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Baleado por la policía: un superior del imputado dijo que “se habían sarpado con el chico”

Baleado por la policía: un superior del imputado dijo que “se habían sarpado con el chico”

Por Redacción 0223

Sostuvo que la víctima dijo que le habían disparado cuando estaba tirado en el piso. La defensa de Maximiliano Castellano pidió incorporar un nuevo testigo antes del cierre del debate.

La segunda jornada en el juicio que se le sigue a un policía que le disparó tres veces a un joven que estaba tirado en el piso después de ser reducido y le provocó la amputación de una pierna, tuvo nuevamente como punto destacado la declaración de otros efectivos que participaron del operativo. Uno de los superiores del imputado declaró que había varias versiones de lo sucedido, pero que se dio cuenta de la gravedad de los sucedido luego que le dijeran que “se habían sarpado con el chico”.

El hecho juzgado por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 ocurrió en marzo del año pasado en Ortiz de Zárate y Canosa cuando Matías Cornejo –de 18 años- cayó de la motocicleta en la que iba como acompañante mientras era perseguido por la policía. Según la investigación que encabezó el fiscal Alejandro Pelegrinelli, cuando el joven estaba reducido en el piso el sargento Maximiliano Castellano le efectuó tres disparos en las piernas que le provocaron una amputación pocos días después.

Si bien los jueces Aldo Carnevale, Facundo Gómez Urso y Pablo Viñas escucharon a varios de las personas que asistieron al lugar, la audiencia tuvo como punto central la presencia del policía que estuvo a cargo cuando la víctima fue trasladada al Hospital Regional. Ante las preguntas de las partes reconoció que había mucha confusión cuando llegó al lugar y que el personal daba versiones encontradas sobre lo sucedido.

En su declaración indicó que las primeras hipótesis que recibió de los subalternos señalaban que el joven estaba quebrado luego de caerse de la moto. Sin embargo, minutos después algunos efectivos le dijeron que “se habían sarpado con el chico” y que “había pasado una cagada”, antes de que uno de ellos contara que alguien le había disparado luego de aprehenderlo.

Si bien la defensa a cargo de Liliana Castañeira preguntó los motivos por los que no dispuso la aprehensión de Castellano en el lugar y permitió que acompañara al herido si tenía esos datos en el lugar, el testigo indicó que la identificación la tuvo poco después cuando todo el personal bajó a la comisaría decimosexta. El planteo de la defensora está en línea con su alegato inicial cuando adelantó que discutirán la autoría y responsabilidad que planteó la fiscalía.

Aunque los magistrados habían dejado pendiente la autorización para incorporar el audio de una comunicación reciente que recibió el imputado, la defensora podría llamar a un nuevo testigo que no figuraba en el listado original. Este jueves se hará la última audiencia del debate y las partes harían sus alegatos el viernes por la mañana.

En la apertura del juicio, la fiscalía adelantó tres hipótesis alternativas de acusación: torturas con resultado lesiones gravísimas -con una pena en expectativa de 10 a 25 años de prisión-, homicido doblemente agravado en grado de tentativa y vejaciones con resultado de lesiones gravísimas

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Baleado por la policía: un superior del imputado dijo que “se habían sarpado con el chico”

Sostuvo que la víctima dijo que le habían disparado cuando estaba tirado en el piso. La defensa de Maximiliano Castellano pidió incorporar un nuevo testigo antes del cierre del debate.

Los disparos que hirieron a la víctima salieron de la misma escopeta. (Faoto: 0223).

La segunda jornada en el juicio que se le sigue a un policía que le disparó tres veces a un joven que estaba tirado en el piso después de ser reducido y le provocó la amputación de una pierna, tuvo nuevamente como punto destacado la declaración de otros efectivos que participaron del operativo. Uno de los superiores del imputado declaró que había varias versiones de lo sucedido, pero que se dio cuenta de la gravedad de los sucedido luego que le dijeran que “se habían sarpado con el chico”.

El hecho juzgado por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 ocurrió en marzo del año pasado en Ortiz de Zárate y Canosa cuando Matías Cornejo –de 18 años- cayó de la motocicleta en la que iba como acompañante mientras era perseguido por la policía. Según la investigación que encabezó el fiscal Alejandro Pelegrinelli, cuando el joven estaba reducido en el piso el sargento Maximiliano Castellano le efectuó tres disparos en las piernas que le provocaron una amputación pocos días después.

Si bien los jueces Aldo Carnevale, Facundo Gómez Urso y Pablo Viñas escucharon a varios de las personas que asistieron al lugar, la audiencia tuvo como punto central la presencia del policía que estuvo a cargo cuando la víctima fue trasladada al Hospital Regional. Ante las preguntas de las partes reconoció que había mucha confusión cuando llegó al lugar y que el personal daba versiones encontradas sobre lo sucedido.

En su declaración indicó que las primeras hipótesis que recibió de los subalternos señalaban que el joven estaba quebrado luego de caerse de la moto. Sin embargo, minutos después algunos efectivos le dijeron que “se habían sarpado con el chico” y que “había pasado una cagada”, antes de que uno de ellos contara que alguien le había disparado luego de aprehenderlo.

Si bien la defensa a cargo de Liliana Castañeira preguntó los motivos por los que no dispuso la aprehensión de Castellano en el lugar y permitió que acompañara al herido si tenía esos datos en el lugar, el testigo indicó que la identificación la tuvo poco después cuando todo el personal bajó a la comisaría decimosexta. El planteo de la defensora está en línea con su alegato inicial cuando adelantó que discutirán la autoría y responsabilidad que planteó la fiscalía.

Aunque los magistrados habían dejado pendiente la autorización para incorporar el audio de una comunicación reciente que recibió el imputado, la defensora podría llamar a un nuevo testigo que no figuraba en el listado original. Este jueves se hará la última audiencia del debate y las partes harían sus alegatos el viernes por la mañana.

En la apertura del juicio, la fiscalía adelantó tres hipótesis alternativas de acusación: torturas con resultado lesiones gravísimas -con una pena en expectativa de 10 a 25 años de prisión-, homicido doblemente agravado en grado de tentativa y vejaciones con resultado de lesiones gravísimas

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