¿Un guiño? La decisión de Paulo Dybala que ilusiona a todo Boca

La "Joya" presentó a su nuevo representante, un agente muy vinculado a Boca y con varios jugadores en el "xeneize". Los próximos días pueden ser determinantes para ver si hay un acercamiento.

Boca se ilusiona con contar con Dybala. Para eso, primero deberá avanzar en la Libertadores.

15 de Mayo de 2026 08:54

Por Redacción 0223

PARA 0223

El futuro de Paulo Dybala volvió a sacudir al mundo Boca: el delantero argentino cambió de representante y comenzó a trabajar con Kristian Bereit, un agente con vínculos directos con varios jugadores que pasaron o están relacionados con el club que preside Juan Román Riquelme.

La noticia encendió rápidamente la ilusión de los hinchas xeneizes, porque Bereit trabaja con nombres muy cercanos al universo azul y oro, como Ander Herrera, Santiago Ascacíbar, Tomás Belmonte, Sergio “Chiquito” Romero y Marcos Rojo, entre otros.

Si bien este movimiento no significa que Dybala esté cerca de ponerse la camiseta xeneize, el cambio de representación cayó como una señal sugestiva en medio de un contexto cargado de rumores: el campeón del mundo está a pocas semanas de quedar libre en la Roma y todavía no definió su continuidad en el club italiano.

En Boca miran la situación de reojo y con una mezcla de cautela e ilusión. No hay una negociación cerrada ni una confirmación formal, pero el dato no pasó inadvertido: el nuevo entorno del delantero cordobés conoce el camino a Brandsen 805 y ya tuvo participación en operaciones vinculadas al club durante los últimos mercados.

Dybala, de 32 años, mantiene abierta la incógnita sobre su futuro. Tras la victoria de la Roma ante Parma, fue consultado por su continuidad y dejó una respuesta breve pero contundente: “No sé nada, yo también quisiera saberlo”, en diálogo con Sky Sports Italia.

Por ahora, la ilusión xeneize se alimenta más de señales que de certezas. Pero en un mercado donde los guiños también juegan, el cambio de representante de Dybala volvió a poner su nombre en el centro de la escena y reactivó una pregunta que en Boca nadie se anima a apagar: ¿y si esta vez sí?