carlos.
Durante el juicio realizado en 2019, el Tribunal Oral Federal N°1 determinó que el pastor utilizó durante años la vulnerabilidad económica y espiritual de sus seguidores para someterlos mediante engaños, coerción y abuso de autoridad religiosa.
Según la investigación, captaba fieles a través de programas de radio y se presentaba como “El Apóstol” o “El Ungido de Dios”, utilizando referencias bíblicas para justificar sus exigencias.
La causa acreditó que numerosas víctimas fueron obligadas a entregar dinero, endeudarse e incluso sacar créditos para financiar actividades y viajes del líder religioso. Además, algunos integrantes de la congregación trabajaban sin remuneración en una panadería vinculada al grupo, situación que derivó en las condenas por explotación laboral y reducción a la servidumbre.
La Justicia también comprobó abusos sexuales contra cuatro mujeres. De acuerdo con los testimonios incorporados al expediente, Hurtado sostenía que mantenía relaciones sexuales bajo una supuesta justificación espiritual, afirmando que "su semen estaba bendecido”. Una de las víctimas tuvo un hijo cuya paternidad fue confirmada posteriormente mediante pruebas de ADN.
El tribunal condenó a Hurtado por abuso sexual con acceso carnal agravado y por trata de personas de mayores y menores de edad con fines de reducción a la servidumbre, en un total de 20 hechos, dos de ellos vinculados a menores. Patricia Padilla fue condenada a 10 años de prisión como partícipe necesaria en la organización.
El caso tuvo su epicentro en el barrio San Carlos de Mar del Plata y quedó marcado como uno de los expedientes más impactantes de la ciudad por la combinación de manipulación religiosa, explotación económica y violencia sexual.
Leé también
Temas
Lo más
leído

