Violaba, mataba y guardaba la ropa de sus víctimas como trofeo: el año en el que el asesino de las sombras paralizó Mar del Plata

El hombre aterrorizó a Mar del Plata en 1988. Fue condenado por dos de los cinco crímenes que se le adjudicaron y en prisión se casó y tuvo tres hijos. Quedó en libertad en 2001 y desde entonces no hay rastros de su paradero. La historia de Celso Arrastía.

El primero de los crímenes fue en la zona del Torreón del Monje

26 de Julio de 2026 13:42

Si hay un año que quedó en los anaqueles de los peores de la historia de la ciudad fue 1988: el denominado"verano trágico" comenzó el 14 de febrero con el asesinato de Alicia Muñiz a manos del boxeador Carlos Monzón en la casa de veraneo del barrio La Florida y, el cual permitió que se visibilice lo que entonces se denominaba "violencia doméstica", y, un mes más tarde, la ciudad amaneció de luto por la muerte del capocómico Alberto Olmedo. Cuando parecía que nada podía ser peor, la seguidilla de asesinatos de mujeres en la costa con una marca particular encendió las alarmas de la población y grabó un nombre en la historia criminal: Celso Arrastía, el único asesino serial de la ciudad.

En priión, Arrastía aseguraba ser inocente

Las crónicas dan cuenta que, el primero de los casos se registró el 17 de octubre de 1987, cuando un hombre vestido de policía se acercó a una pareja de jóvenes que estaba en la zona del Torreón del Monje y le pidió que presenten sus documentos, los obligó a entrar al auto y los llevó a la zona de Acantilados donde bajó al joven y le disparó en la cara, la joven que tenía 16 años apareció muerta en la Barranca de Los Lobos al día siguiente y fue identificada como Ana María Palomino, oriunda de Santiago del Estero. El adolescente, por su parte, sobrevivió al brutal ataque.

En su declaración, el joven sostuvo: "Nos paró a la altura del Torreón del Monje, nos apuntó con un arma y nos hizo subir a un Peugeot 504 verde claro. Nos ató. A mí me hizo bajar en el Golf Club Acantilados, me disparó y me dio por muerto. A ella se la llevó"

El hombre quedó en libertad y se perdió su rastro

Los investigadores confirmaron algo tan brutal como escalofriante: Palomino había sido violada y luego estrangulada con su propia ropa interior. Las características del hallazgo permitieron atar cabos con otro crimen anterior, el de Mónica Susana Petit de Murat, nieta del escritor Ulises Petit de Murat: ella también había sido estrangulada.

Arrastía solía buscar a sus víctimas cerca del mar, en los hoteles alojamientos y en cabarets. La seguidilla de crímenes por la que se lo llegó a acusar fue extensa en poco tiempo: en mayo de 1988, en un hotel de la Terminal, murió asfixiada Nélida Mabel Quintana, de 53 años. Días después, Margarita Inés López, una trabajadora sexual de 29 años, fue asesinada en un albergue transitorio de Santa Fe y Falucho. Y hubo una quinta víctima fatal, que fue hallada en un hotel del barrio La Perla.

Todas las mujeres habían pasado por un ritual perverso: cada víctima era violada y el asesino también se encargada de dejarle la marca de un mordisco en uno de los pezones. El hombre solía llevarse las prendas de las mujeres que asesinaba para guardarlas como "trofeos", lo cual terminó siendo la clave para poder dar con la captura después de que fuera denunciado por su propia novia.

"Me dijo que me iba a matar como a las cinco mujeres que había matado", dijo en la comisaría, repitiendo casi textual la frase con que Arrastía había amenazado a la prostituta que había logrado huir del hotel.

Arrastía fue detenido en septiembre de 1988 y condenado un año después por la Cámara Federal de Mar del Plata. La pena fue a 25 años de prisión, pero solo pudieron probar su participación en dos de los cinco asesinatos, el de Palomino y el de López.

Preso en Batán, escribió una carta que hizo llegar a los medios de comunicación, en la que afirmó: “Fui víctima de la perversidad y amoralidad de la Justicia. No maté a nadie. El asesino está libre y han condenado a un hombre inocente. Sólo mi familia me sostiene y es el único motivo de mi existencia”. 

Se casó tras meses de relación por carta

En la Unidad Penal llegó a conocer al boxeador Ubaldo Néstor "Uby" Sacco, campeón mundial de los pesos superligeros. Más tarde pasó a la Unidad 12 de Baradero. El 31 de agosto de 1995 obtuvo una apelación a su favor pero un mes después la Suprema Corte falló en contra.

Nueva vida de familia en la cárcel

El asesino se casó en la cárcel el 16 de febrero de 2000 y tuvo tres hijos. El 17 de noviembre de 2003 su caso llegó a la Corte Suprema de Justicia a través de un per saltum. Sin embargo, el máximo Tribunal lo rechazó y pidió a su par bonaerense que se expida en el menor tiempo posible.

La Suprema Corte decidió enviar todo al Tribunal. Tiempo después, Arrastía comenzó con salidas transitorias durante los fines de semana para visitar a su familia en Florencio Varela. Después, las obtuvo para salir a trabajar. Vendía boletos en una empresa de transporte. Y, a día de hoy, nada se sabe del femicida serial, que aterrorizó a los marplatenses.

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