Guillermo Caldera fue condenado a 10 años de prisión por el abandono y muerte de su padre
Su ex pareja Andrea Farías recibió 4 años de condena. Los Caldera habían sido los protagonistas del tristemente recordado Caso Tiscornia.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Este martes la justicia de Mar del Plata finalmente condenó a Guillermo Caldera a 10 años de prisión por el abandono y muerte de su padre, el abogado Jorge Caldera. El pasado 13 de agosto, un jurado popular también había declarado su culpabilidad y la de su ex pareja. Andrea Farías.
Esta mañana en Tribunales, el juez Gustavo Fissore dio a conocer la pena para Caldera, al considerarlo responsable del delito de abandono de persona doblemente agravado por el resultado muerte y por el vínculo.
En tanto, Andrea Farías, fue declarada culpable por abandono de persona agravado por el daño a la salud ocasionado a la víctima y al haber cumplido parte de su condena en prisión, continuará pero con arresto domiciliario.
En la investigación que se desarrolló en 2023 se pudo establecer que la pareja no cuidaba del médico que estaba postrado en una de las habitaciones de la casa ubicada en Bolívar casi 14 de Julio. "Estaba tirado en una cama, le habían puesto un tacho de pintura para que hiciera sus necesidades y no lo dejaban ver a nadie. En ese estado ingresó en agosto de 2023 a la Clínica Colón donde falleció poco después”, se informó en su momento.
El tío de Guillermo Caldera había denunciado en el Juzgado de Familia Nº6 la situación que atravesaba su hermano y solicitó la exclusión de hogar de su sobrino y Farías. La realización de la medida por parte de la policía terminó con el secuestro de un arsenal en el interior del inmueble.
Mientras que la causa por el hallazgo del arsenal se tramitó en la Unidad Funcional de Instrucción N°1, por el estado que presentaba Jorge Caldera se formó una nueva en la UFI N°7: el deceso del profesional y los datos recabados en la investigación permitieron imputar y detener a Caldera y Farías.
El brutal caso Tiscornia
La noche del 22 de abril de 2003, Guillermo Caldera -en ese entonces, de 20 años- invitó a Bárbara Tiscornia (20) a cenar a su departamento del barrio de La Perla. De acuerdo al relato del joven, después de cenar la estudiante de arte dramático encontró en el departamento una Colt calibre 11.25 que pertenecía al padre de Guillermo, el médico Jorge Caldera, y que guardaba en la mesita de luz. La chica comenzó a jugar con el arma y cuando él quiso enseñarle a usarla, el arma se disparó. Desesperado al ver que su novia estaba inconsciente en el piso con un disparo en la cara, en medio de un charco de sangre, llamó a su padre para pedirle ayuda. De hecho, fue el hombre quien se ocupó de la joven ya que Guillermo estaba en shock y salió a tomar aire.
Según los testimonios de los vecinos, por la madrugada se escuchó una discusión de pareja que venía del tercer piso y un disparo. Lo inmediato fue un silencio sepulcral. Una vecina quiso subir a ver qué había pasado pero su hija la detuvo y no pudo averiguar nada. Minutos más tarde del mismo departamento se escuchó un portazo y una discusión, esta vez entre dos hombres, aunque no lograron identificar el tema de discusión. En menos de una hora, en el departamento de Caldera comenzaba una jornada de “limpieza general”. "Parecía que en madrugada de limpieza a fondo, corría mucha agua y había olor a lavandina”, declaraba una vecina ante los jueces Hugo Trogu, Daniel Adler y Eduardo Alemano.
En el departamento, el profesional médico se ocupó del cuerpo: lo bajó por escalera, lo cargó en el auto, recogió a su hijo y arrojaron los restos en un acantilado de la zona norte de Mar del Plata, que finalmente fue hallado por un pescador.
El cuerpo estaba envuelto en mantas y bolsas de residuos. Las piernas dentro de una bolsa de nylon y el resto del cuerpo, cubierto por una frazada ensangrentada. Caldera, por su parte, se dio a la fuga, permaneció prófugo siete meses hasta que se entregó en un café de Avenida Libertad y con los medios de comunicación presentes.
En el transcurso del juicio además surgieron elementos suficientes para abrir una causa paralela al doctor Jorge Caldera por abandono de persona agravado seguido de muerte. El Tribunal Oral Criminal 1 a cargo de Facundo Gómez Urso absolvió el 9 de septiembre de 2015 al médico ya que consideró que la sobrevida fue de un “breve lapso” tras el disparo recibido y, más allá de calificar como “deleznable” la actitud de Caldera, indicó que la lesión provocó una muerte instantánea.
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